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La historia interminable de la tauromaquia en Cantabria
3 de juliol, per Pajaro Observador03/07/2026Desde el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia”, inician un año más una campaña de acciones y convocatorias para dar respuesta a la nueva temporada de actos de tortura taurina en lo que consideran “la historia interminable de la tauromaquia en Cantabria”. En esta línea, señalan que el pasado 28 de abril, el Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, daba el pistoletazo de salida a la temporada de tortura taurina y equina a través de la publicación en el BOC, un año más, de las subvenciones a Municipios de la Comunidad Autónoma de Cantabria en riesgo de despoblamiento, destinadas a la promoción de la tauromaquia en el mundo rural, para el año 2026. El objetivo de esta convocatoria es apoyar económicamente la organización de espectáculos de tortura taurina en municipios rurales de Cantabria con riesgo de despoblación, con el fin de dinamizar su vida social y económica. Este año, el presupuesto es de 41.000€, que se distribuyen según el grado de despoblamiento del municipio y el tipo de festejo.
Según la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, este tipo de espectáculos de maltrato animal a los que considera «patrimonio cultural» ayudan a impulsar la actividad económica y la vida social en las zonas rurales y, además, con estas ayudas se está cumpliendo su objetivo de luchar contra el despoblamiento. Como justificación, afirma que gracias a la subvención que ofrecieron el año pasado, se dio visibilidad a varios municipios y en Pesaguero hubo una asistencia de alrededor de 1800 personas. Frente a estas declaraciones, la Fundación Franz Weber (FFW) difundió un comunicado el pasado mes de mayo criticando estas subvenciones y señalando que, pese a destinar unos 132.000 euros en los tres últimos años a estas ayudas, la cifra total de nuevos empadronamientos en los municipios beneficiados ha sido de cuatro, por tanto, «ni fijan población ni suponen una actividad dinamizadora real».

Desde el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia”, la FFW, y de otras muchas agrupaciones y personas de la sociedad se viene reivindicando que las necesidades reales de estos y muchos otros municipios en riesgo de despoblación en Cantabria no son la presencia de espectáculos de tortura animal, sino de servicios públicos básicos como consultorios médicos que atiendan en horario completo durante todos los meses del año; una red de transporte adecuada que incluya un buen mantenimiento de carreteras y un funcionamiento regular y adecuado de autobuses y trenes; acceso a la educación pública a través de la conservación de las escuelas rurales y su profesorado, evitando los desplazamientos entre municipios para poder acceder a los centros educativos; o el mantenimiento de un servicio cultural esencial como lo es el Bibliobús, un autobús del Sistema de Lectura Pública de Cantabria que recorre mensualmente localidades que no disponen de biblioteca y cuyo funcionamiento acaba de paralizarse por orden de la Sociedad Regional de Cultura y Deporte, entre otros muchos ejemplos. Además, se viene apuntando, como el mejor antídoto contra la despoblación, la facilitación del acceso a la vivienda mediante una regulación de sus precios, el control de los apartamentos turísticos, el fomento de los alquileres de larga estancia o las ayudas para la rehabilitación o la adquisición de una vivienda. Desde la FFW se viene también cuestionando el hecho de que estas ayudas se concentren en pocos ayuntamientos, reflejando así el poco interés que existe por la tauromaquia en Cantabria.
Además, el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia” advierte una vez más de la presencia de menores de edad (incluso en algunos casos con entrada gratuita) en estos espectáculos de tortura animal financiados por el Gobierno de Cantabria. En este sentido, destacan que el Comité de los Derechos del Niño (CDN) de Naciones Unidas lleva años advirtiendo de las consecuencias negativas de la asistencia de menores de edad a estos eventos. En la Observación general núm. 26 publicada en 2023 por el CDN, se recoge la necesidad de «proteger a los niños de toda forma de violencia física y psicológica y de la exposición a la violencia, por ejemplo […] la infligida a los animales». Informan de que, en febrero de este año, se publicaron las Observaciones Finales del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas dirigidas al Estado español que estuvieron realizando entre finales de 2025 y principios de este año, según lo que establece la Convención de los Derechos del Niño. En estas observaciones, se dedica un apartado exclusivo a la tauromaquia, en el que se expone la preocupación porque personas menores de edad siguen presenciando violencia y muerte en festejos taurinos. Por ello, se reiteran las recomendaciones previas y se recomienda fijar sin excepciones la edad mínima de 18 años para participar en estos eventos y escuelas taurinas, así como realizar campañas de sensibilización sobre los efectos negativos que la violencia de la tauromaquia puede tener en los menores, incluso como espectadores.

En cuanto al caso particular de Santander, denuncian desde el Colectivo que es una ciudad cuyo Ayuntamiento se siente orgulloso de ser un referente en la tauromaquia, o al menos así lo expresó la alcaldesa Gema Igual en la gala de presentación de la Feria de Santiago que se celebró el 18 de mayo.; y que en 2025 no sólo desoyeron las publicaciones, estudios y peticiones relacionadas con la presencia de menores de edad en los espectáculos de tortura taurina, sino que presumían abiertamente de promover su participación: Promocionando un álbum de cromos con escenas explícitas de tortura animal, ofertando tarifas reducidas para jóvenes y menores de edad para la feria taurina de Santiago, y programando a menores de edad para torturar y matar toros, como fue el caso de Marco Pérez. Este año, por el momento, se siguen ofreciendo descuentos para menores de edad en la web de la empresa promotora de los actos de tortura taurina durante la Feria de Santiago, Lances de Futuro.
Señalan también que este no es el único caso en el que se fomenta la presencia de menores, ya que en mayo de 2026, el ayuntamiento de Castañeda ofreció entradas gratis para menores de cero a siete años en unas sueltas de vaquillas. Por otro lado, los días 26 y 27 de junio, en Solares también se ofrecieron descuentos para menores y entradas gratuitas para edades entre cero y cuatro años. Además, en el resto de municipios en los que se celebran encierros, como Bárcena de Pie de Concha o Molledo, estos actos también son accesibles para menores, o directamente se programan sueltas de vaquillas en el día infantil, como ocurre en Requejo.

