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La comunidad maya de Punta Laguna resiste la anexión a la Riviera
1 d’agost, per Admin2En el límite entre Yucatán y Quintana Roo, una comunidad maya resiste el embate de políticos y empresarios que codician la selva que han protegido por generaciones. La disputa por este territorio, ligado a Valladolid, Yucatán, pero que Quintana Roo reclama como propio, revela los intereses detrás del Tren Maya y el turismo de la Riviera. Las y los pobladores de Punta Laguna defienden su pertenencia al estado de Yucatán, mientras que Quintana Roo utiliza hasta la presión militar en sus intentos por anexarse a la comunidad y su área natural.
“Nosotros estamos para cuidar, seguir valorando, seguir preservando nuestro lugar”, dice Augusto Canul, integrante de la cooperativa Nahil Tucha que su familia fundó en Punta Laguna. Se trata de un territorio en disputa desde hace décadas debido a que es la puerta de entrada al Área de Protección de Flora y Fauna Otoch Ma’ax yetel Kooh, que en español significa “la casa del mono araña y del puma”.
Desde hace años, la familia Canul ha sostenido en esa zona un modelo de ecoturismo de bajo impacto que, echando mano de su conocimiento profundo del monte, preserva el ecosistema. Al mismo tiempo, la actividad garantiza un ingreso económico para los pobladores de esta comunidad maya, ubicada en los límites territoriales de Yucatán con Quintana Roo.
Mario Canul, comisario municipal de Punta Laguna nombrado desde Valladolid, lo resume claro: “A nosotros, nuestros abuelos, nuestros padres, nos enseñaron a cuidar la selva y los animales. Punta Laguna es de los pocos lugares que está así de conservado. En otros lugares esto ya no existe. La verdad que lo que tenemos es algo hermoso, y también es nuestra área de trabajo: es nuestra riqueza”.
Mientras dialoga con Jaltun, un grupo de monos araña se pasea muy cerca. Asombrado, Mario, explica las particularidades de esta especie.
“¿Sabías que los monos araña migran a otro territorio para reproducirse y formar su propio grupo? O sea, no se aparean entre familia, algo que deberíamos de aprenderles”, dice el comisario entre risas, quien también ha servido de guía para turistas y académicos interesados en estudiar a esta especie y otras que habitan en Otoch Ma’ax yetel Kooh.
“Todo esto es lo que se quieren robar los de Solidaridad”, remata, haciendo referencia a los intentos que ese municipio de Quintana Roo –rebautizado Playa del Carmen en marzo de 2025– viene haciendo desde hace años para anexar a la comunidad de Punta Laguna a su territorio.
“Esta es la riqueza que durante mucho tiempo permaneció oculta a los gobernantes de Quintana Roo, y que después de que la han despreciado, ahora quieren apropiarse”, enfatiza Canul.

Integrantes de Otoch Ma’ax yetel Kooh vigilan y cuidan el territorio en Punta Laguna. Foto: Patricio Eleisegui. La lucha por el paraíso
El conflicto inició hace muchos años, en la década de los 90, cuando se creó el municipio de Solidaridad. En esa misma época, además, los estados de Quintana Roo y Campeche comenzaron a discutir límites territoriales con Yucatán.
En particular, efectuaron reclamos en torno a zonas asociadas al famoso punto Put, e intentaron imponer algún tipo de control político y administrativo sobre comunidades limítrofes ubicadas en los municipios yucatecos de Chemax, Tekax, Valladolid, Chichimilá, Tixcacalcupul, Peto, Tzucacab y Chikindzonot.
Al margen de esa situación, los gobiernos de Yucatán, Quintana Roo y Campeche aprovecharon el caos para deslindarse de brindar servicios públicos a las comunidades en disputa. Sin embargo, no fue sino hasta 2019 cuando el conflicto escaló.
Ese año, el estado de Quintana Roo publicó el Decreto 303 que modificó sus límites territoriales y estableció la anexión de varias comunidades de los municipios yucatecos involucrados en la disputa. Punta Laguna fue una de ellas, y por ende, también la reserva Otoch Ma’ax yetel Kooh. El área en cuestión ya funcionaba como Área Natural Protegida a partir de un decreto de 2002.
También ese mismo año, la familia Canul inauguró la cooperativa Nahil Tucha, que incorporó a 30 familias del pueblo para realizar actividades que van desde la guía de turistas a través de la reserva ecológica hasta la conservación y protección de especies como el chicozapote, mejor conocido como el árbol del chicle. Además, sus integrantes comenzaron a efectuar tareas de monitoreo de especies como el mono araña y el jaguar.

La cooperativa Nahil Tucha realiza una actividad turística basada en el cuidado del medioambiente. Foto: Patricio Eleisegui. A partir de esas actividades, que persisten hasta hoy, quienes integran Nahil Tucha mantienen un vínculo constante con académicos de universidades nacionales y estatales, así como también con autoridades como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que reconoce a la cooperativa como un colectivo especializado en el cuidado de la biodiversidad.
Los Canul fundaron Punta Laguna hace más de 60 años, cuando sus ancestros escaparon de hacendados y se asentaron en ese paraje, que ya conocían desde antes. “Nuestros abuelos recordaban que aquí había una laguna, y que era un sitio de los ancestros“, dice Mario Canul.
