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Colocan altar en Monterrey por desaparecidos y madres buscadoras
9 de maig, per AuriCiudad de México | Desinformémonos. Integrantes del colectivo Buscadoras Nuevo León colocaron un altar en la Plaza de los Desaparecidos, en Monterrey, para honrar a 28 personas desaparecidas que fueron localizadas sin vida, así como a madres buscadoras y compañeras fallecidas sin obtener justicia plena. La acción, realizada por tercer año consecutivo frente al Palacio de Gobierno, también buscó recordar a las autoridades que la crisis de desaparición sigue sin resolverse.
La ofrenda incluyó a Julissa Mateos López, ex consejera del colectivo, y a Josefina Flores Lucio, quien murió hace dos meses sin encontrar a su hijo. “El hecho de colocar el altar es honrar la memoria de quienes ya fueron localizados; en este caso son 28 personas que son del colectivo”, explicó María de Lourdes Huerta Tarrega, representante de Buscadoras Nuevo León.
Las familias señalaron que la instalación del altar no sólo preserva la memoria de quienes ya fueron encontrados, sino que mantiene visible la exigencia de localizar a quienes permanecen desaparecidos. También destacaron que los rostros pintados en las paredes de la plaza han contribuido a procesos de localización.
Ante la falta de respuestas suficientes por parte de las autoridades, las integrantes del colectivo explicaron que han fortalecido sus procesos de formación para conocer herramientas legales y exigir acciones de búsqueda. “Las familias hemos tenido que aprender cómo sí exigirles, cómo sí tenemos el derecho de ser escuchadas y que se hagan las acciones que se tengan que hacer de búsqueda”, afirmó Huerta Tarrega.
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Madres buscadoras denuncian crisis de desaparición rumbo al 10 de mayo
9 de maig, per AuriFoto: Cencos
Ciudad de México | Desinformémonos. Madres y familias de personas desaparecidas denunciaron la crisis de desaparición en México y convocaron a la XIV Marcha de la Dignidad Nacional “Madres buscando a sus Hijos, Hijas, Verdad y Justicia”, que se realizará este 10 de mayo para exigir búsqueda efectiva, verdad y justicia. Advirtieron que en el país hay más de 133 mil personas desaparecidas y cerca de 80 mil cuerpos sin identificar en manos del Estado.
Las familias señalaron que desde 2012 se reúnen cada 10 de mayo en la Ciudad de México para visibilizar una crisis que continúa marcada por la impunidad y la falta de respuesta institucional. “Hoy, como cada 10 de mayo, alzamos la voz y seguimos sosteniendo que, como madres, hoy no tenemos nada que celebrar en un país con más de 133 mil personas desaparecidas”, expresaron.
En el contexto del Mundial 2026, las madres llamaron a aprovechar la atención internacional sobre México para evidenciar la dimensión de la crisis y la ausencia de acciones efectivas por parte del gobierno. “Ahora que el mundial está en México, ahora que el mundo nos ve, vean nuestro dolor y reaccionen con nosotras”, señalaron. También acusaron a las autoridades de priorizar la imagen pública y la reducción de cifras antes que la búsqueda, identificación e investigación.
Además, denunciaron la violencia contra quienes buscan a sus familiares, al recordar que desde 2010 han sido asesinadas o desaparecidas 43 personas buscadoras. “Buscar no debería costar la vida”, subrayaron, al exigir al Estado reconocer la dimensión de la crisis y garantizar verdad, justicia y el regreso de las personas desaparecidas.
A continuación el comunicado completo:
XIV Marcha de la Dignidad Nacional Madres buscando a sus Hijos, Hijas, Verdad y Justicia
¡Las Madres llegaremos a la final!
S.O.S ¡Necesitamos parar esta masacre en México!
10 de mayo 2026, México
A quienes nos escuchan
A quienes están hoy con nosotras
A quienes nos faltan
Les decimos:
Hoy, como cada 10 de mayo, alzamos la voz y seguimos sosteniendo que, como madres, hoy no tenemos nada que celebrar en un país con más de 133 mil personas desaparecidas: Nuestros hijos e hijas, esposos, esposas, padres, madres, hermanos, hermanas.