Ante todos estos actos de tortura taurina, una año más, el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia” vuelve a movilizarse con el objetivo de seguir caminando hacia el fin de la tauromaquia, y todo ello como paso importante en el camino hacia la erradicación de la tortura animal y el especismo. Dentro de su campaña anual, cuya actividad principal hasta la fecha viene siendo durante los meses de verano, se incluyen las concentraciones frente a la plaza de las torturas en la Feria de Santiago de Santander o actividades formativas, informativas o culturales.
Este año, el lanzamiento de la campaña antitaurina será llevado a cabo de nuevo con un acto de presentación en la Librería La Libre, en Santander, el próximo martes siete de julio, en el cual contarán con la presencia de Alberto Peláez, corredor cántabro vegano de larga distancia y activista por los derechos de los animales. Este atleta ofrecerá una charla bajo el título “Más allá de la tauromaquia: ¿tenemos derecho a utilizar a los animales?”. Durante la charla, Alberto se centrará en el hecho de que la tauromaquia es uno de los usos de animales que más debate genera, pero no es el único. Desde el Colectivo informan de que esta charla pretende servir como punto de partida para reflexionar sobre una cuestión mucho más amplia: la forma en la que los seres humanos utilizamos a los demás animales para nuestro propio beneficio. Se hablará de especismo, del uso y abuso de los animales, del veganismo y “de por qué quizá ha llegado el momento de dejar de verlos como recursos y empezar a verlos como lo que son: seres sintientes con intereses propios”.

En el marco de la charla, se anunciarán la convocatoria de una nueva concentración frente a la “Plaza de Torturas” de Santander durante la Feria de Santiago, en la cual apuntan que volverán a mostrar su rotundo rechazo a este tipo de lamentables actos, basados en la tortura y el maltrato animal; desarrollados, además, en un ambiente agresivo, alcoholizado y con presencia de menores. Además, avanzan que están preparando un club de lecturas antitaurinas y varios puntos informativos en festivales o locales de Cantabria, en los que también se podrá colaborar económicamente para ayudar con los gastos derivados de la campaña. Por todo ello, desde “Cantabria contra la tauromaquia”, animan a todas las personas a sumarse al acto de presentación de la campaña, el próximo martes siete de julio, a las siete de la tarde, en la Librería La Libre, en Santander.
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El régimen del terror de Bukele en El Salvador
2 de juliol, per adiospgou02/07/2026Fuente:Etiquetas:Publicado en lundimatin, núm. 524, el 16 de junio de 2026.
Editorial de lundimatin: Un salvadoreño exiliado en Aquitania relata para nuestros colegas LaGrappe.info la transformación de su país desde la llegada al poder del presidente «cool y relajado» Nayib Bukele. Encarcelamiento masivo, construcción de megacárceles, promoción de criptomonedas y desmantelamiento de los servicios públicos mediante la inteligencia artificial. Una suerte de nuevo Dubái para América Latina: tecnológico, fascistizante y en guerra contra su propia población.
Nayib Bukele fue elegido presidente de El Salvador el 1 de junio de 2019 y reelegido en febrero de 2024, tras modificar la Constitución mediante diversas maniobras políticas. Antes de llegar a la presidencia, recorrió prácticamente todo el espectro político: militó en la izquierda marxista dentro del FMLN,1 fue alcalde de la capital, San Salvador, pasó después al centroderecha con el partido GANA2 y finalmente fundó su propia organización, presentada como «ni de izquierda ni de derecha»: Nuevas Ideas. Bukele cultiva la imagen de un político «antisistema», cercano a la gente y de apariencia informal —camiseta y gorra en lugar del atuendo tradicional—, enfrentado a la «vieja élite corrupta» surgida del bipartidismo de la posguerra (ARENA/FMLN). Gracias a este discurso populista y a una presencia omnipresente en las redes sociales, especialmente en X, consiguió ganarse la «confianza» de la población y alcanzar niveles de popularidad sin precedentes para un presidente salvadoreño, cercanos al 85 %. Sin embargo, una vez en el poder, quedó claro que su orientación política era marcadamente ultraneoliberal. Entre sus principales iniciativas destacó la adopción de las criptomonedas como segunda moneda nacional junto al dólar estadounidense. Al mismo tiempo, militarizó el espacio público en el marco de su lucha contra las maras y promovió el uso de la inteligencia artificial como sustituto gradual de la atención médica convencional. Bukele se presenta como un dirigente innovador y ajeno a la clase política tradicional que, en nombre de la modernización, convierte a la población salvadoreña en objeto de experimentación en materia de seguridad, finanzas y salud.
¿Cómo se convirtió El Salvador en el laboratorio personal de Bukele?
Antiguo publicista, Bukele no deja de moldear la opinión pública mediante imágenes espectaculares que evocan el imaginario del cine de acción hollywoodense. ¿Quién no ha visto la fotografía de decenas de mareros sentados en filas, con la cabeza rapada y agachada, rodeados de militares dentro de una prisión? Quizá sea la imagen más emblemática de su Plan de Control Territorial (PCT). Desde comienzos de los años 2000, El Salvador experimentó niveles de violencia extraordinarios. En 2009 registraba setenta y dos homicidios por cada cien mil habitantes; en 2015, el año más sangriento de su historia reciente, la cifra ascendió a 106 homicidios por cada cien mil habitantes, lo que convirtió al país en el más peligroso del mundo. Bukele no fue el primer gobernante en militarizar el espacio público. Sus predecesores, tanto de derecha como de izquierda —Antonio Saca, Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén—, aplicaron políticas de «Mano Dura» y «Súper Mano Dura». Más allá de los matices retóricos, todas compartían la misma lógica represiva contra las pandillas y todas fracasaron. En marzo de 2022, tras una nueva ola de violencia atribuida a las maras,3 Bukele decretó un estado de excepción que inicialmente debía durar treinta días. Desde entonces ha sido prorrogado una y otra vez hasta convertirse en una situación permanente. La medida suspendió garantías constitucionales y abrió la puerta a detenciones masivas sin orden judicial4 y sin debido proceso. Con el argumento de acelerar las condenas ante el enorme número de detenidos, el Estado instauró un sistema de justicia expeditiva basado en juicios colectivos, sin una verificación rigurosa de las pruebas y sin individualizar las acusaciones. La delación entre vecinos pasó a ser activamente promovida.
