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Desde la tormenta (primera parte)
9 de juny, per Nadia09/06/2026Fuente:Etiquetas:El Wallmapu esta compuesto por el Ngulumapu (tierra del oeste) Chile, y el Puelmapu (tierra del este) Argentina. En ambas regiones los nacientes estados nacionales liberados del colonialismo, en el siglo XIX, llevaron a cabo su primer genocidio y lo hicieron contra el Pueblo Mapuche a través de los proyectos políticos militares llamados “Pacificación de la Araucanía” y “Conquista del Desierto”.
La decisión de destruir totalmente una etnia continúa hasta nuestros días 140 años después. Su voracidad destructiva capitalista, no tiene límites en el intento permanente de usurpar sus ricas tierras. El despojo en Wallmapu ha sido del 95% del territorio ancestral. La militarización es el principal modelo de ocupación con el exclusivo objetivo de mantener los negocios de las grandes empresas extractivistas. Lo hacen acompañados por acciones sistemáticas de discurso de odio y racismo contra las formas de ejercer y vivir la cultura Mapuche en un sostenido intento de estigmatizar y desacreditar las luchas reivindicativas. La secuencia de persecuciones, asesinatos, desalojos violentos, criminalización, judicialización con prisión; evidencia la cotidiana violencia Estatal. Retrocesos en derechos conquistados y normados nacionales e internacional marcan una agravada desprotección a los luchadores en defensa del territorio. Desarticulan la vida comunitaria, afectas a niñas y niños y sus familias, interrumpe prácticas culturales, medicinales ancestrales, los vínculos espirituales; y acrecientan el miedo y la estigmatización. Se valen también con ese propósito, dentro de toda esta maquinaria genocida, de la macabra articulación institucional, como el poder judicial servil, dejando a los luchadores y referentes de las Comunidades en una absoluta desprotección por el desproporcionado actuar del Estado que abandona su función de garantista de derechos.
En Ngulumapu – Chile
La militarización de La Araucania, retomada por Boric en 2022, se mantiene hasta nuestros días. Esto significa un estado de excepción permanente que permite la represión, persecución, encarcelamiento, causales falsos de enjuiciamiento con testigos de identidad reservada, despojo y asesinatos. Con la clara intención de desarticular y desmovilizar la lucha por autonomía, tierra y libertad. El Estado a favor de empresas extractivistas, forestales, salmoneras, hidroeléctricas, mineras.
No conformes con estas leyes inconstitucionales, van por mas, y apañan y avalan secuestros y asesinatos de lideres ambientales y territoriales, en forma irrestricta e ilimitada. El poder judicial es parte del engranaje institucional, instrumento esencial para perpetuar estas criminalidades. La justicia no solo no investiga casos evidentes de asesinatos perpetuados por gendarmería y agentes encubiertos de las forestales, si no que inclina la acusación hacia las propias víctimas. Y al revés, exagera las causas, imputaciones y los encierros, cuando se trata de luchadores Mapuche ambientales y territoriales. El descarado accionar del sistema judicial en Chile parece no hacer mella en ningún organismo institucional obligados a ser garantes por ley del respecto a los derechos humanos. Bajo esta impunidad, los gendarmes y agentes judiciales continúan en forma sostenida, con estas prácticas violatorias de todas las leyes constitucionales democráticas, generando un marco absoluto de desprotección para estas personas.
Citamos casos emblemáticos de asesinatos y encarcelamientos más recientes. Y casos de crímenes atroces disfrazados de accidentes, todos perpetuados contra referentes Mapuche, activistas de la protección del ambiente y el territorio.
Caso Macarena Valdez: joven madre activista socioambiental contra la construcción de represa en el río Tranguil fue encontrada colgada en su casa para simular un suicidio. Hoy se sabe que fue un asesinato empresarial.
Berta y Nicolasa Quintreman, lideres en la lucha contra la central hidroeléctrica Ralco, asesinato empresarial.
Camilo Catrillanca, Matias Catrileo, Alex Lemun, Pablo Marchant, entre otros, referentes de la pelea por la restitución de tierras ancestrales, asesinados por gendarmería.
Julia Chuñil, lidereza ambiental y territorial de la Comunidad de Putreguel, desaparecida hace mas de un año. Lejos de investigar a su posible asesino, un empresario forestal, que la hostigaba para que le cediera sus tierras (días antes ella habría advertido a sus hijos: “si me pasa algo ya saben quien fue”), la justicia inventa causas y encarcela a sus hijos.
Hay que destacar dos casos emblemáticos de “muerte por accidente” de luchadores ambientales y territoriales, jóvenes compañeros de dos mujeres, luchadoras muy destacadas. Ellos son: Ruben Collio pareja de Macarena Valdez, luchador ambiental que trabajó por el esclarecimiento de la muerte de su compañera, hasta el cansancio. Y hace apenas unos días Jaime Uribe Montiel, pareja de la machi Millaray Huichalaf, ambos activistas contra la central Pilmaiken de la empresa Noruega Statkraft. Estos dos fallecimientos en circunstancias dudosas de accidentes de autos.
En Chile la muerte es un destino común para los defensores ambientales y territoriales Mapuche.
Y si no son asesinados, son encarcelados, como ocurre con los mas de 140 PPM (Preso Político Mapuche), referentes en sus Comunidades, lonkos, werkenes, machi.
La defensa del territorio y la recuperación de tierras usurpadas son pilares de un proyecto histórico de liberación muy vigente en estos tiempos. Entre las organizaciones activistas con estas premisas se encuentra la Coordinadora Arauco Malleco (CAM). La más perseguida por su lucha firme por autonomía y libre determinación. Un referente destacado de esta organización es el Werken Héctor Llaitul, con causas falsas, montajes y uso de testigos de identidad reservada, es condenado a 23 años de prisión. Llaitul es reconocido dentro y fuera del mundo mapuche como líder ideológico de la cosmovisión y reivindicación ancestral de su pueblo. Escribió varios libros. El último “Escritos desde la cárcel” es de gran repercusión. Su pensamiento, reflejo del de su pueblo, está plasmados ahí. Necesario para comprender su posicionamiento, la realidad de Wallmapu, y sus objetivos de liberación.