Desde 2012 hemos venido a la Ciudad de México, al centro del país, a decirle al gobierno y a la sociedad que aquí estamos, que somos nosotras, las madres, hermanas, hijas, esposas, las familias, quienes seguimos buscando a cada uno de nuestros seres queridos desaparecidos como lo hemos hecho siempre. Quienes les buscamos en las fiscalías, en las cárceles, en los montes. Buscamos mientras el gobierno no busca. Buscamos mientras la sociedad hace como que no nos ve.
Cada año nos reunimos familiares de todo el país para abrazarnos y para seguir exigiendo lo mínimo: que todo el mundo nos escuche, que se duelan por esta crisis de desaparición que no sólo es nuestra, sino que nos debería apachurrar el corazón a todas las personas.
Venimos desde Chihuahua, Coahuila, Jalisco, Sinaloa, Tamaulipas, Querétaro, Estado de México y otros estados a esta ciudad que nos acoge. Venimos de rincones, ciudades, pueblos y comunidades de todo el país, incluso de algunos países de Centroamérica, donde madres como nosotras buscan a sus hijos e hijas que emigraron hacia México en busca de un futuro y se toparon con la desaparición, el secuestro o la muerte. Estamos aquí solo una parte, porque no todas las familias pueden viajar hasta el centro del país. Aun así, somos cientos de familias que cada año venimos a gritar que hemos aprendido a vivir con el dolor, con la incertidumbre y con un país que poco a poco nos ha ido dejando en el olvido. Hoy también alzamos la voz por ellas: por las madres hondureñas, salvadoreñas, guatemaltecas, cubanas, venezolanas, de todas las nacionalidades que desaparecen en México que buscan a sus hijos, hijas, en este suelo que les dio desaparición en lugar de protección. Hemos aprendido a lidiar con la indiferencia y es con otras madres, otros familiares, que hemos seguido buscando, caminando, exigiendo.
Nuestras hermanas, madres, esposas, hijas de personas desaparecidas de los años setenta y ochenta caminaron estas mismas calles exigiendo la presentación con vida de cada persona desaparecida, pidiendo al pueblo que se uniera a ellas para alzar la voz como país, para que nadie más fuera víctima de desaparición forzada.
La impunidad permaneció y se instaló. La sociedad lo dejó pasar como si fueran desaparecidos solo “de sus familias”. Y eso nos trae a este presente con 133 mil personas desaparecidas, casi 80 mil cuerpos sin identificar en manos del Estado.
En México nos hemos dolido de la desaparición forzada de personas desde hace casi seis décadas. Decenas de miles de personas han sido desaparecidas y la impunidad sigue siendo la regla. Desde que las primeras personas fueron desaparecidas en México, han pasado 16 copas del mundo. Les hablamos hoy con palabras futboleras a ver si así nos ven, nos escuchan. Le meteremos todos los goles posibles a la impunidad. Seguiremos jugando todas las copas necesarias hasta el regreso a casa de las personas desaparecidas. No nos venceremos.
Nosotras les decimos: Ahora que el mundial está en México, ahora que el mundo nos ve, vean nuestro dolor y reaccionen con nosotras. Sí nos importa el fútbol, pero más nos importan nuestros desaparecidos. Ojalá las cientos de miles de personas que gritarán por los goles de la selección, gritaran también por Justicia y Verdad por nuestros desaparecidos. Ojalá que les doliera el hueco inmenso que hay en una sociedad con miles de niños, niñas, adolescentes, hombres y mujeres desaparecidos, tanto como les duele perder un partido de fútbol.
México está hoy en el ojo del mundo, pero no sólo por el mundial, sino también por la violencia, por la guerra no asumida, por la crisis de desapariciones. El Estado tiene la oportunidad histórica de reconocer esta crisis y empezar a trabajar realmente para acabar con ella; de aceptar que el tema se trate en la Asamblea General de la ONU para poder llegar a soluciones profundas y duraderas. De cumplir con sus compromisos internacionales en términos de prevención, búsqueda, identificación e investigación. Sin embargo, el gobierno parece estar más interesado en dar buena apariencia, en bajar los números de los registros; en vez de encontrar a las personas desaparecidas y hacer todo lo que esté a su alcance para que nadie más sufra una desaparición.