La historia le da la razón, pues de acuerdo a registros antropológicos, el sitio que hoy es Punta Laguna fue un centro ceremonial de la cultura maya mucho más antiguo que Cobá. De hecho, dentro de la reserva hay un cenote en el que aún permanecen restos de los sacrificios que los mayas realizaban durante algunos rituales.
Toda esta riqueza natural y cultural es la que se mantiene en riesgo de anexión. Durante los primeros años de la década de 2000 la amenaza de pasar a formar parte de Quintana Roo no pasó del rumor.

La familia Canul y sus vecinos tienen como premisa resguardar la biodiversidad de Punta Laguna. Foto: Patricio Eleisegui. Quintana Roo refuerza su ofensiva para anexarse Punta Laguna
Sin embargo, en 2020, un político local se presentó en la comunidad con la familiaridad de quien visita su propia casa, pero sin la cortesía de tocar la puerta. Su nombre: Chano Toledo, exregidor del municipio de Solidaridad, quien llegó a Punta Laguna con reporteros y una lona que decía que ese pueblo maya era parte de Quintana Roo.
“Este amigo llega y pone su lona diciendo que todo esto ya es territorio de Quintana Roo. Yo me acerco y le pongo un alto, pues en ese entonces yo era autoridad, representante del pueblo, y no estaba informado. ¿A quién le había pedido permiso este político para venir a hacer esto?”, recuerda Augusto Canul, quien en ese entonces era comisario municipal designado desde Valladolid.
La excusa del exregidor fue que unos vecinos lo habían invitado al pueblo. Pero Augusto fue tajante: “Le dije que yo no lo había solicitado, y que pues yo era la autoridad, y al final el que tenía la última palabra”.
El político se fue, pero las amenazas ya habían llegado a Punta Laguna. A partir de ese momento no fueron pocos los espacios donde funcionarios de Quintana Roo intentaron comprar a integrantes de la comunidad, ofreciendo dinero y trabajos en el gobierno para que aceptaran la anexión de su territorio al municipio de Solidaridad.
En paralelo, los funcionarios llegaban a la comunidad ofreciendo programas federales, como el Sembrando Vida o Jóvenes Construyendo el Futuro, disfrazados de apoyos exclusivos a cambio de que la población consintiera ser anexada a Quintana Roo.
A la vez, argumentaban que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) había elaborado un mapa con los límites territoriales entre Yucatán y Quintana Roo, situando a Punta Laguna como parte del municipio de Solidaridad.
La familia Canul, intrigada, fue directamente a las oficinas del Inegi a cuestionar la medición. Aseguran que uno de los topógrafos dijo que la medición no podía ser determinante o exacta y que, en dado caso, tampoco podría ser un argumento legal para justificar la anexión.
Los funcionarios continuaron insistiendo, y en no pocas ocasiones, el gobierno de Solidaridad envió policía municipal al poblado de Punta Laguna como una medida de intimidación, según califican los pobladores.
Inclusive, en varias ocasiones, relataron integrantes de la familia, uniformados de la Marina detuvieron a pobladores, encañonándolos bajo el argumento de combatir al crimen organizado que azota sobre todo al estado de Quintana Roo.
“Una vez me pararon y me tuvieron apuntado, preguntándome si era un halcón. Yo les decía que portaba mi radio porque trabajo en la reserva, pero esta situación se ha repetido varias veces, incluso con niños”, señala Augusto Canul.
Las ofertas de dinero y empleo, el uso de programas sociales y la intimidación, en lugar de convencer, confirmaron las sospechas de los pobladores, quienes reiteran que la intención de anexar su territorio no es más que un interés económico. Y que, por ende, la defensa de la comunidad debe dejar de ser solo un tema de límites para convertirse en la defensa de un patrimonio biocultural que alguien codicia desde afuera.

La riqueza natural de Punta Laguna atrae a los capitales inmobiliarios y de grandes empresas turísticas. Foto: Patricio Eleisegui. La expansión de la Riviera “Maya”
Punta Laguna se encuentra a dieciocho minutos de Cobá, y a una hora de las costas de Tulum. Se trata de una zona que ha sufrido la expansión acelerada de desarrollos inmobiliarios de lujo destinados a satisfacer una demanda turística posicionada a nivel mundial. En los últimos gobiernos, la Riviera Maya se ha vuelto clave para el desarrollo de proyectos federales como la ampliación y modernización de la Carretera Federal 307 o el mismo Tren Maya.
Aunque el megaproyecto ferroviario, al menos en su planeación inicial, prometía la incorporación de cooperativas de turismo comunitario como aliadas, en la práctica la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no ha hecho más que asociarse con empresarios que históricamente se han beneficiado de la explotación de la cultura y el territorio de las comunidades mayas.
El caso más reciente documentado por Jaltun es Chichén Itzá, donde las decisiones de un grupo empresarial encabezado por militares ha desplazado a las artesanas y artesanos de Pisté, pero no a la familia Barbachano, que posee un hotel dentro del sitio arqueológico.
