Inici > Rubrique cachée > Desinformémonos
Periodismo de abajo
Articles
-
Estamos en guerra, ¡por eso defendemos la vida!
9 de gener, per Admin2
La abrumadora realidad mundial produce confusión, embotamiento, además de incertidumbre.
Tal vez debamos hacer un stop, silencio, alejarnos de las redes sociales y buscar posicionarse desde nuestras propias vidas, amigos, barrio, familia, compañeros; resumiendo, centrarnos en los territorios afectivos y de vida.
Observar qué es lo que podemos hacer desde esas pequeñas comunidades de afectos y de cercanías. La política se ha vuelto incomprensible para la gente salvo las que tienen consecuencia directa en su cotidianidad.
Nos está haciendo falta aunar esfuerzos para hacer circular la información desde canales colectivos: radios comunitarias y redes de contrainformación de colectivos que la trabajen de manera crítica y selectiva. Esas deberían ser las noticias que todos debemos contribuir a difundir y no que cada quien publique lo que venga sin selección ni análisis, sin criterio alguno.
La información es fundamental y por tanto la contra información es algo que se debería organizar. Esto redundaría en tener elementos y argumentos para mejor situarnos y saber aproximadamente lo que está pasando.
Es importante tenerlo claro porque estamos en guerra, hemos quedado paralizados y por tanto sin ninguna posibilidad de respuesta como pueblos, como gentes del común a quien “otros” ,en este caso los imperios y élites financieras, están haciendo y en especial decidiendo sobre nuestras vidas.
Los pueblos somos botín de guerra, somos números, somos descartables y nuestros territorios zonas de sacrificio y campo de confrontaciones. Lo dijimos en una nota anterior los estados hacen las guerras, los que mueren son los pueblos.
Todo sucede como si de pronto todas las contradicciones se hubieran precipitado en un punto para hacerlas coincidir en una gran deflagración.
Es una realidad que entre muchas cosas nos impide toda proyección, porque todo se derrumba. Pensar en una construcción resulta difícil y construir desde los escombros o desde tierra arrasada, es algo que una inmensa cantidad de gente se niega a ver. Por ello insistimos en la vida, en cuidarla, protegerla, palmo a palmo.
En ese sentido en Uruguay ya lo estamos haciendo, desde una multiplicidad de pequeños colectivos e individualidades, voces en defensa del agua, en contra de las petroleras. Esto se replica un poco en todas partes, vecinos salen a defender un humedal, un monte nativo, una laguna.
¿Cómo? Con cadenas humanas, cortes de ruta, intervenciones, campañas de firmas, manifestaciones.
La lucha es territorial y no desde el vértice; como dicen los zapatistas, tenemos que invertir la pirámide.
Algo aparece con claridad, la guerra es por los recursos; agua, tierra, petróleo, litio y en ella estamos inmersos.
https://www.facebook.com/1550842710/videos/pcb.10240514767757293/1786747528619564
-
Hemisferio Trump y sus secuaces: la ilegalidad, la inmoralidad y la inhumanidad al servicio del imperialismo y la depredación
9 de gener, per Admin2Cuando el fascismo regrese, no dirá ‘Soy el fascismo´. Dirá ´Soy la libertad’ (Umberto Eco)
Escribimos este artículo el miércoles 7, mientras los hechos alrededor de la invasión, bombardeo y secuestro de Estados Unidos (EU) a la República Bolivariana de Venezuela, donde se asesinó arteramente a decenas de personas, van demasiado veloces y se corre el riesgo que el viernes 9 -cuando aparezca esta columna- todo haya cambiado, en varios sentidos. Intentaremos por ello hacer un esfuerzo por tratar de plantear con humildad -pues el conflicto es demasiado grande para hipotetizar mucho aún- alguna reflexión, en lo posible de carácter en algo general -de fondo- que vaya más allá de la coyuntura y la información muy difundida. El objetivo es también combatir la impotencia, el des-ánimo, intentando un poco construir esperanza, indignación moral y material, ganas redobladas de luchar por la justicia y la paz noviolentas y dignas, enfrentando -como se pueda y unidos mundialmente- esta altísima violencia e impunidad, que ahora nos golpea demasiado cerca, como país y continente.
