Inici > novedades > www.briega.org
Articles
-
El ejército israelí comienza el secuestro de la Global Sumud Flotilla en aguas internacionales
18 de maig, per Nadia18/05/2026Fuente:Etiquetas:“¡Alerta Roja”, compartía en la mañana del lunes las cuentas sociales de la Global Sumud Flotilla mostrando cómo lanchas militares se aproximaban a las embarcaciones. “Las fuerzas del Ejército de Ocupación Isralí están abordando el primero de nuestros barcos en plena luz del día”, denunciaban antes de exigir “paso libre para nuestra misión, legal, no violenta y humanitaria”.
Una vez más desde la GFS se llamaba a los gobiernos a denunciar y detener “estos actos ilegales o de piratería destinados a mantener el asedio genocida sobre Gaza”. En el directo en el que se recogía la actividad cotidiana de Flotilla, se podían ver varios de sus miembros, pertrechados con chalecos salvavidas y sentados con las manos en alto, hasta que la retransmisión se ha suspendido.
Se esperaba que en algún momento sucediera. Israel ya demostró sus intenciones y el alcance de su impunidad el pasado 30 de abril, cuando interceptó más de 22 embarcaciones pertenecientes a la Global Sumud Flotilla, en aguas internacionales frente a las costas de Grecia, país que colaboró con las fuerzas sionistas, recibiendo en sus costas a las decenas de activistas secuestrados en el ataque, muchos de ellos víctimas de maltrato y violencia a manos de los soldados israelíes.
Tras aquellos hechos, y a pesar de la captura y secuestro de dos de los miembros más visibles de la iniciativa solidaria, Saif Abu Keshek y Thiago Ávila, los barcos volverían a zarpar el pasado 14 de mayo desde Turquía, llegando a sumar 54 embarcaciones y más de 500 activistas.
La liberación de Abu Keshek y Ávila el pasado 9 de mayo, ambos sometidos a tortura durante su cautiverio, y tras días de temor por su suerte, es seguida, días después, por una nueva agresión contra la Flotilla, por parte de un Estado que ha asesinado a más de 880 palestinos desde el llamado “alto al fuego” del pasado octubre, y cuya violencia contra expediciones similares a la de la flotilla tuvo su máximo expresión en el 2010, con el asesinato de al menos diez activistas turcos en la nave Mavi Marmara.
Tras el ataque de esta mañana se han producido las primeras llamadas a la acción, en Madrid hay una convocatoria a las 19:00 en la Plaza de Callao “para denunciar esta nueva agresión y exigir el fin del bloqueo, la impunidad y la masacre contra el pueblo palestino”.
-
La Feria de Energía y Territorio de Son Gigantes reunió en Villaescusa a más de un centenar de personas en defensa de los territorios
17 de maig, per Nadia17/05/2026Etiquetas:Hay encuentros que sobreviven incluso a la lluvia porque, en el fondo, nacen de una necesidad más profunda que la de simplemente celebrar algo. La Feria de Energía y Territorio impulsada por Son Gigantes reunió este sábado en la Casa de Cultura de Rosequillo, en Villaescusa, a más de un centenar de personas en una jornada atravesada por preguntas sobre energía, mundo rural, límites ecológicos y formas colectivas de organizar la vida.
La previsión meteorológica obligó a aplazar la romería y la programación festiva prevista al aire libre —con conciertos, puestos de artesanos y productores locales y comida popular—, pero el encuentro consiguió mantenerse y prolongarse durante toda la tarde hasta pasadas las nueve de la noche entre mesas informativas, cafés compartidos, debates y espacios de conversación entre personas llegadas desde distintos municipios afectados por proyectos energéticos, entre ellos el centro de datos Altamira.