En este presente adverso, con un Estado que niega la crisis y así nos niega a nosotras mismas, de nuevo estamos aquí para que se escuche el cansancio acumulado, el desgaste físico y emocional que vivimos. Porque mientras las autoridades dejan de hacer, o mientras solamente administran el problema sin miras a resolverlo, nosotras no hemos dejado de buscar. Hemos puesto nuestros cuerpos y nuestras vidas en esta lucha. Muchas vidas, muchas madres, padres, esposxs, se han ido sin conocer el paradero de sus seres queridos.
De 2010 al día de hoy, 43 personas buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas por buscar a sus hijos e hijas, a sus hermanos y hermanas. Estamos buscando a nuestros hijos en un país en el que el Estado no previene las desapariciones, no busca a quienes están desaparecidas, no hace labores de identificación de los cuerpos en su resguardo, y ni siquiera garantiza la vida de quienes buscamos.
Lo hemos dicho ya muchas veces: ¡Buscar no debería costar la vida!
Le recordamos a la Señora presidenta Claudia Sheinbaum que en una mañanera usted pidió que se le dijera presidenta, haciendo alusión a que “lo que no se nombra no existe”. Hoy, usted se niega a nombrar y reconocer la cifra de personas desaparecidas en el país. Nada gana dejando de nombrar a los desaparecidos porque existen y aquí estamos sus madres para recordárselo y decirle una vez más que atienda, que permita el apoyo internacional para detener esta barbarie porque tarde que temprano este delito les alcanzará. Aún puede cambiar el rumbo de este país, aún puede pasar a la historia, aún puede entender el dolor que embarga al pueblo que gobierna, aún puede.
Mientras los casos se enfrían, se relegan, desaparecen de nuevo, nuestro dolor sigue vivo. Mientras ellos olvidan, nosotras recordamos.
Nuestros hijos e hijas no son expedientes. No son cifras. No son casos cerrados. Son vidas. Son amor. Nos duele reconocer que sentimos que no se está haciendo nada. Nos duele que el tiempo pase y la justicia no llegue. Nos duele que la búsqueda recaiga casi por completo en nosotras.
Seguimos aquí para exigir verdad, búsqueda efectiva y acciones reales. Para que dejen de ignorarnos. Para demandar al Estado que cumpla con su obligación: encontrar a nuestros seres queridos. Para que México deje de ser un cementerio para migrantes y un muro para sus familias. Para que no sólo la pelota sino también nuestros hijos e hijas vuelvan a casa.
¡Justicia para todas las personas desaparecidas!
¡Porque vivos se los llevaron, vivos les queremos!
CONVOCANTES
Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-FUNDEM); Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL); Desaparecidos Justicia de Querétaro, A. C. y Colectivo de Familias de Guanajuato. RED VERDAD Y JUSTICIA: Comité de Familiares de Migrantes Fallecidos y Desaparecidos del Progreso (COFAMIPRO) Honduras, Comité de Familiares de Migrantes Fallecidos y Desaparecidos (COFAMIDE) El Salvador; Comité de Familiares Migrantes del Centro de Honduras (COFAMICENH); Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de Guatemala (COFAMIDEG), Familiares acompañados por el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) (Chihuahua); Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio H.I.J.O.S. MÉXICO; Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho; Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) Chihuahua; Centro para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios en Saltillo; Casa del Migrante Saltillo; Centro de Derechos Humanos Paso del Norte en Ciudad Juárez; Mexicanos en el Exilio; Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, A. C. (COSYDDHAC); Familias Unidas por la Verdad y la Justicia (Chihuahua); Consultora Solidaria
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En Bolivia, la expansión intensiva de la minería ilegal en el río Madre de Dios deja “daños graves”: Tribunal Agroambiental
9 de maig, per AuriEn Bolivia, el río Madre de Dios pide auxilio en la Amazonía. Un informe técnico elaborado por el Tribunal Agroambiental de ese país estableció que padece “daños graves y acumulativos” por la “explotación intensiva que supera la capacidad de resiliencia del ecosistema acuático”, ocasionados por la minería ilegal. Esa instancia, además, detectó que la actividad minera está afectando sistemas agroforestales y provocando la deforestación por el desvío del cauce.