Otros referentes encarcelados con años de condena, sin pruebas y justa causa, para mencionar solo algunos: Machi Celestino Cordova, líder espiritual de su Comunidad Chicahual Córdova, preso hace 13 años, fue acusado sin pruebas por el incendio que provoco la muerte de un matrimonio de agricultores. Hoy la investigación está vigente: ¿Quién podría provocar este incendio y con qué objetivo? Mijael Carbone Queipul, Juan y Rafael Pichun, Cesar Millanao Millanao, Victor Llanquileo Pilquiman, Juan Queipul Queipul , Palentaro Llaitul Pezoa, Sergio Tracal Coche, Rafael Pichun Collonao, todos referentes de la lucha territorial por la recuperación y la cosmovisión Mapuche.
En Puelmapu (Argentina)
La situación de los conflictos territoriales entre el Estado Empresarial y las Comunidades Mapuche son de igual gravedad que en Ngulumapu. De igual modo, la relación histórica está basada en la conquista, la ocupación y el despojo de tierras, agua y demás recursos.
Los casos más emblemáticos en Puelmapu son los asesinatos de Rafael Nahuel, joven Mapuche que se encontraba defendiendo una recuperación territorial, en el Lof Lafken Winkul Mapu en Lago Mascardi. En violento desalojo es asesinado por la espalda por Albatros de Prefectura Naval Argentina. Elías Garay Cañicol del Lof Quemquemtrew, en circunstancias también de defensa de su territorio, es asesinado en Cuesta del Ternero, por sicarios de terratenientes. En el mismo hecho Gonzalo Cabrera, salió milagrosamente vivo. Santiago Maldonado, acompañando una movilización Mapuche en el Lof Cushamen, en disputa con el magnate italiano Benetton, la cual fue reprimida por gendarmería. Aun investigada su muerte, ya que luego de 78 días desaparecido, el Estado oculto el hecho, habiendo aparecido su cuerpo en circunstancias muy sospechosas.
La Lof Lafken Winkul Mapu sufre desde hace años una constante persecución y represión. Tiempo después del asesinato de Rafael Nahuel, son apresadas (2022) por el Estado Nacional la Machi Betiana Colhuan (autoridad espiritual) y seis mujeres más. Entre ellas Romina Rosas detenida con embarazo avanzado dando a luz a su hijo dos semanas después estando en prisión preventiva en su domicilio. En condiciones de maltrato son trasladadas al Penal de Ezeiza con sus pequeños hijos a 1700 km de distancia. Los juicios contra la Machi Betiana y mujeres de la Comunidad, siguen hasta nuestros días. Juan Pablo Colhuan de la misma Comunidad es apresado y enjuiciado por el mismo delito de usurpación de su propio territorio. Se lo condeno a dos años y seis meses de prisión en suspenso, sin prueba alguna.
Facundo Jones Huala, Lonko de la Lof Cushamen, fue apresado en Chile, sobreseído de cargos regresa a Argentina, donde es encarcelado nuevamente permaneciendo en un penal de alta seguridad en Rawson. Detenciones siempre con irregularidades sin causa justa. En esta última se lo acusa de apología del crimen, tras presentar su libro “Entre rejas: antipoesía” en la ciudad de Bariloche. Su encarcelamiento con agravamiento de las condiciones de detención y vulneración de sus derechos, que continúan en estos días, provocaron el inicio de su huelga de hambre, denunciando su condición de preso político. Entre sus demandas se encuentra el derecho a estar en una cárcel más cercana a su familia y comunidad en Esquel.
Entre las principales imputaciones falsas y estratégicas del gobierno en connivencia con terratenientes y empresas se encuentra la acusación de incendios en los bosques patagónicos, que justamente el Pueblo Mapuche es el principal artífice de cuidar. Así sucede con el incendio en el Parque Nacional Los Alerces, sospechosamente aprovechado para culpar y desalojar a la Lof Pailako. Se los acusa de “falsos mapuche”, campaña impulsada por el gobernador Torres de Chubut, quien también había acusado del incendio a Cruz Cárdenas, mapuche integrante de la Lof Paillako. Con falsos testimonios Cruz Cárdenas fue condenado a tres años de prisión y a su pareja Belén Salinas a un año y medio de prisión en suspenso.
Los incendios intencionales tienen por objetivo culpar a los Mapuche para aumentar su estigmatización como violentos, y sobre todo para ser desplazados y hacerse de sus tierras. Las autoridades nunca investigan a los verdaderos culpables. Los incendios son moneda corriente en El Bolson y la Comarca Andina. Este verano de 2026 Rocío Brizuela residente de la Comunidad Lorenzo Pulgar Wentuquidel en Puerto Patriada, fue acusada de provocar los últimos incendios. Fuerzas de seguridad allanaron su domicilio con violencia y maltrato a personas mayores, y secuestraron su teléfono celular y los de sus familiares. Esto siendo Rocío víctima de los propios incendios. Probada su inocencia, a Rocío le sucede lo mismo que a todos los Mapuche, Presos Políticos del Sistema: el Estado no los resarce por los daños ocasionados.
El permanente hostigamiento a comunidades Mapuche en Patagonia Argentina no tiene límites. Comunidades son allanadas, destruidas sus pertenencias, violentadas las niñeces, enjuiciados y encarcelados sus integrantes y referentes. Mencionamos algunos de tantos:
Lof Cayunao: hace unos días la justicia sobreseyó a Ingrid Soledad Cayunao werken de la Lof, por causa de presunta usurpación en tierras del Alto Rio Chubut. Estas tierras no casualmente están vinculadas a compras fraudulentas de Emiratos Arabes. Su testaferro Hugo Barabucci durante el juicio confesó que habría “comprado las tierras por una donación que le hicieran los Emiratos Árabes Unidos”. Todas estas causas donde los acusados de usurpación son sus propios dueños, el Pueblo Mapuche, son tierras hoy anheladas para el explotación a gran escala de sus recursos naturales, que con llevan graves impactos ambientales.
Lof Paicil Antreao, Comunidad enclavada en la ciudad de Villa la Angostura, fue usurpado su territorio por el gobierno provincial de Neuquen, para fundarla en 1932. Sin consulta ni participación de la Comunidad, antigua pobladora del lugar con derecho propio y formal documentado, ya que en 1902 el Gobierno Nacional cedió a las familias 625 ha. A la Comunidad solo le dejaron para su subsistencia alrededor de 100 ha. No obstante se los quieren arrebatar. Pesan sobre la Comunidad siete juicios, algunos ya resueltos pero sobre los que el poder inmobiliario vuelve a insistir una y otra ves. Testigo del extractivismo turístico e inmobiliario, Paicil Antriao no vive tranquilo: empresarios, gobierno Municipal, provincial, nacional, jueces, lo persiguen y acorralan con decenas de juicios, con el solo propósito de usurparles las pocas tierras que les dejaron, debido a su alto valor paisajístico. En la misma situación se encuentran la Lof Melo y Kinxikew hoy amenazados por un desalojo impulsado por una extranjera, Maria Cristina Broers, cuya compra venta data del proceso militar de 1973. El juez involucrado en estos permanentes intentos es Francisco Bonorino perteneciente a una familia inmobiliaria.