Durante toda la jornada, colectivos como STOP Macro-eólicas Sur de Cantabria, Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio, Stop Macroplanta Hazas de Cesto, Asamblea Abierta de Piélagos o La Velorta mantuvieron espacios informativos, recogida de alegaciones y materiales divulgativos. Entre pancartas, camisetas y dípticos aparecían también lemas claros como “Ni en tu pueblo, ni en el mío”, impulsado por el colectivo de Hazas de Cesto, así como iniciativas como la encuesta sobre impacto psicosocial en comunidades afectadas por proyectos eólicos promovida desde STOP Macro-eólicas Sur de Cantabria. “Se habla muy poco de las consecuencias sobre la salud mental y el bienestar de las personas afectadas”, señalaba Marta Barreda González, médico de profesión.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la mesa redonda “Energía y territorio”, en la que participaron la antropóloga y ecofeminista Yayo Herrero López, Javier Tobías —integrante del colectivo aragonés “No es sequía, es saqueo”— y Francisco J. Vaquero, director del documental Vidas irrenovables, que intervino mediante conexión online.
Francisco J. Vaquero insistió en una idea repetida en numerosos pueblos atravesados por estos conflictos: que el mundo rural “está abandonado” y convertido muchas veces en “zona de sacrificio”, precisamente allí donde permanecen “los recursos y la riqueza”. El director recordó además que muchos de los proyectos reflejados en Vidas irrenovables se encuentran actualmente paralizados gracias a la difusión, la organización vecinal y el trabajo jurídico desarrollado en distintos lugares.
Herrero insistió en la necesidad de reconocer el contexto ecosocial actual y actuar colectivamente en consecuencia. “No podemos vivir en solitario, ni tampoco en una forma que no reconozca los límites biofísicos”, señaló, recordando que siete de los nueve límites biofísicos del planeta ya han sido sobrepasados. Para la antropóloga, muchas de las tensiones actuales no responden únicamente a un problema técnico o energético, sino a “un problema de modelo”.
Durante su intervención destacó la profunda dependencia material de sociedades construidas sobre combustibles fósiles y minerales no renovables. “Tenemos un mundo que come petróleo”, resumió. Frente a discursos marcados por el miedo o el colapso, Herrero puso el foco en las experiencias comunitarias y las formas de apoyo mutuo existentes. “Cuando uno mira la realidad cara a cara, plantea con otros y otras lo que le gustaría que sucediera y nos ponemos en marcha para que eso se haga, esa es la forma de construir futuros esperanzadores”.
“Da la sensación de que se están creando necesidades energéticas que realmente no necesitábamos”, señaló Javier Tobías, relacionando esta situación con el crecimiento de grandes centros de datos —34 proyectos actualmente planteados en Aragón— y las nuevas infraestructuras energéticas asociadas a ellos.
Durante su intervención, el integrante de “No es sequía, es saqueo” cuestionó el relato económico y laboral con el que suelen presentarse estas infraestructuras, ironizando sobre cómo en ocasiones “se multiplican por diez o por dieciocho” las cifras reales de empleo prometido. Alertó también sobre su elevado consumo hídrico y energético, sus impactos contaminantes y las dudas crecientes sobre la sostenibilidad futura de modelos cada vez más dependientes de este tipo de infraestructuras.
La tarde acogió también un primer encuentro de No Normal Cantabria, vinculado a la red estatal impulsada en los últimos meses por divulgadores, científicos y activistas, y que reunió a personas interesadas en comenzar a construir redes de apoyo mutuo alrededor de cuestiones como autonomía comunitaria, soberanía alimentaria y recuperación de saberes tradicionales.
La jornada concluyó con la intervención de Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio, que expusieron la situación actual del despliegue eólico en Cantabria, los procesos jurídicos y vecinales abiertos en distintos municipios y, en concreto, el caso del polígono de El Escudo, actualmente paralizado.
Desde el colectivo aragonés agradecieron especialmente el encuentro con otros territorios afectados. “Nos vamos con lazos reforzados y sintiéndonos un poco menos solas”, señaló Tobías al finalizar la jornada, defendiendo además la necesidad de coordinar movimientos y resistencias frente a procesos impulsados “por empresas y entidades globales que requieren respuestas equivalentes”. “Encuentros como el de hoy son absolutamente cruciales en este momento”, señaló Yayo Herrero, defendiendo la necesidad de recuperar espacios de conversación y organización colectiva frente a un contexto “lleno de información contradictoria, falsas noticias y prejuicios”.