Esperanza, Indignación-Rabia y Movilización: armas de la paz y la resistencia civil
A partir de la mirada de construcción y cultura de paz -desde la justicia y la noviolencia- para poder luchar mejor, cambiar y humanizar las situaciones de mayor violencia e inhumanidad, resulta clave siempre encontrar formas muy reales, de construir esperanza -no ilusiones-, basadas por tanto en hechos sociales lo más empíricos y concretos posibles. En situaciones de tan grande incertidumbre, oscuridad, impunidad, ilegalidad e ilegitimidad, violencia del peor tipo, inhumanidad e hipocresía, como las que estamos viendo en todos los rincones del mundo, con los genocidios en Gaza-Sudán-Congo, la brutal invasión y guerra entre Ucrania y Rusia, y ahora algo tan cercano, doloroso e íntimo para toda América Latina, como es la invasión-secuestro-bombardeo a Venezuela por parte de Estados Unidos con el secuestro descarado de su presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, resulta central observar en estos últimos días del año que termina y el que empieza, algunos hechos que nos den esperanzas y pistas de cómo luchar mejor. Sin duda siempre existe la esperanza, como por ejemplo: el Semillero zapatista “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores” realizado en Chiapas a fin de año; la toma de protesta el primero de enero de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York; y antes acabando el año pasado, la acción heroica de Ahmed al Ahmed en Sydney (Australia), desarmando a uno de los dos francotiradores que habían causado un número grande de muertos en la celebración judía del Hannuka, en una playa muy concurrida (Bondi Beach).
Las identidades sociales de todos ellos responden a lo que Mamdani decía en su discurso: “Son personas sencillas las que son motores del cambio social”. Nos parece muy importante y cierta esta observación que también coincide con la mirada del zapatismo que en boca de Moisés (discurso del aniversario de los 32 años del levantamiento, 31 de diciembre) decía: “Nos toca a todas y todos los de abajo del mundo construir un mundo nuevo y verdadero…Padecemos todos la mismo la maldad, crueldad e inhumanidad de este sistema”. Efectivamente en la gente sencilla y de abajo, unidos, organizados y en formas de protesta de todo tipo de resistencia civil, es donde están la esperanza y los principales motores de una construcción de justicia y paz en el mundo.
A su vez, resulta también importante -además de la esperanza- tener la capacidad de construir en cada uno y una -y masivamente- lo que Stephen Hessel llamaba la “indignación moral y material”, y lo que Hannah Arendt y el zapatismo llaman la “rabia”. En ese mismo evento de aniversario, Moisés convocaba a luchar a “todos los que nos da rabia este sistema …vamos pasito a pasito para lograr el Común donde queremos libertad, justicia y democracia”. Es asimismo central tomar conciencia que la indignación y la digna rabia, no son acciones humanas mecánicas, voluntaristas, sino que nacen de la reflexión de querer cambiar algo que se sabe que puede cambiar, pero no se logra avanzar en ese cambio. O sea, hay que construirlas con conocimiento en contraste al desánimo.
Ahmed al Ahmed es un vendedor de verduras de Sidney, que decidió neutralizar tirando a tierra a uno de dos francotiradores en esta masacre (al menos 15 muertos), forcejeando y quitándole el arma a pesar de que el sicario logró disparar y herirlo de cierta gravedad. Asumió un enorme riesgo personal, incluso antes de correr hacia el agresor le dijo a un amigo que él iba a morir en esta acción. Como dijo el primer ministro de Nueva Gales del Sur, “Ahmed es un héroe de la vida real”. Su increíble valentía salvó numerosas vidas.