La Comunidad Nahuelpan cerca de la localidad de Esquel, sufre contaminación del basurero municipal desde hace años, con el grave deterioro ambiental, de la salud propia y de sus animales. Ante sus reiteradas demandas por derecho a un ambiente sano, la Fiscal Maria Bottini ratifico el cierre de la investigación por presenta contaminación.
La Lof Quemquentrew fue allanada en reiteradas oportunidades en forma violenta y seis personas están enjuiciadas por un empresario forestal Rolando Rocco, con el fin de desalojarlos. Se dicto condena de un año y seis meses de prisión en suspenso. Actualmente la Comunidad vive en situación de inminente desalojo, a pesar de haber demostrado estar y pertenecer al territorio desde hace décadas.
El caso de las Comunidades Mapuche de la zona Xawvnko relacionados con la explotación petrolera en el enclave extractivista de Vaca Muerta es alarmante. La Lof Kaxipayiñ mantiene un fuerte conflicto territorial con el gobierno provincial e YPF específicamente por el impacto del frackin en el lago Mari Menuco, fuente de agua para más de 400000 personas en la provincia de Neuquén, considerado por las Comunidades como amenaza de vida y el medio ambiente. Se denuncia la falta de Consentimiento Informado ( Convenio 169 de OIT) y violación de la autonomía territorial. En la misma situación están la Comunidad Campo Maripe, Comunidades de la zona de Añelo/Tratayén, Fvuta Xayen, Comunidades de Mari Menuco/Los Barriales. Hoy está vigente el juicio contra los directivos de COMARSA por contaminación ambiental y fraude, por el no tratamiento de residuos peligrosos del fracking, entre otras causales.
En julio de 2025, el gobierno provincial produjo un violento desalojo represivo en Neuquén, contra las Comunidades Newen Kura, Fvta Xayen, Kelv Kura y Ragilew Cárdenas, que protestaban por la falta de reconocimiento legal de sus personerías jurídicas, que el gobernador represor Rolando Figuero se niega a otorgar.
A todos estos avasallamientos, falta de derechos, y avances represivos el Pueblo Mapuche responde con diferentes expresiones de resistencia, según los territorios. Luchan para contraponer las ambiciones capitalistas, con su visión de la Ñuke Mapu y el Itrofil mongen, que son esencia de sus convicciones. Una propuesta que avanza firmemente, es la constitución de un Congreso Nacional, desde el Parlamento por el Agua y el Territorio, impulsado desde diciembre de 2025, por decenas de Comunidades Mapuche de Chubut, Rio Negro, Neuquén y Mendoza y con el acompañamiento de Organizaciones Sociales que luchan con el mismo objetivo y que reconocen al Pueblo Mapuche como históricamente dueños de este territorio.
En todo Wallmapu el Pueblo Mapuche lucha por su derecho de asumir la rebelión frente a tanta injusticia. Por esto levantan propuestas por la liberación y autonomía de su territorio ancestralmente Mapuche. Liberarse de la opresión y de las injusticias del sistema de dominación, es la historia de 140 años y más. Por eso los weichafe, luchadores, referentes de sus comunidades persisten en su activismo. Para resistir y seguir la senda del Weichan ( de la lucha) Mapuche.
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LAS DEFENSAS TERRITORIALES EN LAS CUERPAS
Ivana Alvarez Mazzotti – Territorio Comechingón – Región Punilla de Córdoba en Argentina
Desde una partecita de esta red zapatista que se propone a cada momento romper el cerco y alzar la voz de Abya Yala, les habla Ivana Alvarez Mazzotti, más precisamente desde la región de Punilla en la provincia de Córdoba (Argentina). Aquí me reuno con compañeras que también habitan estos territorios de origen Comechingón, y entre ellas me encuentro con Marcela Pino que me relata sobre su lucha y lo comparto aquí:
Qué defendemos?
Desde estos territorios de Apus, ríos, seres y montes cargados con la energía, sabiduría y presencia de las y los ancestros. Pero también con una raíz muy viva y presente en los nativos y en quienes volvemos al monte y las sierras como forma de reencontrarnos con nuestras raíces y/o eligiendo y respetando esa identidad. Sus senderos nos regalan verdes en todos sus tonos, con variedad de plantas medicina, pastizales, montes abiertos y cerrados (refugio de una gran biodiversidad de plantas y animales), suelos brillantes de micas y cuarzos, olores avainillados. Nuestros Apus se comunican y nos aguardianan entre los valles y, desde ellos, bajan una gran cantidad de vertientes, arroyos y ríos, testigos del paso de la historia. Los morteros y aleros están allí, esperando ser visitados para conectar con esa historia.

Diseño: Claudia Fausti
Desde cuándo y de quién nos defendemos
El proceso de la colonización española ha sido el inicio del extractivismo cultural y de la invisibilización y estigmatización de la raíz indígena y afro indígena; ha sido el origen estructural del racismo y del extractivismo capitalista sobre nuestras cuerpas-territorio. El robo de las tierras a las comunidades originarias generó no solo que tuvieran que comenzar a trabajar para poder vivir (capitalismo) abandonando sus saberes y haceres ancestrales, sino que también fueron mano de obra esclava o barata para la extracción de minerales y recursos naturales en nombre del progreso, teniendo que silenciar su sufrimiento e identidad como modo de supervivencia.
Hoy, siglos después, las mujeres y diversidades seguimos sosteniendo y defendiendo los cuerpos- territorio del extractivismo y los diferentes tipos de violencias que se ejercen sobre nosotres y sobre la Pacha. Y nuestro principal agresor y opresor es el estado nacional, provincial y municipal a través de modos representativos, en manos de partidos políticos que responden a lógicas capitalistas, colonialistas, racistas y patriarcales.
La defensa desde los feminismos y transfeminismos
El sistema que desaparece y asesina personas, memorias, historia e identidad, es el mismo que desaparece y asesina a las aguas y a las montañas con sus memorias e identidad, que contamina, que devasta montes, que incendia y erosiona suelos. Si no hay justicia para la Pacha, tampoco para las mujeres y diversidades y eso lo vivimos y sufrimos en nuestro cotidiano, en nuestro territorio.