La ubicación de Punta Laguna es estratégica, pues se encuentra en la traza que conecta a la estación Nuevo Xcan con Cobá y Tulum –donde los militares planean la construcción de dos hoteles con participación del gobierno de Quintana Roo–. De hecho, en los videos con los que la empresa Tren Maya promocionó el megaproyecto, Punta Laguna aparece como uno de los sitios atractivos donde se buscaría potenciar la actividad turística.
Sin embargo, el gobierno federal, en vez de involucrar directamente a la cooperativa que gestiona la reserva de Otoch Ma’ax yetel Kooh –quienes reciben recursos para su operación de instancias federales y el gobierno de Yucatán–, entabló cercanía con empresarios y políticos de Quintana Roo.
Por ejemplo, en junio de 2020, el entonces director de la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo, Eduardo Ortiz Jasso, informó la existencia de un proyecto para construir un Tren Ligero o un nuevo ramal del Tren Maya que conectara la estación Nuevo Xcan con la zona arqueológica de Cobá, distante 47 kilómetros.
El proyecto, necesariamente, tendría que desarrollarse en la ruta que cruza por los poblados de Nuevo Durango, Tres Reyes, Punta Laguna, Hidalgo y Cortés y Chanchén. La proyección explicaría, entonces, el interés del gobierno de Quintana Roo por anexionar Punta Laguna y, también, el involucramiento de funcionarios federales en la presión hacia el pueblo.
Ligado a esto, los pobladores denuncian que la delegación regional del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas incorporó a Punta Laguna como parte del catálogo de comunidades mayas que pertenecen a Quintana Roo. Esto, claro, sin realizar una consulta al interior de la comunidad.

La población de Punta Laguna asciende a aproximadamente 160 habitantes. Foto: Patricio Eleisegui. Las familias de Punta Laguna y la pertenencia al estado de Yucatán
Otro caso es el involucramiento de Fernando Orozco Ojeda, director regional de la Comisión de Áreas Naturales Protegidas para la Península del Caribe Mexicano quien, de acuerdo con la familia Canul, insistió en sobremanera para que los pobladores de Punta Laguna acepten anexarse a Quintana Roo.
“Yo no sé qué interés tenía él, pero siempre se me hizo bastante raro“, señala Augusto Canul.
Ese mismo funcionario, de acuerdo a otros registros periodísticos, ha sido constante en su negativa a desterrar los desarrollos inmobiliarios privados que, de forma ilegal, se asentaron en años recientes en la reserva ecológica del Parque del Jaguar, en Tulum.
“Por eso nosotros no queremos ser parte de Quintana Roo. Allá los empresarios destruyen y privatizan todo, mientras aquí somos nosotros quienes cuidamos de la selva”, dice Mario Canul, argumentando que, al menos hasta ahora, el gobierno de Yucatán no ha dado muestras de querer imponerse en la gestión que el pueblo de Punta Laguna hace de la reserva.
Por supuesto que nadie olvida que el gobierno yucateco a lo largo de su historia también ha sido un férreo aliado de los intereses empresariales en detrimento de los derechos y las libertades de las comunidades campesinas e indígenas.
Que Punta Laguna es un sitio estratégico es un aspecto que parece no estar en discusión. A eso respondería, por ejemplo, la decisión del Congreso de Yucatán de publicar, el pasado 15 de julio y en el Diario Oficial del Estado, un decreto —208/2026— donde reafirmó que la comunidad y sus zonas aledañas son parte del municipio de Valladolid.
La decisión fue celebrada por los habitantes de Punta Laguna, aunque no resuelve de fondo una controversia constitucional de 2019 que deja en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación la decisión de establecer si ese pueblo maya pertenece a Yucatán o, en todo caso, a Quintana Roo.
Optimistas, quienes integran la familia Canul concluyen: “Nosotros lo que queremos es que nos dejen en paz. Somos mayas, yucatecos. No nos interesa su politiquería, lo que nos interesa es que nos dejen seguir resguardando la selva de los negocios que solo la depredan, y eso es lo que estamos haciendo. Y a quien se oponga les daremos pelea. Somos los herederos del legado de nuestros ancestros, y aquí vamos a defender lo que es nuestro“.
Publicado originalmente en Jaltún
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La historia más allá de los hechos, en la serie de estreno «Detrás de las escenas de la historia», por TV UNAM
1 d’agost, per Admin2Las grandes transformaciones de la historia rara vez obedecen a una sola causa. Detrás de los acontecimientos que han definido el rumbo del mundo existen decisiones políticas, intereses económicos, estrategias diplomáticas y disputas ideológicas que con frecuencia permanecen fuera de las versiones más conocidas.
¿Qué hay detrás de los acontecimientos que cambiaron el rumbo de la historia? ¿Quiénes escriben las versiones oficiales de los hechos y qué intereses políticos, económicos o ideológicos intervienen en su construcción? A partir de estas preguntas, la serie Detrás de las escenas de la historia (Francia), producida por Arte TV, propone una relectura crítica de algunos de los episodios más decisivos del siglo XX.

Mediante una investigación sustentada en documentos, archivos y testimonios de especialistas, cada capítulo revela las estrategias de poder, las decisiones diplomáticas y las disputas geopolíticas que permanecieron fuera del foco.