En febrero, el Tribunal Agroambiental, que es el máximo tribunal especializado en materia agraria, forestal, pecuaria, ambiental, aguas y biodiversidad, realizó una inspección en el río Madre de Dios, en el departamento amazónico de Pando, al norte de Bolivia. Esta instancia visitó tres comunidades indígenas: Genechiquía, Loreto y Miraflores. En todas, detectó actividad minera operando fuera de la norma.
Mongabay Latam accedió al informe técnico que realizó el tribunal y en el que participó el magistrado Víctor Hugo Claure, asesinado el viernes pasado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra por al menos dos sicarios. El caso está en plena investigación y las autoridades lo vinculan a un conflicto de tierras en el que Claure habría tomado decisiones, como informó Mongabay Latam.

Efectivos militares junto a funcionarios de la Fiscalía inspeccionaron el Madre de Dios en Bolivia. Foto: cortesía Tribunal Agroambiental En el documento, el tribunal observa una alteración del ciclo hidrodinámico y sedimentológico del río debido a la técnica de succión continua que provoca la minería y se resalta el impacto que tendría en la salud de los habitantes del Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II), donde habitan los pueblos tacana, ese ejja y cavineño, por la contaminación de mercurio.
También se verificó un sistema agroforestal de 36 hectáreas en fase de producción afectado por la alteración del cauce del río. Sobre la deforestación, se detectó fragmentación de hábitat que revela la pérdida de 8484 hectáreas de bosque producto de la minería ilegal.
El estudio fue elaborado bajo la metodología de recolección de datos en campo que se aplicó a lo largo de 184 kilómetros del río Madre de Dios. El informe afirma que se recolectaron fotografías de balsas que estaban operando para extraer oro del afluente.
“Se advirtió una presión antrópica por la actividad minera, dado que se constató una saturación de la actividad minera aluvial en las riberas del río Madre de Dios, con una concentración crítica de 25 unidades [balsas] solo en el tramo Genechiquia a Loreto. En ese tramo se evidenció una explotación intensiva que supera la capacidad de resiliencia del ecosistema acuático. Además, la falta de distanciamiento técnico entre balsas agrava la acumulación de sedimentos y contaminantes”, afirmó Luis Acosta, miembro del Tribunal Agroambiental y uno de los autores del informe.
Alteraciones “graves”
La minería aluvial en Bolivia no está prohibida siempre y cuando tenga la autorización de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), entidad pública que se encarga de aprobar y fiscalizar las operaciones mineras. Las cooperativas mineras que no tengan esa autorización incurren en diversos delitos.
En el estudio también se destaca una alteración del ciclo hidrodinámico y sedimentológico debido a la técnica de succión continua mediante dragas y balsas, lo que modifica la morfología del lecho del río. “Esta remoción mecánica genera una pluma de turbidez persistente que impide la penetración de luz solar, afectando la fotosíntesis del fitoplancton y, por ende, toda la cadena alimenticia acuática. Además, la redistribución descontrolada de sedimentos está provocando el desvío de cauces hacia parcelas productivas”, remarcó Acosta.

Las autoridades bolivianas encontraron botes con bidones llenos de combustible para las dragas de la minería ilegal. Foto: cortesía Tribunal Agroambiental La presidenta del Tribunal Agroambiental, Roxana Chávez, explicó a Mongabay Latam que durante la inspección se constató la concentración de al menos 25 balsas mineras detectadas en ambos márgenes del Madre de Dios “evidencia una explotación intensiva que supera la capacidad de resiliencia del ecosistema acuático”.
De las 25 balsas, dijo Chávez, se seleccionaron nueve aleatoriamente para una verificación más específica. Tres de las balsas carecían de documentación de identificación [matrículas de zarpe] y ninguna de las nueve presentó estudios de Evaluación de Impacto Ambiental ni Manifiesto Ambiental exigidos por la norma.
“Un hallazgo crítico fue la identificación de una balsa minera a 100 metros del sistema agroforestal en la comunidad de Miraflores, la cual estaría provocando un desvío del cauce del río hacia la parcela, alterando el estrato arbóreo y los horizontes de suelo”, resaltó Chávez.