Esta coyuntura social está dejando en evidencia no solo la crisis económica sino también las estrategias que se emplean a nivel macro para fragmentar la organización y discusión política que nos permiten hacer frente de manera colectiva y masiva a los ataques. Es entonces, también, una crisis de identidad política. Nos quieren sin tiempo, sin dinero, sin salud. Nos quieren sin convicción política y obedientes. Nos quieren funcionales a sus intereses. Cuerpas explotadas laboralmente; reprimidas y judicializadas por defender nuestros derechos, por defender el monte, por reclamar justicia. Cuerpas que denuncian, que se paran frente a topadoras, que salen a apagar incendios. Cuerpas con lágrimas en los ojos acompañando a las familias de las y les que ya no están más; con multiplicidad de tareas y en desigualdad de género. Cuerpas cada vez más solitarias que alzan la voz día a día para sostener la dignidad. Cuerpas autogestivas y sin aparatos que respalden económicamente la viditancia; agotadas por seguir cuidando las redes despedazadas y construyendo lentamente otras nuevas. Es momento de resistencia, de cuidados colectivos, de valentía, de convicciones y de mucho amor para fortalecernos y seguir construyendo de manera sana presentes totalmente diferentes a lo que nos oprimen. Y aunque no lo parezca, somos muches quienes vamos alzando la voz en diferentes lugares para visibilizar la criminalización de las voces de quienes defendemos y cuidamos los cuerpos – territorios; criminalización que no solo se esta ejerciendo desde las grandes estructuras de poder sino desde lo cercano, desde quienes nos tildan de violentxs o descalifican nuestros reclamos y posiciones de defensa. Criminalización, racismo, patriarcado y colonialismo para sostener al capitalismo, como hace siglos atrás, para dar legitimidad a la misma clase opresora de siempre.
Y es el mismo territorio quien nos va abrazando y guiando para reencontrarnos con sus voces, con nuestra identidad, aquella que nos fue negada u ocultada por tantos años, aquella que nos da la fuerza y sabiduría. Y es en ese camino que muchas mujeres y diversidades, de diferentes territorios de Punilla, nos venimos encontrando desde hace poco más de dos años para darle continuidad y aunar las luchas y la organización de cada territorio, y para articular con todo el corredor punillense a través de la autonomía, la autogestión y la horizontalidad, en la realización de Encuentros Pluriregionales de Punilla con la idea de rotar por el territorio; encuentros que son un abrazo calentito para seguir dando lucha.

Cabe destacar que este año el 39 Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries tendrá como cede la ciudad capital de la provincia de Córdoba los días 10, 11 y 12 de octubre, por lo que los diferentes tipos de feminismos y transfeminismos de la provincia estamos siendo protagonistas de múltiples reuniones en comisiones organizadoras. Hace 40 años, nacía en Buenos Aires el primer Encuentro Nacional de Mujeres. Desde el inicio, fue un espacio autoconvocado, horizontal, apartidario y autofinanciado y, año tras año, se trasladó a diferentes provincias, multiplicando voces y abrazando nuevas luchas. Con el tiempo, los Encuentros se transformaron en un territorio de debate, resistencia y celebración colectiva. En sus talleres y marchas se tejieron alianzas, se visibilizaron injusticias históricas y se gestaron conquistas fundamentales como la Ley de Identidad de Género, el aborto legal, seguro y gratuito y políticas contra la violencia machista, demostrando que la organización colectiva transforma.
La realidad es que la participación en las comisiones organizadoras por parte de quienes vivimos en el interior, está siendo compleja debido a que las reuniones son en la capital, a la falta de dinero, tiempo y definiciones metodológicas organizativas. Lo cierto es que, a pesar de los debates en torno a por qué fue nombrada sede esta provincia y ante tanta desigualdad de oportunidades para participar, el desafío es grande. Pero desde Punilla y desde sus distintos territorios, espacios, asambleas y también como autoconvocades, estamos participando como podemos, sosteniendo, defendiendo, aportando los modos de construir y vivir que venimos practicando. Si bien hoy la defensa territorial se reduce en gran parte a encontrarnos para sabernos, ayudarnos, abrazarnos, contenernos, también sigue siendo ese encontrarnos para seguir organizándonos políticamente, seguir encontrándonos del lado antagonista con el sistema opresor y de quienes compartan sus lógicas, construir estrategias de defensa, estrategias de cuidados colectivos, organizando la lucha y la defensa por la vida de cada ser y siempre en conexión de nuestras cuerpas con el latir y las voces del territorio.
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El Sindicato de Vivienda revitaliza la lucha por la vivienda en Cantabria
8 de juny, per adiospgou08/06/2026Etiquetas:
Imagen de portada extraída de redes del Sindicato de vivienda de Cantabria
Más allá de una tibia crónica periodística de la manifestación de turno, el motivo de esta entrada es plantear que la movilización del pasado sábado 6 de junio en Santander ejemplifica un antes y un después en la lucha por la vivienda en Cantabria. Dicha manifestación reunió a cientos de personas y, salvo periódicos interesados en que así se refleje, no se puede caracterizar como un acto minoritario dada la habitual envergadura de las movilizaciones en la ciudad, sino de un acto con relativa fuerza numérica. Cantabria para vivir es el lema escogido ya en pasadas movilizaciones enmarcadas en denunciar la falta de acceso a la vivienda desde un enfoque que señala especialmente la turistificación de Cantabria.
Es señalable que a esta manifestación han acudido sectores muy diversos que abarcan desde el recién creado sindicato de vivienda de Cantabria, que ya está abriendo nuevos nichos de denuncia de los abusos en esta materia, las vecinas de Peñacastillo afectadas por gestores de activos y fondos ligados al banco La Caixa, la PAH, hasta el amplio espectro de los movimientos sociales de Cantabria como la asamblea del centro social okupado La Lechuza, así como los partidos donde suele haber militantes que a su vez están en colectivos sociales. Una manifestación muy diversa dentro del marco habitual de los movimientos sociales, pero aún limitada si se aspira a superarlo.
Si tenemos en cuenta el contexto de lucha por la vivienda en el estado español, la labor del sindicalismo de vivienda, así como su capacidad de movilización, que en ocasiones ha sido capaz de romper el límite del perfil activista y movilizar a más sectores de la población, lo cierto es que parece que en Cantabria queda mucho por hacer en ese sentido y, aunque dicho acto no es una muestra de debilidad ante este objetivo de que la movilización traspase los círculos militantes, también es cierto que existe unas carencias en este aspecto importantes en comparación con el nivel de gravedad de la situación actual en el territorio cántabro, con la subida de alquileres existente, la proliferación de pisos turísticos, la privatización de servicios públicos y las amenazas desarrollistas sobre el ámbito rural y el entorno natural de la región.