El propio Ahmed Al Ahmed, repetimos un verdulero en la vida común, aclaró que nunca en su vida había sostenido un arma. Así, no fue la acción de un experto sino de alguien con un valor enorme que dijo a su primo que “no podía soportar ver morir a la gente”. He ahí la capacidad de indignación y la determinación moral correspondiente.
Otro evento clave de estos días para retomar esperanza, fue la asunción como alcalde de Nueva York -la ciudad más grande de EU con 8.5 millones de habitantes- de Zohran Mamdani, un musulmán “socialista democrático” de izquierda, muy joven, enfrentado también a las políticas de Trump y el gran capital. Un árabe que organizó una campaña de más de 100.000 voluntarios de todas las identidades posibles por toda la ciudad -entre los cuales hasta se contaban también muchos judíos ortodoxos-, para conseguir un enorme volumen inédito de votación general con más de 2 millones de personas, logrando llegar a todos los sectores sociales especialmente los más pobres, los trabajadores y a todos quienes rechazan el racismo y las políticas económicas de la élite Es una forma de enfrentar a la clase política tradicional y sus intereses, así como también representa una esperanza para las próximas elecciones en Estados Unidos, que como vemos se convierten en trascendentes para el resto del mundo.
Un tercer hecho social de estos días muy esperanzador e importante fue el Semillero Zapatista, y la celebración de los 32 años del levantamiento. Aquí Moisés enfatizó algunos puntos centrales de la actual situación mundial e interna de su proyecto autonómico actual centrado en la construcción de el “Común”: “No se puede humanizar el capitalismo, son criminales…No queremos ser propietarios, no hablamos sólo de la tierra, no queremos el mío ni el yo, el Común es una locura para todos y todas…Común es para acabar con la propiedad pero también Común es nuestro gobernar autónomo. El Común es el contrario del capitalismo, es la propiedad común”.
Venezuela: Paz Armada Trumpiana donde la fuerza brutal e ilegal son reflejo de la mayor debilidad moral e inhumanidad
Desde la mirada de la cultura y construcción de paz con justicia social y restaurativa, y la noviolencia, clave para los tiempos actuales con tan grave retroceso en los milenarios procesos de humanización de nuestra especie, uno de los temas absolutamente centrales -capaz también de cambiar la vida de cualquier persona- lo constituye la relación entre el fin y los medios. Esta, nos parece, está a la raíz del cambio cultural, filosófico, social, político, económico que la humanidad tanto necesita con urgencia. Gandhi (junto a muchos más) profundizó mucho en el tema -desde su práctica y su pensamiento-. Él solía decir que “Algunos dicen que después de todo los medios no son más que medios. Yo prefiero decir que a fin de cuentas todo depende de los medios. Éstos determinan el fin, no hay ningún muro de separación entre los medios y el fin, de hecho el Creador nos ha dado el control (y muy limitado por cierto) sobre los medios, no sobre el fin. La consecución de la meta es exactamente proporcional al buen uso de los medios. Y esta es una regla sin excepción”. Agregando además que “Podemos comparar los medios con una semilla y el fin con un árbol, y entre los medios y el fin hay exactamente la misma conexión inviolable que entre la semilla y el árbol”.
Dicha reflexión se aplica perfectamente a la práctica y mirada trumpiana y de la ultraderecha hacia el mundo, sus recursos naturales y los seres humanos que lo habitamos. Esta relación rota entre el fin y los medios, se ve claramente ahora en declaraciones de muchos dizque especialistas, líderes y población venezolana de todo tipo alrededor del mundo, que apelando a la mayor hipocresía e inmoralidad, o al mayor “infantilismo social” a-histórico, han estado repitiendo ciegamente -en obediencia sin conciencia al poder bélico imperialista- la frase de que “sin la ayuda de Estados Unidos no podíamos haber derrotado a Maduro y al chavismo. No había de otra”. Este argumento es de una inmoralidad, ignorancia o ingenuidad totales, ya que significa que sin la guerra, la destrucción, la muerte de la población, la devastación de un país invadido, el despojo de los recursos naturales y de toda dignidad no se podía “ganar la democracia”. ¿De qué sirve ganar una dizque democracia a costo de entregar el país al gran capital y a su gran poder político extranjero, con su guerra híbrida depredadora?