En este contexto, la policía y el ejército emprendieron una vasta operación de «limpieza» en los barrios populares considerados más peligrosos. Cientos de jóvenes, en su mayoría hombres tatuados de pies a cabeza y sospechosos de pertenecer a alguna de las principales pandillas —Mara Salvatrucha, Barrio 18 Sureños o Barrio 18 Revolucionarios—, fueron detenidos. Durante la pandemia de covid-19, los numerosos retenes instalados en todo el país sirvieron para vigilar y controlar los desplazamientos de la población. Cada persona debía acreditar su identidad y justificar sus movimientos. Bukele aprovechó la principal preocupación de los salvadoreños —la inseguridad y la violencia cotidiana— para imponer leyes cada vez más autoritarias y consolidar un amplio apoyo tanto dentro como fuera del país.5 Entre los encarcelados hay centenares de personas inocentes acusadas de pertenecer a las pandillas. Muchas de ellas siguen sin haber recibido un juicio justo y quizá nunca vuelvan a recuperar la libertad. Una investigación del periódico independiente El Faro reveló que cerca de quinientas personas murieron en prisión debido a negligencias médicas o a las pésimas condiciones sanitarias; sus cuerpos fueron ocultados y enterrados en fosas comunes. Los reclusos con enfermedades crónicas —diabetes, insuficiencia renal, padecimientos cardiovasculares, entre otras— no reciben los tratamientos que necesitan. En numerosos casos, las familias ni siquiera son informadas de la muerte de sus parientes y continúan llevando semanalmente paquetes de alimentos a personas que ya han fallecido.6
Bukele justifica el encarcelamiento de inocentes alegando que se trata de «daños colaterales» inevitables dentro de un plan de seguridad excepcional ejecutado en circunstancias excepcionales. El margen de error, sostiene implícitamente, sería un precio aceptable en nombre del bienestar de toda la nación. Al mismo tiempo, consolida su poder a través de X, donde publica decenas de mensajes cada semana para comunicarse directamente con sus seguidores, al estilo de Trump, Bolsonaro o Maduro. El populismo ha adoptado una nueva forma en la llamada «República de los Fans»,7 donde el debate público se mide por la cantidad de retuits y «me gusta». En febrero de 2023 inauguró el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la prisión más grande de América. Esta megacárcel tiene capacidad para albergar hasta cuarenta mil reclusos. En muchas celdas se hacinan más de cien personas, sin ventanas, sometidas a iluminación artificial permanente, en condiciones higiénicas deplorables, sin acceso al exterior y sin comunicación con sus familias. Hoy El Salvador posee la tasa de encarcelamiento más alta del mundo: cerca del 2 % de sus 6.5 millones de habitantes se encuentra en prisión. Las penas también se han endurecido drásticamente. Incluso menores de doce años acusados de pertenecer a pandillas pueden enfrentarse a condenas equivalentes a cadena perpetua. En los barrios populares, la juventud se ha convertido en un indicio de sospecha permanente. Llevar un tatuaje demasiado visible, vivir cerca de familiares de pandilleros o incluso vender alimentos a miembros de una mara puede bastar para terminar tras las rejas.
La escuela también ha sido militarizada mediante el nombramiento de una militar al frente del Ministerio de Educación: Karla Trigueros. Su consigna es clara: civismo y patriotismo, dentro de una nueva escuela concebida para formar pequeños soldados. El modelo penitenciario de Bukele seduce a dirigentes de derecha de todo el mundo, desde la vecina Honduras hasta el gobierno de Noboa en Ecuador, pasando por la extrema derecha francesa representada por CNews o por figuras como Gérald Darmanin, quien defiende el restablecimiento de colonias penales en los territorios franceses de ultramar.8 Otros ven en el CECOT una oportunidad para «deshacerse» de los migrantes presentes en sus territorios. En marzo de 2025, Bukele y Trump firmaron un acuerdo que autorizaba el traslado de doscientos prisioneros venezolanos al CECOT a cambio de aproximadamente veinte mil dólares por cada detenido, recursos que permiten al presidente salvadoreño financiar su modelo carcelario.9 Cuatro meses después, cuando esos mismos prisioneros regresaron a Venezuela a cambio de la liberación de una veintena de presos políticos exigida por Estados Unidos, se denunciaron actos de tortura y malos tratos sufridos durante su reclusión. Sin embargo, Bukele tenía un segundo objetivo al aceptar el traslado de los presos venezolanos: conseguir el regreso a territorio salvadoreño de los principales jefes pandilleros actualmente bajo custodia de la justicia estadounidense, para someterlos a su propio macrojuicio a puerta cerrada e impedir que revelaran ante las autoridades de Estados Unidos los detalles de sus vínculos y negociaciones con las pandillas.10
El CECOT se ha convertido en el nuevo Guantánamo de América Latina, con una diferencia fundamental: fue construido por un presidente latinoamericano para encarcelar a ciudadanos de su propio país, aunque al servicio de intereses estadounidenses. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca marca el resurgimiento de la doctrina Monroe —o «Donroe», como él mismo la ha rebautizado— y de la pretensión de Estados Unidos de ejercer un control directo sobre su «patio trasero» latinoamericano. Trump cuenta hoy con varios aliados en la región que comparten una misma orientación neoliberal —Bukele, Noboa, Kast o Bolsonaro—, cuando no abiertamente libertariana, como Milei. Las convergencias entre estos dirigentes no tardan en manifestarse: masculinismo, oposición al aborto, hostilidad hacia los derechos LGBTQIA+, políticas antimigratorias y reivindicación de un retorno al orden militar. En este panorama, sólo Cuba, el Brasil de Lula y México parecen intentar oponer cierta resistencia a Trump.