Después de una época de actividad por el derecho a la vivienda en declive desde los años posteriores al 15M y, especialmente, tras la pandemia y el confinamiento, con una comunidad de lucha dispar, principalmente vertebrada por la importante labor de colectivos como Stop desahucios y la PAH, así como marcada por multas y juicios ante intentos de parar desahucios, se experimentó cierto agotamiento e indefensión ante las movilizaciones antidesahucios. Ahora, sin que dicha problemática esté solucionada ni solventada, la de no tener herramientas fuertes para parar desahucios y aumentar las protestas en torno a los mismos, parece que el nacimiento del sindicato de vivienda de Cantabria, que ha sabido recoger a una parte de activistas de esta anterior época, así como nuevas personas que se incorporan, marca el inicio de un nuevo ciclo local. Un ciclo inevitablemente condicionado por su propio contexto de lucha territorial, que va a un ritmo muy distinto de otros puntos del estado, donde la lucha por la vivienda ha tenido una trayectoria de experiencias politicas aquí inexistente. Hablamos de victorias sindicales, apertura de bloques de viviendas, afrontamiento de fuerte represión económica y judicial etc
Sin embargo, es un ciclo que tiene que darse tarde o temprano si se pretende articular una lucha que amplie sus horizontes políticos y que sea capaz llegar a más personas y a diferentes sectores de la sociedad, para denunciar la situación de la vivienda y exigir cambios en el menor de los casos, así como para auto-organizar la autodefensa popular ante agentes rentistas, especuladores y turistificadores, en el mejor de los mismos. Parece que la labor del sindicato de vivienda de Cantabria de autoformarse en los últimos meses a través del conocimiento y los saberes prácticos de sindicatos de inquilinas de Madrid, Catalunya, etc, es un paso básico e importante para ello.
Las luchas sociales pasan en todos los contextos por picos de actividad, bajones, letargos, disputas, diferencias de enfoques y bloqueos colectivos e intentos de recuperación por parte de partidos políticos y otros agentes ajenos a los movimientos de base. Hay que contar con ello. Una manifestación de forma aislada no supone un hecho relevante, aunque reúna a millares de personas, pero si se enmarca dentro de lo que parece una nueva etapa y se acompaña de colectivos que trabajan el tema de manera continuada en el tiempo, en todo caso, como mínimo, no es una mala noticia.
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Indonesia: anarquismo, lucha, represión y reorganización
8 de juny, per adiospgou08/06/2026Fuente:Etiquetas:Indonesia: anarquismo, lucha, represión y reorganización
Publicado el 5 de junio de 2026 por Redacción
Gabriel Fonten – Freedom
En agosto del año pasado, un levantamiento en Indonesia derivó en enfrentamientos generalizados con la policía y una dura represión, seguidos de una ola de arrestos. Estos hechos formaron parte de una serie de protestas, a menudo denominadas de la Generación Z, que comenzaron en Bangladesh y se extendieron a Nepal, Madagascar y Kenia. Para conocer la situación actual, enviamos algunas preguntas a un miembro de Dago Melawan.
¿Cómo se organizaron las protestas en Indonesia y cómo se intensificaron tan rápidamente? ¿Consideraría usted que las protestas fueron una victoria?

Observo un patrón organizado; esto difiere de 2020, cuando las protestas masivas contra la Ley Ómnibus fueron impulsadas por movimientos laborales y ONG. Las protestas de agosto se originaron a partir de transmisiones en vivo de la aplicación TikTok, que fueron organizadas y difundidas a varios lugares. El tráfico de transmisión aumentó rápidamente debido al posible uso de bots de visualización. De hecho, muchas iniciativas fueron espontáneas, a las que se sumaron las promovidas por organizaciones estructuradas. Por otro lado, el gran seguimiento surge después de que el lema/campaña Dark Indonesia se amplificara gracias a la gran base de usuarios en línea de la plataforma X.
Pero sobre el terreno, cuando estallaron disturbios en diversas localidades y arrancaron las movilizaciones a gran escala, dos bandos en la élite política se enfrentaron entre sí, especialmente dentro de la policía y el ejército, intentando sacar provecho de la movilización masiva. ¿Por qué? Porque las medidas de seguridad para las manifestaciones masivas fueron menos estrictas de lo habitual por parte de la policía y del ejército, que actuaron a la defensiva. Esto se convirtió en una especie de intento de aumentar su poder de negociación con el nuevo presidente indonesio, más cercano a los militares.
Pero esta situación no duró mucho: las élites se unieron y llegaron a un acuerdo. Su brutalidad se repitió, especialmente cuando un mototaxista (el difunto Affan) fue atropellado por un vehículo blindado y falleció. La ira se desbordó: estallaron protestas, incluyendo incendios provocados, y disturbios por doquier. Desafortunadamente, debido a la falta de una red de coordinación adecuada para compartir rápidamente información de la situación sobre el terreno no se calcularon los riesgos.
Finalmente, sucedió lo que temíamos: comenzaron a arrestar a individuos, primero a la facción anarquista, luego a la red de izquierda, y muchos ciudadanos comunes fueron utilizados como terapia de choque para el resto de la población.
Ahora el movimiento en Indonesia se ha convertido de nuevo en clandestino, y hasta el día de hoy, nuestros compañeros siguen centrados en ayudar a los presos políticos que aún no han sido liberados.
Por otra parte, somos conscientes de que se necesita, al menos, una estructura de coordinación más eficaz, independientemente de las diferencias ideológicas, estratégicas y tácticas. Pero, por supuesto, este paso debe hacerse con rigor; ¡todos deben estar de acuerdo en que hay que reforzar la seguridad física y digital! Muchos siguen actuando con negligencia al respecto.
¿Hablamos de victoria? Para mí, sí. Ganar ha inspirado y preparado a la Generación Z para comprender cómo funciona la democracia liberal y que el sistema electoral es un sinsentido. Creo que, en una o dos décadas, surgirá una generación revolucionaria mejor organizada que la nuestra; las semillas de esto ya son visibles.
Anteriormente, en 2019, se produjeron grandes protestas del Bloque Negro en Indonesia, lo que probablemente significó el primer contacto de muchas personas en Occidente con el anarquismo de este país. ¿Podría describir aquel momento y la evolución del anarquismo en Indonesia desde entonces?