Una valiosa activista venezolana opositora al régimen, pero honesta y lúcida, complementa este principio de la noviolencia y la paz con otro central para analizar lo que está pasando en su país: “poner en el centro a la dignidad humana”, lo que implica no hacer daño al otro y la otra.
Por otro lado, este artero ataque a Venezuela dejó -una vez más en total y cínica evidencia- lo que Marx ya había señalado muy claramente en el primer tomo del Capital, sobre cómo el capitalismo necesita permanentemente la guerra para expandir o reactivar su economía y el comercio. Con él se acaba de transparentar la destrucción del concepto de soberanía nacional, del ejercicio del derecho y la legalidad internacional, con sus instituciones multilaterales que -han buscado en medio de mil ambigüedades o complicidades, también construir justicia y paz- a nuestra especie le tomó siglos y siglos de inhumanidades construir. Todo sometido a un imperialismo militar tipo siglo XIX, a un complejo trasnacional militar-industrial, impune, unilateral, que se ha encargado de destruir cualquier forma de multilateralidad desde acuerdos y leyes internacionales y nacionales. Así, se está legitimando -política y mediáticamente- que un país unilateral e ilegalmente, sin mostrar pruebas de nada -sólo con su discurso-, pueda invadir, bombardear y secuestrar al presidente constitucional de otro país y su esposa, y adueñarse de sus recursos naturales aduciéndolos como propios, a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia y en otra soberanía nacional…¿¿Tenemos verdadera conciencia y dimensión del precedente que se sienta así para la justicia y la paz de nuestra especie, de la regresión histórica tan brutal??
Steven Miller, principal asesor e ideólogo de ultraderecha de Trump, lo explicitó con total claridad: “Pueden hablar todo lo que quieran sobre las sutilezas internacionales y todo lo demás, pero vivimos en un mundo real que es gobernado por la fuerza, que es gobernado por poder. Estas son las leyes de hierro del mundo”.
Este “delirio de grandeza imperial o monárquico absolutista” de Trump, sus secuaces y aliados convenencieros en permanente y patética “obediencia ciega”, está demostrando no tener límites y operar desde la “doctrina del shock” -con gran capacidad para construir impotencia y desconcierto-, que ya antes de acabar un ataque amenaza y cumple con el siguiente aún desde geografías muy distantes: ¿de Venezuela pasará a Groenlandia, Irán, Colombia…México? La psicología ha demostrado hace tiempo que no existe el “complejo de superioridad”, sino sólo el de “inferioridad”, lo que demuestra cómo Trump permanentemente se ensaña en aventuras bélicas y descalificaciones falsas con los más débiles e indefensos en ese momento…Pero lo grave ahora es que su violencia, egolatría y egoísmo, narcisismo maligno, su prepotencia y deshumanización no tienen límites para implementar ahora la nueva doctrina Donroe no sólo en América Latina sino en el mundo. Nos preguntamos ¿cómo todavía no le puso al Golfo de México el nombre de Golfo de Trump, y si ahora Groenlandia se va a llamar Trumplandia?
A su vez, para profundizar el análisis, sabemos que uno de los elementos claves de la teoría y práctica de la noviolencia, refrendado también por la psicología, señala que cuando se usa la fuerza bruta con tal impunidad y violencia, es el momento de mayor debilidad moral y material de quien la ejerce, pues ha agotado todas las otras instancias humanizantes, dialogantes y negociadoras para resolver o transformar positivamente un conflicto o enfrentamiento. Por tanto, hay que mirar con más atención y reflexión este “inobservado social”, que desde la cultura de paz desnuda una gran debilidad, aunque la apariencia lo haga ver como de una fortaleza indestructible. Esto ayudará a no desanimarse o sentirse impotente, sino, al contrario, a explorar más estrategias y tácticas de “judo político” capaces de revertir en contra del victimarios sus debilidades, violencias e inmoralidades.