La serie inicia con, La neutralidad suiza. El arte de la prosperidad (2020), de Philippe Saada. Ante el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Suiza enfrenta una difícil disyuntiva: preservar su histórica neutralidad mientras sobrevive rodeada por las potencias del Eje. Este capítulo examina cómo las decisiones políticas, económicas y financieras del gobierno suizo contribuyeron a evitar una invasión, al tiempo que revelan las complejas relaciones comerciales y bancarias que mantuvo con la Alemania nazi. Una mirada crítica a los claroscuros de una neutralidad que también tuvo un costo moral.
La serie continúa el viernes 14 de agosto con la transmisión de Israel, gracias Moscú (2022), de Philippe Saada. La creación del Estado de Israel suele entenderse como una consecuencia directa del Holocausto y del respaldo de las potencias occidentales. Sin embargo, este episodio revela el papel decisivo que desempeñó la Unión Soviética en 1947 y 1948 para hacer posible su nacimiento. A partir de documentos y análisis históricos, reconstruye las motivaciones geopolíticas de Moscú y explica cómo una alianza inesperada transformó el equilibrio político de Medio Oriente.

El viernes 21 de agosto se transmite La Guerra Fría. La cruzada de Truman (2022), de Mickaël Gamrasni. ¿Y si la Guerra Fría no hubiera comenzado como suele contarse? Este capítulo cuestiona la versión tradicional que atribuye el origen del conflicto a la Unión Soviética y analiza cómo la política anticomunista impulsada por el presidente Harry S. Truman aceleró la confrontación entre las dos potencias. Entre errores de cálculo, desconfianza y decisiones estratégicas, el documental revisa el inicio de una rivalidad que marcaría al mundo durante más de cuatro décadas.
El viernes 28 de agosto se transmite Descolonización británica (2020), de Deborah Ford. Tras la Segunda Guerra Mundial, el Imperio británico emprendió un proceso de descolonización que buscó preservar su prestigio e influencia internacional mientras cedía el control de sus territorios. Desde la partición de India y Pakistán hasta las independencias en África y Asia, el episodio revela cómo las negociaciones diplomáticas, la propaganda y la violencia fueron utilizadas para mantener el relato de una retirada ordenada. Una revisión crítica de las estrategias políticas con las que el Reino Unido intentó transformar el fin de su imperio en una historia de éxito, pese a las profundas heridas que dejó en las naciones descolonizadas.
La serie finaliza el viernes 4 de septiembre con la transmisión de Juan Pablo II. El triunfo de la reacción (2020), de Christiane Ratiney. Considerado una figura clave en la caída del bloque soviético y en la renovación de la imagen de la Iglesia católica, Juan Pablo II también encabezó una profunda ofensiva conservadora durante su pontificado. Este capítulo revisa su legado, explorando sus posturas frente a la teología de la liberación, el aborto y la crisis del VIH/sida, así como las controversias por su relación con gobiernos autoritarios y el manejo de los escándalos de abuso sexual dentro de la Iglesia. Un retrato que cuestiona la imagen idealizada del pontífice y recupera los claroscuros de una de las figuras más influyentes del siglo XX.

No te pierdas el estreno de la serie Detrás de las escenas de la historia, los viernes del 7 de agosto al 4 de septiembre, a las 19:30 horas, con retransmisión los sábados, a las 16:00 horas, por la señal de TV UNAM.
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¿Qué puede hacer un hilo frente a la violencia?
31 de juliol, per Admin2“Bordadoras: historias de dignidad” es una serie documental que recupera la complejidad de la actividad de bordado, que realizan familiares de personas desaparecidas en el estado de Coahuila. A través de una mirada a esta serie documental se reflexiona sobre la práctica del bordado más allá de la acción, como constructora de memoria y constructora de comunidad
Una aguja atraviesa un lienzo de tela mientras del otro lado emerge un hilo rojo; apenas se distingue la silueta del bordado. No está formado el pétalo de una flor, ni los detalles de un paisaje: está escribiendo el nombre de alguien que sigue esperando ser encontrado. Alrededor de este lienzo hay ruido citadino, silencios, conversaciones, risas, café, abrazos y personas que quizá no se conocían, personas que se acercan a bordar y otras que se van. Entre las miradas curiosas de la gente, una cámara de video enfoca fijamente cada detalle de la escena. Pretende capturar en fragmentos de video la materia prima para elaborar una serie documental. Un recurso visual que dé a conocer a las personas ajenas a este acto lo que piensa, siente y hace un familiar de una persona desaparecida. Un recurso que responda, o que intente responder, ¿Qué puede hacer un hilo frente a la violencia? ¿Por qué bordar cuando se busca a una persona desaparecida?
Esta escena tuvo lugar en la Plaza de Armas de Saltillo, Coahuila, una tarde de enero de 2025, en una de las muchas jornadas de bordado llevadas a cabo por Hilos del Corazón [1], un grupo de bordadoras integrado por colectivos de familiares de personas desaparecidas del noreste y centro del país [2]. Durante esa tarde, el grupo se instaló con mesas, sillas y herramientas de bordado en medio de la plaza, y colgó sus lienzos entre los árboles y jardineras del lugar. Los bordados no son piezas decorativas. Cada bordado reúne el nombre de una persona desaparecida, una consigna que refleja sus experiencias y luchas nacida de la búsqueda o el rostro de alguien cuya ausencia sigue marcando la vida de una familia. Sostenidos entre árboles y jardineras, esos fragmentos de tela transforman la plaza en un espacio de memoria.