En Yakarta, desde la persecución anarquista de 2019, los occidentales han comenzado a reconocer la tradición del Bloque Negro. Pero una cosa es segura: el anarquismo está creciendo aquí, arraigado en la incapacidad de los sindicatos para actualizar sus bases teóricas. Atrapados en la naturaleza estatista de las luchas salariales, no han logrado renovarse a través del diseño visual, ya que la mayoría aún trabaja en el sector industrial, no en el creativo. Además, la literatura anarquista es más fácil de encontrar y más accesible para los jóvenes, especialmente a través de las escenas anarcopunk y hip-hop.
Lo singular del Bloque Negro es que no está compuesto únicamente por anarquistas o antiautoritarios en el sentido estricto del término. Algunos simplemente odian al régimen, al ejército y a la policía, pero no son antiestatistas; participan porque desean canalizar su anhelo de reunirse sin límites, algo difícil para los grupos de izquierda, y luchar juntos en las calles. Esto es lo que nos hace únicos, ya que nuestras bases se encuentran en organizaciones estudiantiles, vendedores de café, serigrafistas, desempleados, artistas y otros. En 2019, el número de participantes en Yakarta se duplicó o triplicó, mientras que en Bandung podría triplicarse o quintuplicarse. Se observaron cifras similares en otras ciudades como Malang, Yogyakarta y Surabaya, un aumento significativo con respecto a 2017 y 2018.
Pero 2019 también marcó el fin del apogeo del movimiento anarquista, o más precisamente, de los anarquistas como grupo que adoptaba tácticas anarquistas, bastante organizados con redes informales o asociaciones libres. Sin embargo, el fin de estos lazos organizativos no se debió a la destrucción del Estado, sino más bien a que nos dimos cuenta de que nuestras batallas políticas cotidianas distaban mucho de ser suficientes. La COVID-19 profundizó en este análisis. Antes de la COVID-19, hubo enfrentamientos callejeros contra la Ley Ómnibus, que pondría en peligro las condiciones laborales de los trabajadores; algunos tomaron la iniciativa de formar paramédicos callejeros y unidades de autodefensa con gas lacrimógeno, que se extendieron a casi todos los focos de protesta. Pero, de nuevo, en general estaban mal organizados y eran fragmentarios, activos solo como grupos tácticos que respondían cuando la ira se intensificaba.
En 2021, decidimos profundizar en el debate y comenzar a construir una estructura organizativa más específica mediante la adopción del municipalismo y la organización dual. Como expliqué anteriormente, el estancamiento teórico comenzó a sintetizarse y recontextualizarse en nuestro país. Otros optaron por incorporarse al mercado laboral y desaparecer, ¿sabes? Antes de luchar contra el sistema, luchar contra la modernidad capitalista resultó ser más difícil. Ese es un punto importante que aprendí… ¿por qué siempre empezamos de cero?
¿De dónde surgió entonces su grupo? ¿Cuál es su propósito y cómo están organizados?
Históricamente, nuestras raíces se encuentran en grupos juveniles de diversos orígenes, conectados en varias ciudades a través de movimientos de alfabetización y la activación de bibliotecas callejeras. Sin embargo, a finales de 2015 (aunque en realidad comenzó mucho antes, alrededor de 2010), nos unimos impulsados por el cierre de una de nuestras bibliotecas por parte de las autoridades estatales y la intensificación de la cancelación a los libros de izquierda. Durante nuestra reunión, comenzamos a compartir historias sobre el lema «los trabajadores somos uno, somos uno», pero en realidad, las diferencias entre las facciones nunca se resolvieron. A partir de ahí, comenzamos a construir una estructura de coordinación interurbana flexible y a crear un espacio de aprendizaje para recopilar conocimientos compartidos para quienes defienden valores antifascistas y antiautoritarios. Esta es una especie de nueva ola, surgida de una pequeña generación millennial reflexiva y autocrítica.
En mi contexto en Yakarta, desde 2018, comenzamos a allanar el camino para resolver los debates de nuestro tiempo que nunca vivimos: la ruptura entre Bakunin y Marx y la traición a la Unión Soviética. En lugar de interminables debates teóricos, comenzamos a estudiar juntos las críticas organizativas a la toma de decisiones, las críticas a los partidos de vanguardia, el vanguardismo ciego y las luchas de poder, y cómo concebir el Estado si la infraestructura no está realmente construida. También hablamos sobre el estilo de vida anarquista, que tiende a ser indisciplinado y meramente un estilo de vida, muy similar a la crítica de Bookchin.
Ahora nos encontramos en un contexto organizativo formal, vinculados a sindicatos para el aprendizaje y la actualización constante de la teoría y la práctica. Sin embargo, nuestras identidades suelen ser duales. Dedico más tiempo a organizar Paguyuban Lintas Kampung (Comunidad Interurbana), células municipales de comunidades urbanas de diversos orígenes: comunidades de Vespas, pandilleros, ciclistas, simpatizantes y grupos de estudio islámico; una federación de asociaciones juveniles (aún a pequeña escala, entre 100 y 200 personas cuando las reunimos) centrada en la rehabilitación de las relaciones sociales dañadas por la modernidad capitalista. Este colectivo (federación) se fundó en 2021; este año celebraremos los cinco años de nuestra asociación.
Nuestro objetivo colectivo se centra en tres pilares principales: la rehabilitación sociocultural —democratizar la reproducción social cotidiana y redescubrir la identidad de su patria y de su cultura—; la economía —fomentando que las personas construyan un sentido de comunidad dentro de la familia, dejando de ignorar a quienes sufren o luchan por alimentarse y, en última instancia, animándolos a iniciar negocios independientes—; y, por último, la política —construir una organización que sirva como herramienta para la educación pública liberadora y la lucha continua.
En los últimos años, también hemos estado construyendo otra asamblea popular, integrada por varias aldeas urbanas pobres, y un movimiento contra la gentrificación en el norte de Yakarta. Hemos asumido un rol no litigioso —la educación pública— y estamos trabajando para construir cooperativas populares (control obrero —democracia económica—) que apoyen a la organización. Mientras tanto, nuestros compañeros de la organización roja (FPPI — Frente de Lucha de la Juventud Indonesia) han asumido un rol en litigios (derecho) y conocimientos sobre cómo luchar por y defender los derechos; este es otro aspecto de nuestra intersección con la organización roja (izquierda).
En concreto, en lo que respecta a la represión, ¿cómo se han organizado contra la vigilancia y el encarcelamiento de anarquistas por parte del Estado? ¿Cómo ha afectado esto al movimiento y a su forma de organizarse?