Como todo dirigente autoritario, Bukele se apoya en símbolos para consolidar su poder. La megacárcel del CECOT es el primero; el bitcoin, el segundo. El 7 de septiembre de 2021, Bukele adoptó el bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador. La medida formaba parte de su voluntad de desafiar el sistema financiero tradicional basado en monedas reguladas por los Estados. Fiel a su estilo, lanzó una vasta campaña publicitaria destinada a convencer a los salvadoreños de que el bitcoin representaba el futuro del país. Para ello recurrió a una palabra del argot salvadoreño, chivo, que significa «genial» o «cool», y bautizó con ella la Chivo Wallet. También instaló cajeros automáticos Chivo en las cercanías de comercios y en el aeropuerto, e incluso ofreció un bono de bienvenida de treinta dólares a todos los ciudadanos que comenzaran a utilizar la criptomoneda.
Todo ello perseguía un doble objetivo: atraer inversión extranjera y reducir la deuda pública prescindiendo del Fondo Monetario Internacional, al que Bukele denunciaba como una «entidad neocolonial». ¿El problema? El proyecto resultó un fracaso rotundo. El acceso a internet sigue siendo profundamente desigual en El Salvador, sobre todo en las zonas rurales, donde muchos pequeños comerciantes carecen incluso de terminales de pago electrónico, por no hablar de sistemas de billeteras digitales para las compras cotidianas. En 2025 el gobierno dio marcha atrás y aceptó las condiciones impuestas por el FMI, que le prohibió adquirir nuevos bitcoins. Las operaciones vinculadas a esta política financiera continúan siendo opacas. Por un lado, el discurso oficial terminó retirándole al bitcoin su condición efectiva de moneda dentro del acuerdo firmado con el Fondo; por otro, continuaron las maniobras favorables a las criptomonedas mediante la creación de dos nuevos bancos especializados en activos digitales. ¿La verdadera razón de este viraje? El enriquecimiento personal del presidente y de su círculo más cercano. La situación recuerda a Donald Trump, para quien las criptomonedas y las fluctuaciones bursátiles se han convertido en instrumentos privilegiados de acumulación patrimonial y de beneficio familiar.
Al igual que Trump y otros dirigentes autoritarios, Bukele hace de la personalización del poder y del culto a la personalidad una estrategia política central, la del «líder amado».11 La ideología pasa a un segundo plano frente a la figura que la encarna, convertida en su mejor propaganda. Así, se habla de trumpismo, bukelismo o mileísmo para referirse a proyectos políticos que parecen confundirse con la persona de sus dirigentes. En El Salvador, el visitante se encuentra rodeado de imágenes de Bukele en cada rincón: tazas, llaveros, camisetas, objetos decorativos y toda clase de recuerdos. Quien abandona el país puede llevarse incluso la certeza de seguir tomando el café de la mañana en compañía del presidente. Los vínculos entre el incremento de su fortuna personal, la riqueza de su entorno familiar y el bitcoin aún están por demostrarse. Sin embargo, resulta llamativo que, desde su llegada al poder, Bukele haya multiplicado sus actividades empresariales. Además de lanzar su propia marca de café, Bean on Fire,12 se convirtió junto con sus hermanos Karim y Yusef en propietario de tres grandes inmuebles situados en pleno centro histórico de San Salvador, adquiridos por la suma de 1.25 millones de dólares,13 sin contar los millones de euros que, según diversas acusaciones, fueron ocultados durante la pandemia de covid-19. El estado de excepción también ha servido para restringir el acceso público a información sensible: los ingresos del Estado, las declaraciones patrimoniales de los funcionarios y los contratos adjudicados a empresas mediante licitaciones han quedado cada vez más fuera del escrutinio ciudadano.
La maquinaria de corrupción de Bukele también arremete, sin sorpresa, contra las propias instituciones encargadas de combatirla. En 2021 abolió, por ejemplo, la CICIES (Comisión Internacional contra la Impunidad en El Salvador), que él mismo había creado en 2019. Hoy se cuentan cerca de un centenar de presos políticos, entre ellos periodistas, defensores de derechos humanos, abogados y exalcaldes; todos habían denunciado, de una u otra forma, las detenciones arbitrarias, las violaciones de derechos humanos o los casos de corrupción dentro del gobierno. Algunos opositores políticos se exiliaron en Nicaragua, como los expresidentes del FMLN Sánchez Cerén y Mauricio Funes,14 perseguidos por corrupción por el gobierno de Bukele; otros partieron hacia Estados Unidos. La prensa independiente y, en general, el mundo cultural también se encuentran bajo amenaza. Los periodistas de El Faro, el medio independiente más importante de Centroamérica, viven hoy exiliados en Costa Rica o México. Marcela Zamora, la documentalista más reconocida de El Salvador, también se encuentra exiliada en México, donde continúa denunciando al régimen de Bukele.
Sin duda, los dirigentes autoritarios poseen una gran capacidad para moldear la opinión pública a su conveniencia. Bukele convirtió la lucha contra la corrupción en el eje de su campaña de 2019, particularmente mediante un lema que podría parecer cómico si no hubiera calado tan profundamente entre los salvadoreños: «El dinero alcanza cuando nadie roba». Pero el tiempo acabará por pasarle factura a ese cinismo.