Venezuela para Trump y sus secuaces: petróleo y recursos naturales ¡nada más!
El mundo entero tiene totalmente claro -gracias a la sinceridad megalómana de Trump y sus empleados nacionales y extranjeros- que el objetivo de esta invasión-bombardeo-secuestro es el control por parte del complejo trasnacional industrial-militar de EU (Trump es sólo un vil y servil empleado de ellos) de la mayor reserva de petróleo del mundo (18% del total), de las tierras raras y otros minerales venezolanos; es poseer el liderazgo geopolítico y económico unilateral y absoluto al menos del hemisferio occidental por parte de EU (“Dominamos occidente”) frente a China y Rusia, a los BRICS. Asimismo, otro aspecto complementario de este imperialismo continental se ha observado recientemente en las intervenciones descaradas de Trump en las elecciones de Honduras, Chile, Bolivia, Argentina. Algo no visto antes desde un injerencismo tan explícito.
Resulta por tanto diáfano que las causas de esta acción armada -y las que seguirán- no tienen nada que ver con la democracia, con la legitimidad de las elecciones de julio del 24 (en sus telefoneadas con Maduro de diciembre le llamaba “Mr. President Maduro”, e hizo junto a Rubio una defenestración y humillación pública total hacia Corina Machado y Edmundo González), ni con el tráfico de drogas de Venezuela hacia EU, ni con Maduro como líder del cartel inexistente de los Soles o protector de terroristas internacionales…ni con ningún tipo de bienestar o interés por la población mayoritaria venezolana o estadounidense. A esta altura sostener lo contrario o apostar a que Trump cambie y se “humanice” es total complicidad o ingenuidad ya inadmisible e hipócrita.
Trump en su conferencia de prensa en Mar a Lago del 3 de enero, en medio de un cinismo, mesianismo y triunfalismo indescriptibles, declaró con total transparencia: “Nosotros construimos la industria petrolera venezolana y ellos se apoderaron…Queremos recuperar nuestro petróleo. Las compañías petroleras van a hacer todo. Que el gobierno venezolano entregue el control sobre la industria petrolera del país y otras cosas…Vamos a dirigir el país”. Y amenazó sin miramientos a la nueva presidenta venezolana (Delcy Rodríguez), que si no se comporta como títere de EU haciendo lo que se le ordena, “le sucederá algo peor que a Maduro”.
Ahondando en estas falsedades, en un interesante e ilustrativo artículo de Pino Arlacchi (https://www.peacelink.it/editoriale/a/50970.html), ex director de la agencia Antidroga y Anticrimen de la ONU (UNOC), se sostiene claramente cómo Venezuela nunca fue un actor central del narcotráfico en América Latina, que eso “es una calumnia geopolíticamente motivada”. En los informes de la ONU y la Unión Europea (UE) del 2025 sobre Drogas apenas se menciona a Venezuela una vez (en el de la UE ni una vez), apuntando que “sólo el 5% de la droga colombiana atraviesa Venezuela…el cartel de Los Soles es una criatura del imaginario trumpeano” (el New York Times afirma lo mismo hoy 6 de enero). Por otro lado, la DEA no muestra ningún tipo de “pruebas secretas” para demostrar todo ese tráfico de drogas de Venezuela hacia EU. Finalmente, el experto de la ONU toca un punto central de la doble moral y complicidad estadounidense en el tráfico de drogas: “Mientras Estados Unidos agita el aterrorizamiento venezolano, los verdaderos carteles prosperan casi sin molestias. Ecuador, por ejemplo, con el 57% de los containers de plátanos que salen de Guayaquil y arriban a Amberes, cargados de cocaína. Las autoridades europeas han secuestrado 13 toneladas de cocaína en un sólo barco español proveniente de los puertos ecuatorianos, controlados por las empresas de la Noboa Trading y Banana Bonita que pertenecen a la familia del presidente ecuatoriano Daniel Noboa…pero del Ecuador se habla poco y nada”. Y remata confirmando -incluso con testimonios de agentes de la DEA y el FBI- que Venezuela en el Atlántico Sur geográficamente no está atravesada por ninguna de las tres rutas principales del narcotráfico, y que junto a Cuba nunca han tenido territorios cultivados por la coca y controlados por el gran crimen organizado.