Tras las oleadas de detenciones de 2019 (Primero de Mayo) y 2020 (Ley de Creación de Empleo), nosotros, especialmente en Yakarta, comenzamos a reflexionar, criticar y autocriticar profundamente nuestros métodos de movilización y el egoísmo de etiquetar o utilizar tácticas (Bloque Negro y acción directa) como un fin en sí mismas, como ya mencioné.
Entonces, comenzamos a desprendernos gradualmente de la identidad simbólica de la A y el círculo y del sindicalismo, especialmente al tratar con personas ajenas al ámbito escolar. Empezamos a alejarnos de la organización entre intelectuales (estudiantes) y nos centramos más seriamente en la juventud, los pobres urbanos, los movimientos ecologistas y los sindicatos.
Lo hicimos para minimizar la etiqueta de anarquista, que las autoridades usaban indiscriminadamente para sofocar movimientos y organizaciones populares. En última instancia, esta estrategia fue más efectiva, permitiéndonos movernos con libertad. Sin embargo, seguramente habrá críticas entre nosotros: ¿despolitizará esto al pueblo en lo que respecta a los símbolos revolucionarios? Esto depende del punto de la lucha, especialmente para algunas células organizadas, sobre todo para los jóvenes. Hay una especie de lema entre nosotros: ¿elegir usar símbolos para acortar nuestras vidas? ¿O priorizar los valores y las prácticas sobre la validación simbólica?
Finalmente, nuestra estrategia respecto al debate sobre los símbolos: desde 2021 hasta hoy, todas las organizaciones populares que se han sumado a nosotros han creado sus propios símbolos que reflejan nuestros orígenes. No se obliga a nadie a portar banderas negras o rojinegras para enfatizar su identidad ideológica dogmática. Su identidad es la de una organización popular, y su paradigma es uno que ellos mismos han desarrollado como herramienta de análisis y resistencia.
¡No solo debemos combatir la alienación en el ámbito laboral, sino también en la sociedad capitalista! ¿Por qué nos han identificado tan fácilmente? Porque no hemos logrado identificarnos con el pueblo. Nos hemos convertido en una clase aparte.
¿Está presente el anarquismo en toda Indonesia o se concentra en ciertas zonas? ¿En qué ámbitos de lucha (movimientos estudiantiles/juveniles, movimientos obreros, movimientos contra la gentrificación, etc.) tiene mayor presencia la organización anarquista y por qué?
Los anarquistas se han extendido prácticamente por todas las regiones de Indonesia, tanto en ciudades pequeñas como en ciudades grandes. Sin embargo, en general, los movimientos más populares y punteros —fuentes de inspiración para las estrategias y tácticas de lucha— siguen centralizados en la isla de Java, por ejemplo, en Bandung, que ahora es el centro de la represión y el confinamiento de presos políticos sospechosos de ser anarquistas tras las protestas de agosto.
El movimiento anarquista actual se centra más en los pobres urbanos. ¿Por qué? Porque se trata de una lucha y organización a largo plazo, sus asociaciones tienen más probabilidades de perdurar, y cuando la planificación espacial se organiza con éxito, estas pueden convertirse en zonas autónomas, no solo para la autodefensa de las personas que se enfrentan al desplazamiento debido a la gentrificación, sino también como espacios seguros para organizaciones anarquistas y otras.
La ideología anarquista sigue siendo una ideología mayoritaria, muy popular y orientada a la juventud en Indonesia. Sin embargo, en Indonesia, pocas organizaciones se han declarado específicamente anarquistas, ya que los valores anarquistas no constituyen el fundamento exclusivo de la lucha.
En el pasado, nos centrábamos en los movimientos estudiantiles y controlábamos y construíamos numerosos espacios que servían como puntos de encuentro y aprendizaje. Lamentablemente, hoy en día no se puede esperar que los movimientos estudiantiles resurjan. Resulta cada vez más difícil encontrar activistas en el ámbito educativo (universidades), una situación muy distinta a la de hace una década. Esto se debe a que los estudiantes actuales se ven asfixiados por matrículas cada vez más elevadas, el empeoramiento de la situación económica familiar y tareas universitarias que se asemejan cada vez más a trabajos de fábrica u oficina. Incluso en algunas ciudades, resulta cada vez más difícil organizar debates sobre movimientos sociales con la misma vitalidad que antes; sospecho que esto se debe a la aceleración tecnológica durante la pandemia de la COVID-19.
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Castro Urdiales contra la violencia racista
8 de juny, per adiospgou08/06/2026Etiquetas:En castro Urdiales un tejido social de vecinas que ya existía se está activando cada vez más como dique de contención de las minorías reaccionarias que intentan instrumentalizar el descontento social a través del odio racista y que promueven un caldo de cultivo ideal para que se produzcan persecuciones, linchamientos y agresiones racistas a la población migrante más precarizada. El pasado domingo 7 de junio, decenas de personas salieron a las calles de Castro en repulsa por la agresión racista a una de las personas acogida en el centro de acogida de Mioño. El lema de la pancarta decía «nativa o extranjera, la misma clase obrera». A continuación os dejamos con el comunicado que se leyó en la movilización:


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Nuestra misión rara
7 de juny, per Nadia07/06/2026Fuente:Etiquetas:1.
Replegadas la hermana mayor y ésta que lo firma, replegadas en nosotras mismas y cargadas de más miedos que sosiegos, tanto llegamos a apocarnos que nos clausuramos cuales bichos bola, presas de unos convincentes delirios de insignificancia; no somos nada no merecemos una mirada vuestra no tenemos salvación. Podríamos definirnos como un par de hatillos rebosantes de inseguridades.
Menos mal que en este presente desde el que se intenta soltarlo todo cual lastre prescindible el horizonte parece despejado, hágase la luz, y de la mano de la calma y la buena respiración, cada una desde su correspondiente puesto de vida desea recuperar el tono y el sentido de sus movimientos, simples quehaceres cotidianos.
En mi caso, llevo una vida inevitablemente apresurada con el objetivo de mantener unos ingresos más abundantes que necesarios, gracias a los cuales puedo permitirme la causa altruista en la que llevo meses embarcada: Liberar a Gracia de las sesiones de terapia electroconvulsiva, léase TEC por sus siglas, que ella misma manifiesta no desear.
2.
Querida hermana mayor, aunque yo no aún no haya sido psiquiatrizada, al igual que tú de vez en cuando escucho voces intempestivas, algunas muy corrosivas, y no veas lo que me cuesta ignorarlas, impugnarlas hasta lograr que se den por aludidas y se vayan por el silencio espeso densificado ignominioso que las produjo. Esa fuente de todos los males que a nadie le falta.