Durante la jornada, un equipo de producción documental registra la actividad. Mientras una persona sostiene la cámara, otra entrevista a las bordadoras y familiares. El resultado de este registro sería Bordadoras: historias de dignidad, una serie documental que utiliza el bordado como punto de partida para explorar la memoria, la búsqueda y las redes de solidaridad construidas por las familias frente a la desaparición en un estado con más de 3600 personas desaparecidas[3].
Después de varias reuniones en 2024, las integrantes del colectivo decidieron documentar una actividad que desde hacía años ocupaba un lugar central en la búsqueda: el bordado. Más que una técnica artesanal, descubrieron que se había convertido en un espacio para conversar, compartir el duelo, fortalecer vínculos y construir comunidad. Lo más valioso del bordado no está únicamente en la pieza terminada, sino en todo aquello que sucede alrededor del hilo.
El bordado ocupa un lugar importante entre las distintas formas con las que las víctimas de la violencia han construido memoria. A diferencia de una marcha, un plantón o un extenso comunicado, exige tiempo, paciencia y conversación. Mientras se borda, los familiares expresan sus sentimientos a quien les hace falta, de la búsqueda, del coraje, del miedo, pero también de la vida que existía antes de la desaparición. El bordado convierte una experiencia íntima en un acto colectivo y hace visible, en el espacio público, aquello que con frecuencia permanece oculto entre expedientes, cifras y discursos oficiales.
Por eso, el bordado no solo es una práctica de los colectivos de familiares en Coahuila. El bordado ha tenido varias expresiones en los colectivos y agrupaciones que han sido víctimas de violencia, tanto en América Latina, como en México. Las arpilleras chilenas denunciaron la tortura y desapariciones en la época de la dictadura de Pinochet; las banderas Wiphalasen Perú, recordaban a las víctimas y sobrevivientes de la represión política del gobierno Peruano; las Tejedoras de Mampuján,reconstruyeron la memoria del desplazamiento forzado; en Argentina, proyectos como Memoria DesBordada recuperan las historias de las víctimas de la última dictadura, y en México iniciativas como Bordando por la Paz, desde el 2011, demostraron que el bordado podía convertirse en una forma de protesta y de construcción de memoria colectiva. Aunque surgieron en contextos distintos, todas estas experiencias comparten una misma convicción: cuando las instituciones fracasan en preservar la memoria de las víctimas, son las comunidades quienes encuentran nuevas maneras de hacerlo.
Las jornadas de Hilos del Corazón y demás colectivos en el país, forman parte de esa tradición. Cada bordado cuenta una historia personal, pero también reúne a familiares, voluntarios y personas que, sin haber vivido una desaparición en su propia familia, deciden sentarse a escuchar y acompañar. La memoria deja entonces de ser un ejercicio individual para convertirse en una práctica compartida. El bordado ubica el problema en el espacio público y crea un lugar donde las familias pueden transformar el dolor en organización, solidaridad y exigencia de justicia.
Es precisamente esa dimensión la que recupera la serie documental Bordadoras: historias de dignidad. La serie no se detiene únicamente en el resultado final de los lienzos, sino en las relaciones que se tejen alrededor de ellos: las conversaciones, los aprendizajes compartidos, las alianzas entre colectivos y las formas en que el bordado fortalece una comunidad de búsqueda. Más que documentar una técnica artesanal, registra un proceso mediante el cual las familias producen memoria mientras continúan buscando a quienes faltan.

Jornada de bordado. Cortesía. Cada episodio revela una dimensión distinta de esta realidad y transita de lo individual a lo colectivo. Esa dimensión íntima de la memoria aparece en uno de los testimonios de Bordadoras. Juany, integrante de Familias Unidas en Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas (FAMUN), en Piedras Negras, comienza la historia de su bordado mucho antes de la desaparición de su hijo Jaime Eduardo Vega Rodríguez. Sus primeras puntadas hablan del embarazo, de la infancia, de los sueños de convertirse en futbolista, de su matrimonio y del nacimiento de sus hijos [4]. Sólo después llega la desaparición. Esta decisión rompe con la tendencia institucional de reducir a las personas desaparecidas a expedientes o estadísticas, recuperando su identidad, sus proyectos de vida y sus relaciones familiares. El bordado reconstruye una biografía y recuerda que, antes de convertirse en un caso, existía una persona con afectos, proyectos y una historia compartida con su familia, funcionando como un archivo que restituye la humanidad de quien falta [5].