Asimismo, toda esta gran falsedad e hipocresía del gobierno norteamericano para criminalizar, castigar con sanciones de todo tipo y atacar violentamente a gobiernos y pueblos legítimos, queda totalmente clara con la reciente liberación realizada por decreto de Trump “por falta de pruebas” del ex_presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, sentenciado a 45 años de cárcel por una corte norteamericana como uno de los mayores y más peligrosos narcotraficantes del continente. ¿Maduro sin pruebas de narco sí a la cárcel, y Hernández con infinidad de pruebas libre? ¿Los migrantes en EU son invasores ilegales para Trump, pero él invade ilegalmente Venezuela?
¿Cómo luchar por una defensa de la soberanía, legalidad y paz noviolenta justa y digna en Venezuela?
No hay recetas, pero sí una experiencia acumulada e histórica de los pueblos -empezando ahora por la del digno pueblo venezolano y latinoamericano- de resistencias civiles de todo tipo ante invasiones e imperialismos (no así ante esta originalidad histórica: bombardear una capital latinoamericana).
Por un lado, la acción de los gobiernos e instituciones internacionales -empezando por la ONU- es clave, especialmente los continentales o más poderosos. Nos ha parecido importante en este sentido también la declaración conjunta de México, Chile, Brasil, Colombia, Uruguay y España rechazando la acción armada de Estados Unidos contra Venezuela donde se:
“Rechazan las acciones militares ejecutadas unilateralmente en Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para La Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil…Reiteramos que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional…Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.
Para la verdadera construcción de paz noviolenta no bastan las declaraciones ante una invasión-bombardeo-secuestro contra un país soberano, por tanto estos gobiernos -al menos-, y la ONU y muchos gobiernos más… deberían ir mucho más allá y plantearse como una instancia mediadora formal, institucional, enviar representantes y comisiones al territorio venezolano y buscar incidir en la forma que sea posible.
Al respecto en el mismo sentido, nos pareció importante el mensaje que sacó López Obrador -ex_presidente mexicano- acerca del ataque contra Venezuela: “mis convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente… Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial”
Por otro lado, las personas y masas -además de tener justa indignación/rabia y esperanza basadas en el conocimiento de la historia de ese digno pueblo- seguramente deberemos movilizarnos mundialmente -como lo están ya haciendo dentro de Venezuela-, ante todo tipo de instancias políticas y en todo tipo de espacios, denunciando la ilegalidad e ilegitimidad de esta invasión-bombardeo-secuestro de Estados Unidos, y su retiro imperialista inmediato del país, en todos los aspectos.
Que se liberen a Maduro, presidente constitucional, y a su esposa Cilia Flores. Que se respete la soberanía nacional y la gobernabilidad independiente del país, en lo político y en el uso de su petróleo y recursos naturales.
Así como exigir también el retiro del cerco militar naval en el Caribe, con exterminio de crímenes de lesa humanidad contra población indefensa lugareña en lanchas.
-
Amnistía Internacional condena asesinato durante redada migratoria en Minneapolis
9 de gener, per AuriCiudad de México | Desinformémonos. Amnistía Internacional condenó el asesinato de Renee Good, una mujer de treinta y siete años de edad, ocurrido el siete de enero durante un operativo migratorio encabezado por el Departamento de Seguridad Nacional en Minneapolis, y responsabilizó directamente a la política antimigratoria del presidente Donald Trump por el uso innecesario de fuerza letal por parte de agentes federales.