Otro dato que expuso Chávez, es que la Cooperativa Minera Aurífera Asobal, la principal que opera en el Madre de Dios, había instruido a sus afiliados parar operaciones y retirar las dragas del río para eludir la inspección ordenada por el Tribunal Agroambiental. Esta revisión se ejecutó debido a la acción judicial que presentaron los pobladores del Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II).
Corcino Cerezo, presidente de la cooperativa Asobal, admitió a Mongabay Latam que el día de la revisión se emitió un “instructivo” a sus afiliados para dejar de operar en el Madre de Dios con el argumento de que “la inspección se desarrolle de manera normal”. El dirigente dijo que las balsas no se movieron de las zonas donde operan y que los socios de su cooperativa suman 325. Además, Cerezo afirmó que tienen un proyecto para ya no usar mercurio en la extracción del oro.
“Hay ilegalidad en el río Madre de Dios. Se está trabajando con la Gobernación [de Pando] para cuantificar y tratar de poner un alto a los ilegales. Nosotros tenemos alrededor de 325 afiliados a la cooperativa y también admitimos que algunos de los afiliados salen de sus zonas de operación y eso está mal”, aseguró Cerezo.

Las balsas dedicadas a la minería en el río Madre de Dios dañan el ecosistema acuático y también alteran espacios agroforestales cerca a la ribera. Foto: cortesía Tribunal Agroambiental El dirigente minero añadió que presentaron al gobierno de Rodrigo Paz el proyecto “Cero Mercurio”, que tiene como base la adquisición de centrifugadoras con el fin de terminar con el uso de este mineral altamente tóxico. Dijo que ellos están dispuestos a cubrir con una contraparte el costo de esta tecnología, que cuesta 50 000 dólares por equipo.
El TIM II se encuentra al norte de Bolivia, en el límite entre los departamentos de Pando y Beni, entre los municipios de San Lorenzo, Puerto Gonzalo Moreno, Sena, San Pedro (Pando) y Riberalta (Beni). Este territorio cuenta con una superficie titulada de 407 585 hectáreas. Se denomina multiétnico porque en esa zona habitan tres pueblos indígenas: tacana, ese ejja y cavineño.
“También se verificó el uso sistemático de mercurio en la extracción de oro”, advirtió Acosta, quien dijo que el peritaje demuestra que este metal puede transformarse en metilmercurio, una neurotoxina persistente que se bioacumula en peces consumidos por las comunidades indígenas ribereñas, generando un riesgo para la salud humana, especialmente en niñas, niños y mujeres embarazadas. “Por ello, se recomienda una intervención sanitaria urgente con estudios epidemiológicos en las comunidades del TIM II”, acotó el experto.
Estudios anteriores elaborados por el Centro de Documentación e Información de Bolivia (Cedib) detectaron niveles superiores de mercurio a los permisibles para población humana en la zona de inspección. Un estudio de 2022, por ejemplo, encontró la concentración de mercurio en cabello más alta del territorio en la comunidad de Miraflores, con un promedio de 3.46 partes por millón (PPM), por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para cabello humano.
Además, las muestras de agua del río a su paso por la comunidad de Miraflores registraron los niveles más elevados de sólidos suspendidos totales (370 mg/l), enturbiando el agua y asfixiando la vida acuática.
Informe de biólogos
El Colegio de Biólogos de La Paz, que también fue parte de la inspección, emitió otro informe que coincide con el del Tribunal Agroambiental: “La actividad minera genera condiciones propicias para la liberación y transformación del mercurio elemental en metilmercurio, compuesto altamente tóxico, persistente y bioacumulable”.
Esta entidad advirtió que las poblaciones que consumen pescado como base de su dieta están en riesgo: “La exposición no es circunstancial ni voluntaria, sino estructural e involuntaria, derivada de la dependencia territorial del sistema fluvial”, dice parte del texto.
En el informe del Tribunal Agroambiental también se documenta deforestación y fragmentación de hábitat, no solo por la actividad minera directa, sino por efectos secundarios como la apertura de caminos precarios y asentamientos informales que fragmentan los corredores biológicos de la Amazonía.