Pero el hilo también une historias distintas. Uno de los momentos más significativos ocurre durante la conmemoración del 8 de marzo en Piedras Negras, donde los bordados acompañan la marcha y dialogan con las demandas del movimiento feminista local. La serie recoge el testimonio de Fabiola Vega, quien primero colaboró como voluntaria en FAMUN y más tarde participó en la organización de una colectiva feminista y de la marcha del 8M en la ciudad. Su experiencia muestra que la lucha por las personas desaparecidas y las demandas feministas no avanzan por caminos separados: ambas cuestionan las múltiples formas de violencia que atraviesan la vida de las mujeres y exigen verdad, memoria y justicia. El bordado se convierte así en un punto de encuentro entre movimientos que, aunque surgieron de experiencias distintas, comparten el propósito de disputar el espacio público frente al olvido. El resultado es un movimiento más amplio e interseccional, en el que la memoria, la búsqueda y la lucha feminista se retroalimentan para disputar el espacio público y cuestionar las respuestas insuficientes del Estado frente a la violencia [6].
Quizá la mayor aportación de Bordadoras: historias de dignidad, es que no pretende convencer al espectador de que un bordado resolverá la crisis de desapariciones o que detenga la violencia; su apuesta es mostrar que, aunque el panorama es desolador, los familiares de personas desaparecidas siguen construyendo maneras de sostener la memoria de quienes faltan y de construir comunidad alrededor de la pérdida.
Bordadoras se suma a los muchos proyectos de visibilización en donde los familiares de personas desaparecidas son los protagonistas en la construcción de nuevos significados sobre el pasado y la construcción de una memoria colectiva sobre las personas desaparecidas. La serie documental muestra cómo cada jornada de bordado reúne historias individuales que, al encontrarse, producen algo mayor: una memoria colectiva capaz de resistir al olvido. Tal vez esa sea la respuesta a la pregunta con la que inicia esta historia: frente a la violencia, un hilo puede parecer poca cosa. Pero cuando muchas manos lo sostienen al mismo tiempo, también puede convertirse en memoria, resistencia y esperanza.
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*Raúl Pelayo es Antropólogo social, miembro de GIASF, colabora con el colectivo Familias Unidas en la Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas de Piedras Negras, Coahuila.
[1] https://www.facebook.com/Hilosdelcorazon1
[2] Entre estos se encuentran Familias Unidas en la Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas de Piedras Negras Coahuila, Rastreadores Nacionales de Personas Desaparecidas, Corazones Robados y bordadoras solidarias provenientes de Ciudad de México.
[3] La beca fue brindada por Puentes, una asociación civil latinoamericana que cuenta con la plataforma “Inspiratorio” que es un espacio de entrenamiento en poder narrativo en donde organizaciones y activistas de toda América Latina aprenden y practican a través de un modelo flexible de entrenamiento online (https://puentes.org/) .
[4] Actualmente Juni emprende junto a su hija la búsqueda de su nieto Edgar Eliud Pérez Vega desaparecido el 6 de marzo de 2025 en Nuevo Laredo, Tamaulipas (https://www.facebook.com/share/p/18rLYUSqn4/)
[5] Para saber más de este caso véase el capítulo “Bordados con memoria. La historia de Juany” de esta serie.
[6] Véase el capítulo “Marcha en Piedras Negras por el día Internacional de la Mujer” de esta serie.
Publicado originalmente en A dónde van los desaparecidos
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Keiko contra Keiko
31 de juliol, per Admin2Hubo una fantástica sorpresa en el discurso de la presidenta Keiko el 28 de julio. En un pasaje muy breve dijo: no hay dos Perú, el Perú es uno, la nación es una. No sé si en algún discurso de su campaña habrá sostenido esta tesis. Probablemente, no. Si se tratase de una novedad fruto de una profunda reflexión, sería yo el primero en saludarla y en reconocer su propio mérito. Lamentablemente, no. La primera Constitución del Perú, en 1923) sostuvo en su artículo primero: “Todas las provincias del Perú, reunidas en un solo cuerpo forman la Nación Peruana”; en el segundo: “Esta es independiente de la Monarquía Española y de toda dominación extranjera”; y, en el tercero, “No puede ser patrimonio de ninguna persona ni familia. La soberanía reside esencialmente en la Nación, y su ejercicio en los magistrados, a quienes ha delegado sus poderes”. Quienes la redactaron cometieron dos errores muy serios: hablaron de una nación, su nación, que no existía y olvidaron conscientemente a cerca de un centenar de naciones existentes al final del virreinato español y en los primeros meses de lo que después sería la República con la victoria del ejército de Bolívar en Ayacucho (1824).
En ese mismo momento, en Europa las nuevas repúblicas como las de Alemania, Francia y Holanda, por ejemplo, reunieron varias de sus naciones históricas, unificándose en una nueva nación moderna, sin reyes, sin señores feudales y alrededor de las jóvenes burguesías con las que empezó el capitalismo. En Perú, por cuenta propia, el conjunto de criollos herederos de los españoles, decidió considerarse como la nueva nación, guardando el omnímodo poder de los señores de la tierra con sus esclavos y siervos, y conservando el gran poder de la iglesia católica, con sus millares de haciendas, sus siervos y sus esclavos, y con un Estado virreinal que poco a poco fue haciéndose republicano, ese sí nuevo, con sus caudillos generales disputando la presidencia de la República, al margen de algo llamable democracia. En esa nación peruana no estaban considerados los llamados indios. Desde entonces el Perú (republicano) nació dividido en dos, nos guste o no, derivamos desde 1532 de los españoles partidos en dos con Pizarro y Almagro, y de los hermanos Huáscar, el último inca, y Atahualpa el hermano que no aceptó que Huayna Capac ungiese en el Cusco a Huáscar como legítimo inca y trató de derrocarlo. Por las guerras entre españoles, entre incas y de españoles contra los incas, y por las enfermedades que llegaron al territorio inca, seis años antes que Pizarro, (Huayna Capac murió por una de ellas) la sociedad inca perdió en un siglo (1520-1620) el 94 % de su población y solo quedaron 600 mil personas. Esa hecatombe gigantesca es la fuente del inmenso dolor andino en lo que quedó del territorio inca.