Tras el fracaso del bitcoin, la nueva apuesta tecnológica de Bukele se centra en el despliegue de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud. En noviembre de 2025, el gobierno firmó un acuerdo con Google para desarrollar una aplicación de telemedicina llamada DoctorSV, presentada como gratuita, eficiente y accesible para toda la población. Sin embargo, detrás de esa fachada se oculta un sistema de salud en crisis, marcado por severos recortes presupuestales, escasez de medicamentos y equipo médico, así como por la salida de numerosos especialistas del país.15 El personal médico denuncia que esta política pone en riesgo a los pacientes, en especial a quienes padecen enfermedades crónicas, para quienes ninguna inteligencia artificial puede sustituir los exámenes físicos ni los análisis clínicos. A ello se suman dudas legítimas sobre el rigor y la fiabilidad de los diagnósticos y resultados producidos por estos sistemas. Surge además otro problema: la protección, el acceso y el almacenamiento de datos médicos sensibles. La aplicación DoctorSV solicita acceso al micrófono, la cámara, el GPS y el calendario de los usuarios. Esto resulta especialmente preocupante si se considera el historial del gobierno salvadoreño en el uso de programas de espionaje como Pegasus16 para vigilar a periodistas y opositores políticos. Bukele también contempla introducir en las escuelas la inteligencia artificial Grok, desarrollada por Elon Musk, y recientemente adquirió equipamiento médico de Tesla para el nuevo hospital Rosales. El Salvador ya no funciona únicamente como un laboratorio para las criptomonedas; se ha convertido también en un laboratorio tecnológico basado en la desregulación y en la transferencia progresiva de los servicios públicos a intermediarios privados.
¿Se ha convertido El Salvador en el nuevo Dubái de América Latina? Un país que exhibe la imagen pulida de un paraíso tecnológico abierto a centros de datos, inversionistas extranjeros e influentes digitales. En 2024, con el propósito de captar la atención internacional y reforzar su imagen de presidente moderno y desenfadado, Bukele organizó un partido amistoso entre el Inter Miami y la selección salvadoreña para conseguir la visita de Messi. Este año fue Shakira quien hizo una escala de cuatro días en El Salvador durante su gira latinoamericana, algo sin precedentes en el país. Nunca se hicieron públicos los detalles de la financiación de estos eventos. Detrás de la imagen de un país seguro y libre de criminalidad, con un horizonte urbano poblado de nuevas torres, hoteles, oficinas y residencias de lujo, se oculta un sistema político autocrático en el que las libertades fundamentales son vulneradas. A la manera del caudillo latinoamericano, figura providencial investida de una autoridad casi absoluta, Bukele busca perpetuarse en el poder a cualquier precio. Cuando la Asamblea Legislativa no se pliega a sus decisiones, interrumpe sus sesiones mediante demostraciones de fuerza militar.17 En 2021 impulsó la destitución de los magistrados de la Corte Suprema a través de una Asamblea en la que contaba con mayoría absoluta y promovió el nombramiento de jueces más afines a su proyecto político. Después, en 2024, impulsó una nueva interpretación constitucional que dejó sin efecto la prohibición de la reelección presidencial inmediata.18
Finalmente, desde 2025, una reforma constitucional le permite postularse de manera indefinida. Se trata del retorno de una forma de gobierno abiertamente dictatorial que El Salvador no conocía desde 1979. El propio Bukele llegó a definirse cínicamente en X como «el dictador más cool del mundo». Y, sin embargo, miles de salvadoreños continúan respaldándolo. Es cierto que el país se ha vuelto más seguro y que la vida cotidiana de buena parte de la población ha cambiado de manera radical. Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿a qué costo? Parecería que, ante la urgencia de recuperar una vida libre de violencia criminal, amplios sectores de las sociedades latinoamericanas están dispuestos a olvidar las décadas de dictaduras que marcaron los años sesenta, setenta y ochenta. En países donde la violencia ha alcanzado niveles extremos, la elección suele presentarse de manera brutal: entre la supervivencia y la muerte, entre la dictadura y la muerte. Pero tarde o temprano la máscara terminará por caer.
1 El FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) es un partido político surgido de la izquierda marxista. Durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992) encabezó la insurgencia armada contra las fuerzas estatales vinculadas a ARENA (Alianza Republicana Nacionalista), principal partido de la derecha institucional.
2 GANA (Gran Alianza por la Unidad Nacional) es un partido de centroderecha fundado en 2010 por el expresidente Antonio Saca, quien actualmente cumple una condena de diez años de prisión por corrupción.
3 Durante el fin de semana del 26 de marzo de 2022 las pandillas cometieron 87 homicidios. Los cuerpos fueron abandonados deliberadamente en la vía pública, especialmente a lo largo de Surf City, la principal ruta turística del país y uno de los proyectos emblemáticos de Bukele. La acción constituyó una demostración de fuerza de las maras. Como se supo posteriormente, Bukele se había negado a aceptar determinadas exigencias de los grupos criminales a cambio de una reducción de los homicidios. El escándalo estalló cuando El Faro reveló la existencia de un pacto secreto entre el gobierno y las pandillas, vigente desde la época en que Bukele era alcalde de San Salvador, pese a que siempre sostuvo públicamente que jamás negociaría con «terroristas», a diferencia de sus predecesores.
4 Bajo el estado de excepción se restringieron diversas libertades fundamentales: el plazo máximo para ser presentado ante un juez pasó de tres a quince días; las detenciones pueden realizarse sin orden judicial; el derecho a la privacidad quedó suspendido, lo que permite intervenir teléfonos y sistemas de comunicación sin autorización judicial; se instauraron juicios colectivos con penas de hasta cuarenta y cinco años de prisión por la mera pertenencia a una pandilla.
5 Debido a los altos niveles de inseguridad, se estima que más de un millón de salvadoreños emigraron y se establecieron principalmente en Estados Unidos.