La conclusión que atravesó buena parte de la Feria de Energía y Territorio fue clara: frente a crisis ecológicas, energéticas y materiales cada vez más visibles y globales, construir vínculos y capacidad colectiva aparece cada vez más como una forma de cuidar los territorios y el futuro.

-
Solidaridad práctica con los acusados antifascistas Zaid y Gino
17 de maig, per adiospgou17/05/2026Fuente:Etiquetas:Solidaridad práctica con los acusados antifascistas Zaid y Gino
Noticias, 12 de mayo
Actualización sobre el caso del Complejo de Budapest y entrevista con François del Comité de Solidaridad de Budapest en París
El 7 de marzo de 2026, se celebró en Montreuil, cerca de París, un acto internacional de solidaridad dedicado al «Complejo de Budapest», la mayor persecución estatal transfronteriza contra antifascistas en décadas. El evento fue organizado por el Comité de Solidaridad de Budapest, que reunió diversos enfoques y abrió así nuevas perspectivas.
Se alega que los acusados en el Complejo de Budapest participaron en enfrentamientos físicos con nazis en la capital húngara en febrero de 2023. Se dice que los incidentes ocurrieron paralelamente a las protestas antifascistas contra el megaevento nazi «Día del Honor», la mayor marcha de glorificación nazi en Europa.
Desde entonces, los estados húngaro y alemán, en particular, han perseguido a un gran número de antifascistas, quienes se enfrentan a penas de hasta 24 años de prisión en Hungría en condiciones inhumanas. Maja, una persona no binaria de Jena, fue extraditada a Budapest por las autoridades alemanas de forma flagrantemente ilegal (según informó GWR).
Mientras tanto, muchos acusados permanecen en prisiones alemanas y están siendo juzgados a pesar de la falta de pruebas. Los investigadores están construyendo una "organización criminal" e incluso los acusan de "intento de asesinato". La condena que enfrentan en Alemania queda ilustrada por el veredicto contra Hanna, de Núremberg, quien fue sentenciada a cinco años de prisión en septiembre de 2025, a pesar de que el juicio apenas arrojó pruebas de que se encontrara en Budapest durante ese período.
Otros países se niegan a cumplir con las solicitudes de extradición de Hungría: tanto los tribunales italianos como los franceses han rechazado la extradición de los acusados y no han iniciado sus propios procedimientos. Se han formado grupos de solidaridad en ambos países para apoyar a los antifascistas afectados.
Gino, criado en Italia, y Zaid, originario de Núremberg, huyeron a París, pero actualmente se enfrentan a nuevos procesos judiciales allí, ya que las autoridades alemanas y húngaras exigen su extradición.
Actualmente, los procedimientos judiciales en París continúan: en la última audiencia, celebrada el 15 de abril, el Tribunal de Apelación, en el caso de Zaid, solicitó a Hungría más detalles sobre sus condiciones de detención, las garantías de un juicio justo y la independencia del poder judicial, fijando un plazo de dos semanas. La próxima audiencia está prevista para el 13 de mayo. En el caso de Gino, la revisión de la orden de arresto alemana se pospuso hasta el 17 de junio.
Entrevista con François
El seguimiento de los casos judiciales de Zaid y Gino es un objetivo fundamental del trabajo del Comité Solidarité Budapest, con sede en París, y de los grupos de apoyo afiliados. Sin embargo, estos casos no pueden considerarse aislados ni deben limitarse a un pequeño ámbito público de izquierda. Por ello, la conferencia celebrada en el centro cultural «La Parole Errante» el 7 de marzo abordó la cuestión desde una perspectiva más amplia. Los extensos debates reunieron las perspectivas de las estructuras de solidaridad de varios países, destacaron la importancia de las intervenciones artísticas y brindaron a los expertos legales la oportunidad de informar al público sobre la situación. El debate con Zerocalcare, autor de las novelas gráficas «Down in the Hole» y «In the Nest of Snakes» sobre el complejo de Budapest, atrajo a un numeroso público. El intercambio de información en los numerosos stands informativos y un concierto de clausura pusieron el broche de oro al evento.