Ante la gravedad de los riesgos -calificados como graves, acumulativos y potencialmente irreversibles-, entre las recomendaciones técnicas figuran la suspensión inmediata de actividades mineras ilegales, el cumplimiento del Convenio de Minamata con un plan de Mercurio Cero y acciones coordinadas de fiscalización, restauración ambiental y atención sanitaria.

Las cooperativas que operan en el río Madre de Dios fueron advertidas de la inspección del tribunal y ese día no operaron sus balsas en el río, algo que hubiese evidenciado el nivel de ilegalidad de la actividad. Foto: cortesía Tribunal Agroambiental Miguel Vargas, director del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis), afirmó a Mongabay Latam que la organización que dirige denunció “hace años” la presencia de balsas en el río Madre de Dios que operan ejecutando minería ilegal. El experto recordó que, en julio de 2025, a pocos metros de la Base Naval de Riberalta, una ciudad amazónica boliviana, se sumaron enormes balsas y dragas a las 180 que estaban operando ilegalmente en busca de oro en aguas amazónicas.
“Lamentablemente todavía existe una ausencia del Estado en el norte de Bolivia. Esta inspección se realizó por la acción que presentaron los pueblos indígenas y en el informe se destaca, entre varios aspectos, que la minería ilegal daña los medios de vida de las comunidades, como el caso de un sistema agroforestal que produce cacao, un cacao premiado a nivel internacional”, afirmó Vargas.
Hasta 2025, según el Cejis, en la zona del TIM II operaban 203 dragas extrayendo oro, de las cuales solo 23 contaban con autorizaciones temporarias otorgadas a la cooperativa Asobal, que es un monopolio de balsas auríferas que operan en el río Madre de Dios y otros afluentes amazónicos de los departamentos de Beni y Pando. En 2023 esta cooperativa reportó que más de 700 balsas auríferas estaban registradas en sus listas de afiliados, de las cuales poco más de 500 estaban operando de manera ilegal.
Lucio Ayala Siripi, presidente del TIM II, explicó que el río Madre de Dios no solo es un curso de agua que atraviesa el mapa, sino que lo calificó como “la columna vertebral” de su territorio. “De él depende la vida diaria de las comunidades: el agua que tomamos y usamos para cocinar, el pescado que alimenta a nuestras familias, la ruta que conecta pueblos y el riego de los cultivos”, dijo a Mongabay Latam.
El dirigente indígena afirmó también: “Cuando fuimos a la inspección las dragas no estaban operando, dijeron por instrucción de Asobal, pero días antes y días después esas dragas operan de forma brutal, sacando oro y contaminando el río”, detalló.

El magistrado Víctor Hugo Claure, asesinado el 1° de mayo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, tenía una amplia experiencia en derecho agrario. Foto: cortesía ABI Mongabay Latam envió una solicitud de información al Ministerio de Minería y Metalurgia para conocer su percepción sobre el informe del Tribunal Agroambiental, pero esta entidad no respondió al requerimiento.
Mientras, José Ruíz, geólogo y experto en minería responsable, advirtió sobre los daños ambientales supuestamente irreversibles en el río Madre de Dios como consecuencia de la explosión ilegal que realizan las balsas auríferas, que botan mercurio y aceites en el afluente.
“La ola más grande todavía no ha llegado, seguramente vamos a tener una ola de mayor contaminación porque a partir de 2006 se han vertido importantes volúmenes de mercurio al cauce del río y los efectos de la contaminación por mercurio en los humanos no se ven de manera inmediata”, dijo Ruíz.
*Imagen principal: en la inspección realizada al río Madre de Dios se encontraron balsas dedicadas a la minería ilegal. Foto: cortesía ANA Noticias
Publicado originalmente en Mongabay
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El 62 por ciento del procesamiento pesquero en América Latina lo hacen mujeres, pero son invisibles en el liderazgo
9 de maig, per AuriSon ellas quienes limpian, filetean, envasan y preparan el pescado que llega a las mesas. Además, son gestoras de ecosistemas, guardianas de saberes locales y motores de economías comunitarias. Pero su labor no se traduce en un mayor peso en los espacios donde se toman las decisiones.