6 «El régimen de Bukele ha enterrado en secreto a reos sin condena en fosas comunes», El Faro, 1 de junio de 2026.
7 Expresión utilizada por Diego Fonseca en Amado líder (2021).
8 En mayo de 2025, Gérald Darmanin anunció la construcción de una prisión de máxima seguridad en la Guayana Francesa «para encerrar a los criminales más peligrosos».
9 Este traslado forma parte de un proyecto más amplio impulsado por el movimiento MAGA para deportar migrantes —condenados o no— fuera del territorio estadounidense hacia países del sur global. El Salvador y la República Democrática del Congo forman parte de esta red. Las personas trasladadas quedan atrapadas en una especie de limbo administrativo, a miles de kilómetros de sus países de origen, a los que en muchos casos no pueden regresar sin poner en riesgo su vida.
10 Este macrojuicio comenzó en abril de 2026 a puerta cerrada y con escasa información pública disponible.
11 Diego Fonseca, Amado líder (2021).
12 Desde su llegada al poder, Bukele ha impulsado una política de ajuste de cuentas contra sus adversarios mediante procesos judiciales por corrupción y expropiaciones de tierras y propiedades pertenecientes a antiguos mandatarios.
13 «Hermanos Bukele compran tres nuevas propiedades en el Centro Histórico por 1.25 millones de dólares», El Faro, 21 de febrero de 2026.
14 El expresidente Mauricio Funes recibió protección del gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua, obtuvo la nacionalidad nicaragüense y falleció en enero de 2025. Era investigado por el presunto desvío de aproximadamente 351 millones de dólares durante su mandato. Sánchez Cerén, también refugiado en Nicaragua, enfrenta actualmente acusaciones por lavado de dinero y malversación de fondos públicos.
15 Tras el despido arbitrario de aproximadamente 7 700 trabajadores de la salud en 2025 y el deterioro de las condiciones laborales, numerosos especialistas han buscado establecerse en el extranjero.
16 «Projet Pegasus : au Salvador, les téléphones d’au moins 35 journalistes espionnés», Le Monde, 13 de enero de 2022. Pegasus es un programa de espionaje desarrollado y comercializado por la empresa israelí NSO Group. Bukele, de ascendencia palestina, ha mantenido una posición ambigua respecto de la guerra en Gaza y nunca se ha pronunciado públicamente en contra de las acciones israelíes, a diferencia de otros dirigentes latinoamericanos. Para el autor, el uso de tecnología israelí de vigilancia y la cercanía política con Trump revelan una orientación política determinada.
17 Bukele encarna una forma de política profundamente espectacularizada. En mayo de 2021 irrumpió en la Asamblea Legislativa acompañado por militares y protagonizó una puesta en escena frente a las cámaras: con las manos entrelazadas en actitud de oración, afirmó que Dios le había pedido actuar con clemencia.
18 No se trata de un caso aislado en América Latina. Reformas o reinterpretaciones constitucionales destinadas a prolongar la permanencia de un gobernante en el poder también se produjeron con Daniel Ortega en Nicaragua (2009), Hugo Chávez en Venezuela (2009), Rafael Correa en Ecuador (2015) y Evo Morales en Bolivia (2017).
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Contra la artificialización de la vida
2 de juliol, per Nadia02/07/2026«¿Quién soy yo entonces», se pregunta el Prometeo contemporáneo. […]Hay que considerar el deseo del hombre actual de convertirse en un ´selfmade man´ en un producto: quiere fabricarse a sí mismo no porque no soporte más ser él mismo algo creado, sino también porque no quiere ser una cosa no creada. No es porque lo indigne ser creado por otras potencias (dios, las divinidades, la naturaleza), sino porque no ha sido fabricado en absoluto y porque, al no haber sido fabricado, es inferior a todas sus producciones técnicas. Günther Anders. La obsolescencia del hombre
Nos encontramos en un momento de expansión del poder tecnocientifico sobre todo lo vivo. La naturaleza se está desvaneciendo debido al poder expansivo de la intervención técnica sobre todos los procesos y fenómenos naturales. Al igual que ocurre con la IA donde las fronteras entre lo virtual y lo real poco a poco se van difuminando hasta hacernos perder la orientación, la diferencia entre el mundo real y el virtual desaparece. Ocurre lo mismo entre lo natural y lo técnico que estas fronteras también se difuminan.
Ello es debido a la capacidad de las biotecnologías para modificar, alterar, (re)diseñar y controlar los funcionamientos de organismos vivos, tejidos, mircroorganismos, moléculas biológicas…a esto se une todas las tecnologías que han alterado los componentes y equilibrios físico-químicos de los ecosistema. Sin olvidar todas las tecnologías directamente involucradas en el rediseño del mundo tal como lo conocemos para hacerlo óptimo a la lógica del capitalismo: geoingieneria, nanotecnología, bioinformática, neurotecnologias, biología sintética…todas ellas configuran el eje de la dominación.
BIOLOGIA SINTÉTICA: INSTRUMENTALIZACIÓN DE LA VIDA
La biología sintética es una de esas tecnologías que está reconfigurando la vida. Tiene como meta desencadenar toda una revolución industrial de alcances ontológicos, pues expande la capacidad humana para transformar todo lo vivo en objetos artificiales, alterando las relaciones ecológicas, epistémicas y éticas que los seres humanos hemos desarrollado a lo largo de la historia con todas las formas de vida. esta tecnología está inmersa en el proceso de transformación radical de los seres vivos al crear nuevas formas y configuraciones genéticas y bioquímicas, así como nuevos materiales biológicos . Es el proceso tecnocientifico de rediseño de todo lo vivo, para hacerlo funcional al capital. El capitalismo necesita controlar todo lo vivo, por un lado para aumentar la maldita tasa de ganancia, maximizando beneficios y por otro lado como forma de guerra contra todo lo vivo, para poder domesticarlo y controlarlo.