Posteriormente, François, del Comité de Solidaridad de Budapest, accedió a una entrevista.
GWR: ¿Podría presentar brevemente el Comité de Solidaridad de Budapest y su labor?
François: Nuestro comité se fundó en diciembre de 2024 tras la detención de Gino. El objetivo era conseguir apoyo político para su caso y oponernos a su extradición a Hungría. En enero de 2025, otros siete acusados en el caso de Budapest se entregaron a la policía en Alemania. A raíz de esto, cambiamos nuestro enfoque y comenzamos a considerar todo el caso desde una perspectiva más amplia. Tras la primera victoria legal de Gino en abril de 2025, cuando el tribunal de París rechazó su extradición a Hungría, reconocimos la necesidad de abogar por la solidaridad global y la lucha contra la represión. Al hacerlo, buscamos abordar cuestiones más amplias como la criminalización del antifascismo y las técnicas de represión estatal.
Actualmente estamos trabajando en el nuevo juicio contra Gino, quien enfrenta la extradición a Alemania, y en el juicio contra Zaid, quien lucha contra su extradición a Hungría. Los apoyamos organizando manifestaciones en las fechas de los juicios, consiguiendo cobertura mediática y participando en una creciente red internacional de solidaridad. Se han creado colectivos de solidaridad para antifascistas afectados por el Complejo de Budapest en Alemania e Italia. Esto nos ha ayudado a formar parte de un movimiento internacional de solidaridad que apoya a los antifascistas en toda Europa.
El 7 de marzo organizamos una conferencia de solidaridad con un programa cultural en Montreuil.
¿Cuáles fueron los temas de las discusiones?
Tuvimos tres mesas redondas: una sobre solidaridad internacional, otra sobre el papel de la cultura en la política y otra sobre mecanismos legales.
En la primera mesa redonda participaron el Comité de Solidaridad Antifascista de Budapest y Rote Hilfe e.V. de Alemania, el Comité de Solidaridad de Graz de Austria, y el Comitato Antirepressione Milano y Assemblea Dax de Italia. Todos hablaron sobre sus respectivos casos de represión, las posibilidades de la solidaridad internacional, como el apoyo a los presos, y sobre las luchas políticas conjuntas.
La segunda mesa redonda, con el autor de cómics Zerocalcare y Mattia Tombolini, brindó la oportunidad de debatir el papel de la cultura en las luchas políticas, tanto en términos de visibilidad como en la definición de prioridades políticas.
La primera mesa redonda, con el autor de cómics Zerocalcare y Mattia Tombolini, ofreció la oportunidad de debatir el papel de la cultura en las luchas políticas, tanto en términos de visibilidad como en la definición de prioridades políticas.
El primer panel contó con la participación del Comité de Solidaridad Antifascista de Budapest y Rote Hilfe e.V. de Alemania, el Comité de Solidaridad de Graz de Austria, y el Comitato Antirepressione Milano y Assemblea Dax de Italia.
En el último panel, intervinieron Laurent Pasquet-Marinacce y Matteo Zamboni, abogados de Ilaria, Gino y Zaid, así como la experta en derecho constitucional Eugenie Mérieau y un representante de la organización de protección de datos La Quadrature du Net. Sus intervenciones abordaron las tecnologías de represión, así como la represión legal y administrativa.
Uno de sus objetivos era informar a un gran número de personas y a los medios de comunicación. ¿Lo lograron?
En Francia, la cobertura mediática del Complejo de Budapest fue más accesible y positiva que en otros países. No tuvimos que lidiar con la misma prensa negativa que en Alemania.
Por este motivo, pudimos organizar varias ruedas de prensa, invitando siempre a periodistas a las audiencias judiciales y también a nuestro evento del fin de semana pasado. El movimiento por la liberación de Maja, así como el cómic de Zerocalcare, tuvieron un gran éxito a la hora de informar a la gente sobre el Complejo de Budapest.