Como en 1823 no existía aún la llamada nación peruana, decir entonces “la nación peruana es” no tenía sentido; lo que con honradez debieran haber escrito los flamantes republicanos de la independencia habría sido “Nos gustaría que la nación peruana sea… e incluya ya a todas las naciones que habitan la patria llamada Perú…”. En la política que las clases y sus aliados practican no hay lugar para sinceridades como esa; solo cuentan sus intereses; ayer, hoy y mañana. Sostener hoy que la nación es una, que no hay dos Perú, y no mencionar una sola palabra sobre los pueblos, patrias, naciones históricas y culturas, privilegiando siempre el singular y negándose a hablar en plural, es la misma actitud colonial de hace dos siglos. Hoy, los pueblos quechuas, aymaras, amazónicos y costeños, reclaman sus derechos, exigen justicia, juicios, sentencias y condenas a quienes matan en nombre de la democracia, a quienes violan a sus niños, a quienes los dejan sin agua y sin bosques.
Cuando la presidenta Keiko comenzó a leer su discurso y vio que una parte de los diputados y senadores abandonaban la sala mostrando fotografías de las víctimas de la feroz represión en los años 2022 y 2023, quedó en silencio, parecía morderse los labios, se repuso y siguió leyendo. Luego, se mantuvo firme y no improvisó nada. ¿Tienen espacio alguno en este Perú oficial los pueblos, patrias, naciones y culturas, que son parte fundamental del Perú?
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Jóvenes desesperados que se arrojan al mar sin saber nadar: el drama humano tras la nueva crisis migratoria en España
31 de juliol, per Admin2Miles de personas han llegado a Ceuta a nado en los últimos diez días, una crisis que ya ha dejado al menos 34 personas fallecidas. Mientras el Gobierno trata de contener el aumento de las llegadas reforzando el control fronterizo y movilizando al Ejército, las organizaciones humanitarias reclaman que la respuesta no se limite a la seguridad y recuerdan que entre quienes alcanzan la ciudad hay potenciales solicitantes de asilo y personas que huyen de conflictos, persecuciones o graves vulneraciones de derechos humanos.
En este contexto, España y Marruecos acordaron este jueves «reforzar la coordinación» y los esfuerzos para hacer frente a la crisis migratoria que afecta a Ceuta. Ambos países se han comprometido a revisar e implementar medidas para agilizar la entrega de las personas que han entrado irregularmente, según informó el Ministerio del Interior en un comunicado. Además, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se trasladará este viernes de urgencia a Ceuta ante la crisis migratoria que soporta la frontera sur desde hace más de una semana.
No obstante, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) recuerda a Público que Marruecos “no es un país seguro” y que si el Gobierno aplica el procedimiento ordinario de devolución, ya que las devoluciones en caliente de las personas llegadas a nado son ilegales, deberá tener en cuenta las circunstancias individuales de cada persona. El procedimiento pasa por identificar a los migrantes y ofrecerles la posibilidad de solicitar asilo. En caso de que una persona lo solicite, no podrá ser devuelta hasta que se resuelva su petición y, si esta es denegada, se abrirá un expediente de retorno en el que deberá contar con asistencia jurídica antes de su resolución.
Sentencia del Supremo
El Gobierno asegura haber reforzado durante la última semana los efectivos policiales, los medios de rescate y los recursos destinados tanto al control fronterizo como a la atención humanitaria, con el objetivo de evitar nuevas muertes en el mar. Muchas de las personas que llegan a la ciudad autónoma se lanzan al agua con simples flotadores y sin apenas saber nadar, a pesar de tener que recorrer más de tres kilómetros.
¿A qué se debe este aumento de llegadas? El Ministerio del Interior considera que responde a que las redes de tráfico de personas están instrumentalizando la sentencia del Tribunal Supremo que dictó que no se puede “devolver en caliente” a quienes entran a nado en Ceuta y Melilla para fomentar el flujo de migrantes indocumentados, mayoritariamente jóvenes.
La sentencia señala que solo se pueden producir estos rechazos en frontera cuando la persona supera barreras físicas de contención, como pueden ser las vallas de Ceuta y Melilla, pero no cuando llegan a nado o en patera.
Sin embargo, Javier Moreno, uno de los abogados que lograron esa sentencia, recuerda que los tribunales ya habían cuestionado estas devoluciones desde 2024 y que las llegadas venían aumentando antes del fallo del Supremo. “Que se quiera defender que la sentencia haya provocado un ‘efecto llamada’ también responde a una determinada agenda política. La decisión del Supremo no crea un derecho nuevo, sino que reconoce un derecho que ya existía y que debería haberse respetado desde el principio”, apunta.