Últimamente me ha dado por pensar que los insultos que me propinan esas voces deslenguadas, sobre todo en la mala hora del decaimiento y desánimo, algo que suele ocurrirme en el taller al quedar de pronto seca de ideas o falta el azúcar, esas voces lacerantes imitan emulan recitan las arengas de nuestro padre. Gracias a su retórica cruel debí asimilar ciertos mecanismos de indefensión que todavía rigen mis acciones, también mis adicciones. Si me descuido, esos mensajes me destruyen, me desmontan y me anulan matan. Cómo explicarlo, para que se llegue a comprender.
A diario necesito alejarme de la zona de supuesta seguridad y plantarme en el equívoco. Ese desatino o inconveniencia me señala, forma parte indisociable del estado de mi perfil y añadirá que también de mi obra. Hace años decidí integrarlo en mis manchas, esculturas y collages, aunque sin duda donde mejor se refleja es en los Discursos artificiales de una inteligencia analógica. Serie de veintitrés escritos de carácter asémico que pretenden ahondar en las vías venas vetas abiertas por Henri Michaux, Mira Schendel, Mirtha Dermisache, y más, el arte ingenuo o idiota en general, que si todo va bien publicará ediciones vientoenpopa en mayo de 2026.
3.
Algo sobre tu hospital de media y larga estancia con salud mental, también hospital de día sociosanitario y centro de agudos, según pone en la página.
Desconocemos el funcionamiento, los mecanismos internos de esa institución privada en la que ingresaste por decisión inducción paterna en régimen de carácter vitalicio, información aportada por la tía Jo, quien aprovechó para añadir que nuestro padre recién enterrado había dejado agujeros económicos y otras estafas que en ese momento mis oídos optaron por desinteresarse cancelar.
A efectos legales no soy nadie para la institución donde vives, comprobé al solicitar que me recibiera tu doctora, la psiquiatra Torres i Pla. Por lo que me ha parecido entender tampoco nuestro hermano Germán, con poderes para administrar tu pensión por discapacidad, recibe informes de la psiquiatra ni se ha molestado en hablar con ella.
En la web de la entidad privada con subvención de dinero público que gestiona la clínica abunda el cielo claro y despejado, amplias fotos de personas mayores con sonrisas y ademanes ágiles como exentas de preocupaciones; te saludo con la mano, te muestro un papel con la figura de un trébol de cuatro hojas, juego para la memoria, aquí derrochamos buen rollo, te ofrezco una taza de algo, o a lo mejor la taza está vacía, esto es un posado para la foto de una amable publicidad, húndete en el sillón que gustes, mira cuántos hay, parece el hall de un hotel cinco estrellas.
Nada que ver con las realidades de personas a quienes veo merodear por la entrada, el vestíbulo y las calles circundantes de la clínica; cuerpos y expresiones intervenidos por los neurolépticos ansiolíticos y demás farmacopea prescrita sin interrupción, trescientos sesenta y cinco días al año a intervalos de cinco o seis horas. Por algo somos el segundo país consumidor de psicofármacos.
En el área de psiquiatría más bien desalmada donde resides os permiten salir un rato por la mañana y otro por la tarde, estancia en régimen abierto. Sueles tomar un café, a veces dos; deambulas, cuando no puedes con tu cuerpo te apoyas en el muro junto a la entrada, también hay un banco que a veces está libre. Saludas y te saludan personas que conforman tu paisaje social cotidiano; la camarera del bar Yuan Tsé, la del alimentación Industria 18, también el ecuatoriano con puesto de souvenirs junto a la boca del metro.
La clínica está vinculada por una fundación con el mismo nombre, otra pestaña abro en el ordenador, y un instituto presidido por un psiquiatra reconocido internacionalmente, numerosas titulaciones. Hace un par de días, mientras navegaba por todo eso se me formateó la idea o me quedé con la copla de que el entramado al completo recibe subvenciones destinadas para investigaciones científicas, área neuropsiquiatría.
Y en este punto, porque tiendo a pensar en fatalidades, visualicé una breve historia de tu cerebro.
Pasaban los años, empeorabas, cómo es posible que suceda algo así en un mundo en el que hay que reconocer que también acontecen cosas buenas; se despliegan espacios, iniciativas donde la salud mental se considera en horizontal, eliminada la jerarquía totalitarista y todas las bestias somos hermosas. Se atiende escucha a quien sufre, se acompaña y ofrece la chispa ilusión por ser comprendida y abrazada aunque sólo sea en parte, nunca del todo comprender. En fin, cualquier anomalía respetada revierte en algo de vidilla que sí. Sin embargo lo de tu cerebro, nada de eso. Gracia, treinta años de cronificación mental.
Comencé a asistir a charlas y encuentros sobre sufrimiento psíquico, tomé apuntes, datos que quisiera compartir contigo para que sepas, no estás sola, no lo estamos, sintamos la fuerza de quienes intentan hacer algo, podemos mejorar. Iré pasando a este documento, se me ocurre ahora, algunas notas sueltas para que no se pierdan, me parece que podría tener sentido incluirlas.
La quema sistemática, quincenal, mensual o bimensual, depende de la temporada y la decisión o conveniencia de la doctora, de zonas de tu cerebro predeterminadas; todo lo que le han hecho al órgano que no sé si gestiona tu sistema nervioso, todo eso que me has transmitido como has podido, casi siempre sin palabras mirada raptada por las pastillas, todo lo que no quieres que te sigan haciendo pero aún te infligen, todo eso puede ser detenido, interrumpido para siempre. Estás en tu derecho.
Cada vez que avanzo me sumerjo me pierdo en los enlaces de la página, llega un momento en que los datos sobre la institución que en teoría debería cuidarte refieren cifras económicas y previsiones estadísticas, numerología del éxito de lo bien que se hace todo por esos pagos. Investigaciones pioneras solventes excelencia garantizada. El dinero es lo importante, se desprende; ese dataísmo, esa cifrología de repente se me hace bola casi nebulosa. Lo que ignoro y me proyecto incapaz de llegar a comprender ni en una despreocupada temporada de estudio intensivo suele provocarme temores que, en cuanto me descuido, derivan en angustias; saltan unas alarmas que me exasperan y, en resumen, mis nervios aventados hiperventilados resultan auténticos peligros sobre todo para mí misma.
Autora: Natalia Carrero @lalectoracomun
Fragmento de novela inédita, próxima publicación en La uña rota