El 7 de marzo, cientos de personas asistieron a nuestro evento. Varios periodistas también estuvieron presentes para cubrir los debates y grabar un documental sobre el Complejo de Budapest.
¿Cuáles son los próximos pasos?
Las próximas fechas de los juicios son cruciales, y nos estamos movilizando para mostrar nuestra solidaridad. Seguiremos luchando hasta que todos los antifascistas implicados en el Complejo de Budapest sean liberados. Queremos fortalecer nuestras conexiones internacionales y abogar más activamente por los antifascistas encarcelados en todo el mundo.
Traducción automática del inglés al castellano por parte de Briega a partir de Freedom news,
-
Ni Nakba, ni genocidios, ni guerras, ni mordazas
16 de maig, per Nadia16/05/2026Etiquetas:Volvemos a salir a las calles, porque la Nakba no es pasado: es presente. Porque hace 78 años comenzó la expulsión forzada de más de 750.000 personas palestinas de su tierra, y ese proceso de colonialismo de asentamiento continúa hoy, en forma de ocupación militar, apartheid y genocidio. Salimos porque la impunidad continúa. Porque las complicidades continúan. Y porque la solidaridad no se detiene y sigue siendo una gran fuente de esperanza.
Hoy, cuando se conmemora la Nakba —la catástrofe—, recordamos que fue una fecha clave de un proyecto colonial que busca el máximo territorio posible eliminando a la población
nativa palestina y que sigue avanzando: destruyendo hogares, expulsando familias, impidiendo el derecho al retorno, fragmentando territorios y negando no sólo el derecho a la
autodeterminación, sino el derecho a existir de todo un pueblo.
El genocidio continúa en la Franja de Gaza. Israel sigue bombardeando, bloqueando la ayuda humanitaria y utilizando el hambre, el frío y la destrucción como armas de guerra. Personas
palestinas mueren bajo las bombas, pero también de frío, de hambre, de abandono. También la limpieza étnica sigue en Cisjordania con la violencia extrema de sionistas armados, protegidos por el ejército israelí, que destruyen pueblos y expulsan a sus habitantes. El apartheid se agrava, además de la reciente imposición de la condena a muerte legal bajo tribunal militar, las palestinas del 48 siguen resistiendo bajo más de 60 leyes que las discriminan. Y más de 8 millones de refugiadas siguen sin poder volver a sus casas.Denunciamos los ataques y asesinatos de Estados Unidos e Israel en el Sudoeste Asiático. Israel ya ha anunciado que quiere aplicar en Líbano los crímenes atroces cque cometió en Gaza. Denunciamos un orden internacional imperialista basado en la guerra, el saqueo y la imposición colonial, que pone en riesgo la vida de las personas. Y todo está conectado. Hoy volvemos a salir a la calle para decirlo claro: Ni Nakba, ni genocidios, ni guerras, ni mordazas.
El reciente secuestro de Saif Abukeshek y Thiago Ávila demuestra la violencia y la impunidad de Israel. No nos basta con su liberación, reclamamos también la de los 9.600 presos y presas
palestinas en las cárceles israelíes, y también la de las personas desaparecidas desde el 7 de octubre.Nuestra presión ha tenido efectos. A nivel internacional, el Gobierno de España se ha convertido en una de las voces más críticas a la violencia de Israel. Generó un efecto dominó no permitiendo que se usaran las bases militares estadounidenses para atacar a Irán. Este posicionamiento del Gobierno no habría ocurrido si no fuera por nuestra organización y movilización sostenida. Pero exigimos coherencia al Gobierno. Los últimos datos del Centre Delàs demuestran que las relaciones armamentísticas entre España e Israel no se han reducido apenas. No es suficiente con un “No a la Guerra”.
El último informe de “Defender a quien Defiende” muestra de forma alarmante cómo la represión crece, y el movimiento más afectado es el de solidaridad con Palestina. Detenciones, sanciones económicas, infiltraciones… La represión es otra forma de complicidad con el estado genocida de Israel.