De acuerdo con reportes iniciales, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas disparó contra Good, quien se encontraba dentro de su propio vehículo y participaba como observadora civil ciudadana estadounidense en tareas comunitarias para vigilar el comportamiento de los agentes durante redadas migratorias. La organización recordó que las normas federales limitan estrictamente los disparos contra vehículos en movimiento por el alto riesgo que representan para la población civil y exigió una investigación exhaustiva del caso.
El jefe de Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, informó que el agente federal se acercó a pie cuando el automóvil bloqueaba el paso en la avenida Portland y que, al comenzar a moverse el vehículo, el agente abrió fuego. Sin embargo, señaló que no existen evidencias de que la mujer intentara herir a alguien. Pese a ello, autoridades federales aseguraron que el disparo se realizó en defensa propia.
Horas después del asesinato se registraron protestas y una vigilia multitudinaria en Minneapolis en memoria de Renee Good. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, afirmó que “el estado afronta una situación caótica causada por el mayor despliegue en la historia estadounidense de agentes federales sin comunicación con los locales”, declaró la emergencia y puso en alerta a la Guardia Nacional ante el aumento de movilizaciones.
Las versiones oficiales fueron cuestionadas por autoridades locales. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó el tiroteo como imprudente e innecesario y aseguró que presentar el hecho como defensa propia es “puro embuste”. El caso se suma a al menos otras cuatro muertes vinculadas a redadas migratorias en el último año, lo que ha profundizado el rechazo y la desconfianza hacia el actuar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en comunidades de todo Estados Unidos.
-
Pueblo nahua de Alpuyeca busca reconocimiento indígena
9 de gener, per AuriFoto: Redes
Ciudad de México | Desinformémonos. El pueblo nahua de Alpuyeca solicitó desde 2019 que su municipio en Morelos sea declarado indígena para ejercer su autonomía y su derecho a la libre determinación, incluida la decisión sobre sus formas internas de organización social, política y comunitaria. La falta de respuesta del Congreso local llevó a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación revise la omisión y la demora en ese procedimiento.
Con una votación dividida de cinco votos contra cuatro, el Pleno del máximo tribunal ejerció su facultad de atracción sobre el amparo en revisión 384/2024, a solicitud de los ministros Hugo Aguilar Ortiz, presidente de la Corte, e Irving Espinosa Betanzo, ante la falta de acciones del Poder Legislativo de Morelos.
La Corte analizará si la demora en los trámites para la creación del municipio indígena vulnera derechos humanos protegidos por la Constitución, al considerar que las y los habitantes de Alpuyeca iniciaron el procedimiento hace más de cinco años para que se realizara la consulta correspondiente, sin que hasta ahora las autoridades responsables la hayan llevado a cabo.
La solicitud de atracción fue respaldada luego de escuchar a representantes de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afromorelenses, quienes denunciaron que el Congreso de Morelos ha excedido los plazos legales establecidos en la Constitución local y en su propio reglamento para emitir el dictamen de creación del municipio indígena de Alpuyeca. El asunto será turnado a un ministro para la elaboración del proyecto que se someterá a votación del Pleno.
-
Trump anuncia que EE.UU. se retirará de decenas de organizaciones internacionales y agencias de la ONU
8 de gener, per AuriEl presidente Trump anunció el miércoles que Estados Unidos se retirará de decenas de entidades internacionales y pertenecientes a la ONU, incluida la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Esta medida dificultará la posibilidad de que un futuro Gobierno presidencial pueda reincorporarse al Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de 2015. En una circular dirigida a altos funcionarios del Gobierno, Trump también dijo que Estados Unidos dejará de participar en ONU Mujeres, una organización que trabaja por la igualdad de género en todo el mundo, y en el Fondo de Población de las Naciones Unidas, una agencia que se centra en la planificación familiar y en la salud de madres e hijos en más de 150 países.
Publicado originalmente en Democracy Now