El director general de CEAR, Mauricio Valiente, tampoco cree que exista ese supuesto “efecto llamada”, sino que se trata de un planteamiento “interesado” contra las medidas que protegen los derechos humanos de las personas migrantes.
Valiente denuncia que se está “instrumentalizando” a estas personas con intereses partidistas. “El discurso que se está utilizando va más allá de la xenofobia, ya que incluso se busca generar una campaña para influir en las elecciones en España. Se puede tener una opinión u otra sobre cómo regular las migraciones, pero hacer llamamientos como los que estamos escuchando por parte de algunos partidos es muy peligroso”, denuncia.
Santiago Abascal no ha tardado en difundir su discurso de odio contra los migrantes y contra el Gobierno, calificando de “invasión” el aumento de llegadas registrado este jueves. “De cada violación, de cada puñalada y de cada sablazo al bolsillo de los españoles para mantenerlos… hay un culpable directo, el jefe de la mafia llamando desesperadamente a más sicarios para mantenerse en el poder”, ha señalado el líder de Vox.
El incremento de llegadas en verano
Quienes llevan años observando lo ocurre en la frontera insisten en que el incremento de llegadas no puede interpretarse como un fenómeno inesperado. Mauricio Valiente, director general de CEAR, recuerda que el verano favorece históricamente este tipo de cruces porque el mar presenta mejores condiciones y porque la propia dinámica de la frontera provoca un efecto boca a boca cuando comienza a correr la noticia de que otras personas están consiguiendo llegar. Además, señala que en los próximos días tendrá lugar la Feria de Ceuta, que suele llevar a los migrantes a aprovechar el tránsito de maquinaria y personas para cruzar la frontera.
Asimismo, Virginia Álvarez, responsable de Política Interior de Amnistía Internacional, recuerda que las llegadas continúan aumentando porque miles de personas siguen sin disponer de vías legales y seguras para migrar. “La presión migratoria va a seguir existiendo mientras Europa mantenga cerradas esas puertas. Lo que debería existir es una mejor preparación para gestionar una realidad que se repite cada año”, explica.
Según los datos del Ministerio del Interior, hasta el 15 de julio habían accedido a Ceuta por vía terrestre, es decir, principalmente a nado, 2.826 personas, frente a las 1.133 registradas en las mismas fechas de 2025, lo que supone un incremento del 149,4%.
Para Álvarez, “no se trata de una emergencia imprevisible» y denuncia que la falta de planificación es la que ha provocado las imágenes de saturación, favoreciendo que el debate se centre únicamente en el control de la frontera y deje en un segundo plano la situación vulnerable de las personas que llegan, muchas de ellas potenciales solicitantes de asilo o víctimas de violaciones de derechos humanos.
Esa falta de previsión es también una de las principales críticas que formula Javier Moreno, abogado de Pueblos Unidos. “Las únicas responsables de que esta situación no se haya gestionado adecuadamente son las propias administraciones e intentar convertir esto en un foco mediático también responde a determinados intereses», denuncia.
Así, las organizaciones coinciden en que una de las prioridades inmediatas debería ser aliviar el colapso del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) mediante el traslado ágil de las personas al sistema estatal de acogida. Recuerdan que este año han disminuido las llegadas por otras rutas marítimas y que, por tanto, existen recursos suficientes en el conjunto de España para absorber la situación si las derivaciones se realizan con rapidez. “El CETI es solo una puerta de entrada dentro del sistema de acogida. Lo urgente ahora es liberar plazas para poder responder a las nuevas llegadas”, sostiene Valiente.
Las relaciones con Marruecos
Otro de los focos del debate ha sido el papel de Marruecos. La actual crisis en Ceuta recuerda al episodio sucedido en 2021, cuando 5.000 personas llegaron a la ciudad en apenas 24 horas, después de que el Gobierno español permitiera el ingreso hospitalario en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario.
Aunque, en esta ocasión, el Gobierno desmiente que haya un deterioro de relaciones con Marruecos debido a la reciente visita de Pedro Sánchez a Argelia. El Ministerio de Interior sostiene que las autoridades marroquíes están cooperando “de manera leal y permanente” e interceptando numerosos intentos de cruce antes de que alcancen la frontera. Fuentes diplomáticas marroquíes también niegan que exista una voluntad política de favorecer la migración irregular y atribuyen el aumento de los intentos de entrada a las redes criminales dedicadas al tráfico de personas.
En este contexto, España y Marruecos acordaron este jueves “reforzar la coordinación” para hacer frente al aumento de las llegadas y se comprometieron a revisar e implementar medidas para agilizar la entrega de las personas que hayan entrado irregularmente, según un comunicado del Ministerio del Interior.
El abogado Javier Moreno se muestra “prudente” a la hora de señalar la implicación de Marruecos, pero asegura que los migrantes terminan siendo instrumentalizados con demasiada frecuencia para interés diplomáticos o partidistas. Además, defiende que aplicar medidas más restrictivas en las fronteras no generarán soluciones, sino que provocarían “más sufrimiento e incluso más inseguridad”.
Publicado originalmente en Página 12