Perseguir la solidaridad es otra forma de proteger el genocidio.
Muchas de las tecnologías de vigilancia y represión que hoy se utilizan contra movimientos sociales se prueban primero en Palestina. La opresión del pueblo palestino es el primer eslabón de una industria global con objetivos más amplios. Israel desarrolla y prueba con las palestinas las doctrinas y prácticas de represión que luego se implementan aquí.
Pero también sabemos que hay algo que crece y se expande: la solidaridad, la organización y la dignidad. Cada boicot, cada acción, cada ruptura ha aumentado el coste de la complicidad.
Juntas, estamos arrinconando al sionismo, y no vamos a parar hasta la descolonización y liberación de Palestina.
Israel está más aislado internacionalmente que nunca, más dividido internamente que nunca, con más boicot y desinversiones en marcha que nunca, con derrotas militares
y con una resistencia que continúa. Israel es insostenible.EXIGIMOS:
1. Embargo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad. Que se incluyan todas las enmiendas
registradas y se cierre el periodo de enmiendas a la Proposición de Ley y al Real Decreto Ley para que haya un embargo de armas a Israel.2. Ruptura total de relaciones: diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
3. Suspensión total y permanente del Acuerdo de Asociación Unión Europea-Israel.
4. Cerrar bases militares de EEUU en el Estado español.
5. Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.
¡Ni Nakba!
¡Ni genocidios!
¡Ni guerras!
¡Ni mordazas!
¡Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá!Santander, 16 de mayo de 2026
-
En el juicio de Filton, la realidad apenas sirve de defensa.
14 de maig, per adiospgou14/05/2026Fuente:Etiquetas:En el juicio de Filton, la realidad apenas sirve de defensa.
14 de mayo
El Estado está pisoteando los principios de la ley británica para silenciar a quienes se oponen al genocidio. ~ Tabitha Troughton ~
Perros atacaban brutalmente a niños. Madres aullaban de dolor. Niños gritaban de angustia. En medio de todo esto, se oía el frenético llanto de las ambulancias, camino a otra masacre. Todo esto se escuchó en directo en Gaza, pero estos sonidos fueron grabados.
Según numerosos informes, estos sonidos eran reproducidos por drones israelíes que sobrevolaban edificios y tiendas de campaña en Gaza, repletas de personas que huían de los incesantes bombardeos. Si alguien salía, atraído por los ruidos para ayudar, el dron podía dispararle.
Nota de Briega: Este hecho también se puede ver reflejado en el documental "to kill a war machine", aquí con subtítulos en castellano.
Los drones fabricados por la empresa armamentística israelí Elbit Systems, en la planta de Filton, cerca de Bristol, habían sido el principal objetivo de cuatro jóvenes activistas británicos declarados culpables de daños criminales a principios de este mes. Sin embargo, en lugar de ser condenados por ese delito, ahora pueden ser condenados como terroristas. Nunca se informó al jurado de que el juez presidente había tomado esta decisión en secreto, en una audiencia preliminar, el año anterior. La prensa y las familias de los acusados fueron silenciadas.
El juez Johnson dictaminó que parecía existir una “conexión terrorista”: el propósito de los activistas podría ser “dañar propiedades para ponerlas a disposición del gobierno israelí y, de este modo, influir en él”. Según el artículo 1 de la Ley Antiterrorista del Reino Unido de 2000, la definición de “terrorismo” incluye, en efecto, “daños graves a la propiedad” “diseñados para influir” “en el gobierno” “de un país distinto del Reino Unido”. Resulta totalmente absurdo que un puñado de activistas pudiera intentar “influir” en el gobierno israelí, ya sea práctica o moralmente, expresando la repugnancia generalizada del público británico ante su sádico genocidio.
Israel se ha posicionado durante mucho tiempo como una “superpotencia de drones”, utilizándolos durante años para matar, mutilar y aterrorizar a civiles palestinos. Sus innumerables drones se fabrican en Israel, así como en China, Serbia, Marruecos, India y otros países. El ejército israelí acaba de anunciar una nueva fábrica en Israel que le suministrará «miles de drones en dos meses».