En las costas de América Latina, hay una paradoja que se repite con cada marea. Las mujeres sostienen buena parte de la industria pesquera con sus manos, pero su voz apenas tiene peso en las decisiones.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en la región las mujeres representan el 24% de la fuerza laboral total del sector pesquero y, de ese porcentaje, el 62% está empleada en el procesamiento de productos pesqueros. Son ellas quienes limpian, filetean, envasan y preparan el pescado que llega a las mesas. Sin embargo, siguen siendo invisibles en los registros oficiales y ausentes en los espacios de poder.
Esta contradicción fue el centro de un encuentro regional, organizado por la FAO en el marco del Año Internacional de la Agricultora y en seguimiento a la XIX Reunión de la Comisión de Pesca en Pequeña Escala, Artesanal y Acuicultura. En él participaron expertas, académicas y mujeres del sector para visibilizar una realidad que la estadística esconde.
«Las mujeres en la pesca artesanal son gestoras de ecosistemas, guardianas de saberes locales y motores de economías comunitarias», afirmó Claudia Brito, oficial de Políticas y experta en Género de la FAO.
La invisibilidad estadística y las barreras estructurales
Entre los obstáculos más urgentes identificados en el encuentro destacaron la falta de registros desagregados por sexo en el sector pesquero, el limitado acceso a mercados formales, la ausencia de mujeres en los espacios de gobernanza y la sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidado que restringe su participación. A diez años de la aprobación de las Directrices Voluntarias para la Sostenibilidad de la Pesca en Pequeña Escala, las brechas persisten.
La conclusión fue clara: sin datos desagregados por sexo, no podemos formular políticas que realmente transformen las condiciones de las mujeres en el sector. El primer paso es hacerlas visibles en los registros», puntualizó Javier Villanueva, oficial Principal de Pesca y Acuicultura de la FAO.
Las mujeres del manglar
El encuentro puso rostro a las cifras. Aracelly Jiménez, presidenta de la Cooperativa de Molusqueros de Chomes, en Costa Rica, compartió la experiencia de las mujeres que trabajan en el manglar.
«Hacemos jornadas de reforestación y vivimos tratando de tener un manglar saludable», explicó. «Es importante saber que esto no puede hacerse sin personas. La gente siempre tiene que estar incluida en la toma de decisiones«.
La iniciativa de Transformación Azul impulsada por la FAO busca precisamente eso: promover sistemas alimentarios acuáticos más productivos, sostenibles, resilientes e inclusivos. Y en ese camino, el empoderamiento de las mujeres rurales es un factor clave.
El Año Internacional de la Agricultora 2026, proclamado por la Asamblea General de la ONU, es una oportunidad para visibilizar este aporte y movilizar alianzas e inversiones que cierren las brechas estructurales. Como conclusión del encuentro se puede decir que, el primer paso es mirar a las mujeres en la industria. El segundo, escucharlas. Y el tercero, que tomen el timón.
Publicado originalmente en Noticias ONU
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El don de la partería: un llamado a la sanación
9 de maig, per AuriEl don de la partería: un llamado a la sanación es un recorrido sonoro que honra a las parteras como guardianas de la vida. A través de testimonios, muestra la partería como un saber ancestral que integra medicina tradicional, espiritualidad y acompañamiento comunitario, resaltando su importancia en la sanación y el cuidado integral.
Contenido
- Nektenan uan pisilnektsin – Saraí Rivadeneyra (Radio Tsinaka)
- Historia de la partería – El Fogón de las Palabras
- Margarita, mujer partera – Santiago Morales (Radio Huaya)
- Historia de Juanita – El Fogón de las Palabras
- El latido de la vida – Esperanza González
Créditos
- Locución: Patricia Emiliano Franco y Javier Ramos Francisco (Radio Tsinaka)
- Guion: Javier Ramos Francisco (Radio Tsinaka)
- Montaje: Saraí Rivadeneyra Morales (Radio Tsinaka)
- Masterización: Arturo Espinoza (Boca de Polen)
- Foto: Proyecto Parir con Dignidad – Ojo de Agua Comunicación y CIESAS
- Diseño y difusión: Paulina Cervantes, Thania Marreros, Daniela Parra, Daniela Bello (REDES A.C.) y Arturo Espinoza (Boca de Polen)
- Coordinación: Radio Tsinaka
Publicado originalmente en Canto de Cenzontles