Así biotécnologos y transhumanistas consideran que la vida es simplemente una composición ordenada de material genético, es decir, una estructura bioquímica que puede y debe ser manipulada y rediseñada, en su visión reduccionista de la vida y de todo lo vivo consideran que la vida es simplemente una organización material de información genética. Según esta absurda lógica que reduce lo vivo a un conjunto de información genética, todo es modificable y redisñable, nuestros cuerpos no serían más que almacenes de información genética, diseñados para ser moldeados a gusto de la lógica tecnocientifica. Para nosotros, como anarquistas, nuestros cuerpos y todo lo vivo están indisponibles para la técnica. Creando la idea de que lo vivo es sólo “información genética” se legitima la guerra contra la naturaleza y el rediseño de la misma, abriendo así el camino para crear formas de vida sintética sólo hace falta aprender la “gramática” del ADN para componer nuevos textos con sentido, incluyendo nuevos genomas e, incluso, genomas con nuevos materiales bioquímicos, sin precedentes en la naturaleza.
Los biotecnólogos han asumido que los seres vivos son “máquinas” y que sus procesos moleculares son “robots” que codifican el código genómico de cada célula.
En 2010 , el Instituto Venter publicó en la revista Science que había logrado producir el primer organismo vivo con un genoma sintético: una bacteria sintetizada Mycoplasma mycodes con el ADN mínimo necesario para sobrevivir, llamada JCVI-syn3.0. Este genoma sintético en una bacteria huésped natural , Mycoplasma capricolum, transmutando su estructura genómica. En palabras de Craig Venter, dueño del laboratorio donde se diseñó: “…..ahora sabíamos que teníamos las primeras células derivadas del trasplante intencional del genoma. De esta manera, habíamos efectivamente cambiado una especie en otra”, mediante este rediseño de la vida Venter pretendía demostrar que “el ADN es el software de la vida”. Sin embargo, dicho genoma no se había sintetizado desde cero en un sentido bioquímico, sino desde un modelo computacional basado en la secuencia original del ADN de una bacteria natural y luego trasplantado a la célula huésped previamente descodificada. Aquí se abre una importante cuestión ¿puede ser la vida creada en un laboratorio? Para nosotros evidentemente no. La creación de la vida es el producto de una serie de complejos procesos naturales. No un proceso técnico diseñado e ingenierizado por el capitalismo. La biología sintética posee por desgracia, el potencial para modificar la estructura genética y las funciones de cualquier célula para crear un organismo nuevo.
Las empresas de biotecnología monopolizan y controlan el mercado mundial de estos nuevos “organismos” sintéticos , de la misma manera que Syngenta o Bayern controlan y monopolizan el mercado mundial de las semillas transgénicas, controlando una parte importantísima del capital munidal; o como Microsoft o Apple han monopolizado los sistemas operativos para los ordenadores. Podemos considerar así estos “organismos sintéticos” como un importante proyecto de dominación y control del (bio)capitalismo, que alcanza las formas más eficientes de control técnico sobre los seres vivos.
El objetivo de la tecnociencia es la modificación de lo que ellos llaman software genético para poder transformar lo vivo en artefactos técnicos mediante la intervención técnica en las células y organismos vivos, con el fin de instrumentalizarlas y controlarlas, hacerlas útiles a la lógica del capitalismo. Haciendo la guerra a lo vivo, lo imprevisible, lo caótico, lo no mensurable …pretenden tener el mundo bajo sus manos.
BIOCAPITALISMO
La transformación biotecnológica, que diseña formas biológicas previamente no existentes en la naturaleza, está impulsada por el despliegue del capitalismo y el modelo global hegemónico tecnocientifico.
Las consecuencias de esta transformación, son radicales y de alcances profundos. No sólo genera nuevas formas de producir alimentos, fármacos, tejidos para transplantes, organismos nuevos, animales “robotizados”, materiales distintos, biocombustibles lo que finalmente altera los ecosistemas, destruye la naturaleza, altera la relación entre organismos y modifica nuestras concepciones y formas de relación con la naturaleza entera.
Las raíces de esta transformción, no están como sus lacayos pretenden hacer creer en el neolítico, ni siquiera en la modernidad temprana, sino en el proyecto tecnocientifico de dominación y transformación de la naturaleza que surge en los siglos XIX y XX. El objetivo final de este moderno proyecto es la colonización técnica de todo lo vivo para dominar la naturaleza, los organismos y procesos biológicos, sometiéndolos a los fines del capitalismo para proporcionar los medios abundantes para el bienestar material de la civilización tecnocientifica ( y su concentración de poder político, económico y biotecnológico en unos cuantos individuos, multinacionales….), ejerciendo un uso cada vez más intensivo y extractivo de los recursos del planeta y todo lo vivo que habita en él.
Este proyecto de dominación es impulsado por el crecimiento del capitalismo industrial para edificar un mercado mundial destinado a la venta, producción y distribución de las mercancías procedentes de la biotecnología: transgénicos, biomateriales, bioreactores y biovectores, nuevas generaciones de fármacos, genomas sintéticos y organismos con genomas sintetizados. Para el capitalismo biotecnológico los seres vivos deben ser transformados, alterados y adaptados a las condiciones y funciones que el capitalismo necesita. Así todo lo natural en esta concepción biotecnológica de lo vivo se reduce a un único valor instrumental, porque su valor intrínseco es irrelevante para la tecnociencia.
En este proceso los organismos dejan de ser naturaleza exterior e independiente de los fines humanos (una verdadera forma de alteridad radical) para ser subsumidos como una forma de producto cultural, que responde a los fines y valores instrumentales del capital. Esto lo estamos viendo ya, por ejemplo, con el proceso de producción industrializada de carne y productos animales. Los animales son transmutados en materia prima de producción industrial, desprovista de valores inherentes, destinados solamente a fines capitalistas. Han sido reducidos a un carácter meramente industrial, comercial, mercantil, a ser carne-cosa-mercancia, ocultando su alteridad vital y sus características como seres vivos: sus formas sociales de vida, su capacidad mental y emocional, sus propios fines e intenciones. Así la capacidad técnica de la manipulación de los organismos vivos ha implicado la idea de que podemos reducir la naturaleza a un producto técnico funcional al capitalismo.