Pero la realidad apenas sirve de defensa. A las afueras del juicio de los acusados de Filton, nueve personas fueron arrestadas el mes pasado por portar pancartas que declaraban: «Los jurados tienen el derecho absoluto a absolver según su conciencia» y «Los jurados merecen escuchar toda la verdad». Dentro del tribunal, el juez Johnson había prohibido a los abogados informar al jurado sobre esto y había prohibido cualquier mención de las motivaciones de los acusados. Uno de los abogados, Rajiv Menon KC, se enfrentó a un proceso por desacato al tribunal sin precedentes después de que su discurso eludiera estas restricciones. El proceso se ha estancado tras una apelación, pero aún podría obtener la aprobación del Fiscal General.
Así continúa la farsa. El Estado sigue reprimiendo lo que la ciudadanía considera los principios fundamentales del derecho británico, como hace en el caso de los manifestantes contra el cambio climático, para silenciar a quienes se oponen al genocidio.
Un jurado no logró condenar a Majid Freeman por apoyar el terrorismo, entre otras cosas, por compartir un vídeo de 2024 de Middle East Eye que mostraba a un soldado israelí disparando a una anciana palestina en Gaza, presentado por la fiscalía como prueba de su apoyo a Hamás. El tribunal ha ordenado un nuevo juicio. Chris Nineham y Ben Jamal, de la Campaña de Solidaridad con Palestina, fueron condenados por supuestamente liderar a un grupo de personas que depositaron flores en memoria de los palestinos asesinados en Gaza en la sede de la BBC. Han apelado la sentencia. Mientras tanto, en las calles, la nefasta alianza entre la ultraderecha británica y los fanáticos proisraelíes sigue creciendo. Las pequeñas contramanifestaciones contra las marchas por el genocidio de Gaza solían limitarse a ondear la bandera israelí. Ahora se les suman casi la misma cantidad de banderas británicas y cruces de San Jorge. El año pasado, se ondearon banderas israelíes en la última marcha de Tommy Robinson, acompañadas de cánticos como "¿Quién diablos es Alá?".
El propio Robinson fue invitado oficialmente a Israel, mientras que una reciente manifestación antisemita de gran repercusión frente a Downing Street contó con la presencia de Nigel Farage, el mismo que en la escuela se burlaba alegremente de sus compañeros diciendo que «Hitler tenía razón».
El absurdo se acumula sobre el absurdo. El jefe de la policía metropolitana, Mark Rowley, acusa públicamente a las multitudinarias y pacíficas marchas contra el genocidio en Londres de «antisemitismo», «con la deliberada intención de congregarse o marchar frente a sinagogas»; cuando ocurre todo lo contrario. Un hombre es arrestado por prender fuego a lo que los titulares describen como «una antigua sinagoga», cuando en realidad se está acondicionando como futura mezquita. Una persona con una grave enfermedad mental ataca a tres personas en un solo día; dos de ellas son judías. Starmer lo califica de «ataque antisemita»; los titulares de la prensa y la Fiscalía no mencionan a la primera víctima, que era musulmana.
Y los cuatro acusados de Filton: Charlotte Head, de 29 años; Samuel Corner, de 23 años; Leona Kamio, de 30 años, y Fatema Rajwani, de 21, han sido enviadas de nuevo a prisión por el juez Johns en prisión preventiva hasta el 12 de junio, a la espera de sentencia. Los acusados, estos potenciales "terroristas", en realidad jóvenes encantadores, ya han pasado 18 meses encarcelados.
Mientras tanto, la semana pasada, drones israelíes dispararon y mataron a un padre en Líbano, persiguieron a su hija de 12 años cuando intentaba huir y también la mataron. Líbano, bombardeado y devastado, se está convirtiendo en una Franja de Gaza.
Noticia traducida del ingles al castellano por traduccción automática desde Briega de la fuente original Freedom News