LA CONSTRUCCIÓN ARTIFICIAL DE LA VIDA
La biología sintética funciona con la lógica ingenieril de la fabricación “partes extra partes” y la composición estructural desde un diseño previo configurado computacionalmente, trabaja con “herramientas” y materiales hechos con enlaces bioquímicos y genéticos: ingeniería de ADN, y Biobricks, estandarización de partes biológicas, construcción de organismos vivos y de protocelulas no existentes en la naturaleza. Las principales líneas de desarrollo de la biología sintética son circuitos de ADN, minimización de genomas, creación de protocelulas…en conjunto la biología sintética perfila el objetivo final de poder fabricar nuevas formas de vida, organismos vivos de diseño que cumplan las funciones y los fines asignados por el programa biotecnológico.
Hasta conseguir su objetivo final, la biología sintética trabaja en dos grandes propósitos: diseño y construcción de partes, componentes o sistemas biológicos y en el rediseño de sistemas biológicos existentes para rediseñar sus funciones y metabolismos para fines de utilidad tecnológica, industrial y comercial. Se encarga de diseñar lo que no existe en la naturaleza o de rediseñar lo existente. Así crea miles de productos aplicables a la lógica capitalista como por ejemplo: bioremediación ambiental, biocombustibles, biomateriales, alimentos, medicamentos, para la industria ingeniería medica (terapia génica), nanosistemas, neurofarmacos y neurotecnologias…
En el pasado el capital se invertía en comprar tierras, granos de cultivo, cosechas, productos de campo y animales creados o seleccionados, además de la fuerza laboral humana y de la maquinaria, pero en la actualidad el biocapital genera nuevas formas de valor adicional en producciones industriales que tienen como materia prima células, bacterias, virus, órganos y organismos multicelulares enteros para ser transformados y convertidos en mercancías. El biocapital es una forma de capital simbólico y cultural. Mediante la biotecnología , la sociedad deposita su confianza en un poder técnico que promete curar enfermedades, acabar con las hambrunas o, quizás, vencer a la enfermedad y prolongar indefinidamente la vida humana. El sueño húmedo de los transhumanistas. Mediante la biotecnología se refuerza el mito de una humanidad capaz de reconfigurar todas las formas de vida sobre la tierra, de modificarse así misma u obtener el máximo provecho de todos los organismos rediseñándolos, dando lugar a un tecno totalitarismo transhumanista donde todo estaría bajo el control de expertos e ingenieros. Haciendo desaparecer la naturaleza y consolidando la desaparición del humano ante la barbarie técnica.
Se esta construyendo una nueva forma de control político de las formas de vida (humana y no humana) ya que interviene en la materia común de todas ellas- sus configuraciones genómicas y sus funciones fisiológicas, reconfigurando la dimensión política, simbólica y axiológica de la vida humana y de sus relaciones con la naturaleza. El biocapitalismo opera mediante instituciones, lobbies, filántropos, multinacionales…como forma de racionalizar la vida social. Tecnociencia y economía política constituyen un nuevo paradigma epistémico de racionalización, producción y control de la vida en su totalidad.
Los organismos vivos convertidos en mercancías con valor de uso y reproducción, se transmuta asi la materia viva en capital. Estos organismos vivos rediseñados y convertidos en mercancía tienen un doble cariz: son los nuevos obreros y, al mismo tiempo, mercancías y productos. Así pues en la “era de la biotecnología” el capitalismo está logrando no sólo extraer y explotar los “recursos” de la tierra, para convertirlos en materia transformada por el trabajo humano, sino que también está conquistando las capacidades productivas y de trabajo de muchos organismos vivos. Estos trabajaran como si fueran robots industriales, sin descanso, sin poder oponerse, sin derechos laborales: los nuevos obreros del biocapitalismo ya no son solamente seres humanos, son microorganismos, plantas y animales rediseñados (algún dia cercano también los humanos), además de robots con programas de IA. De este modo los organismos vivos rediseñados se transforman de materia prima a sujetos de la reproducción capitalista.
Capital y biotecnología se basan en la producción de nuevos organismos vivos como fuentes de energía, trabajo y materia prima.
Rechazar la artificialización de la vida es indispensable para conseguir la libertad. Desmantelar todos los proyectos de la sociedad tecnototalitaria es indispensable para poder confrontar la dominación. Contra toda autoridad. Por la anarquía.
CHIMPANCES DEL FUTURO, MADRIP, JUNIO 2026
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Salvar Oyambre cierra de forma simbólica la zona dunar usada como aparcamiento
2 de juliol, per Nadia02/07/2026Etiquetas:En la mañana del martes 30 de junio, voluntarios de la plataforma SALVAR OYAMBRE,
integrada por vecinos y particulares de diversos ayuntamientos, hemos procedido a una
acción testimonial consistente en al cierre del espacio dunar actualmente utilizado como
aparcamiento, colocando estacas, cuerdas y carteles informativos.Con esta acción solicitamos al gobierno del estado y a la demarcación de costas el cierre
del aparcamiento actual sobre la duna, prohibiendo el acceso y pernocta de
autocaravanas, la retirada de los elementos ajenos (casetas, hormigón…) y regeneración
del sistema dunar, el rescate de la concesión a la empresa inexistente del campo de golf, y
el vallado, protección y regeneración de la duna.Igualmente demandamos al gobierno regional que inicie un plan de reubicación en lugares
adecuados de nuevos aparcamientos para coches y autocaravanas.Queremos recordar a la opinión pública, que el mayor obstáculo para la supervivencia del
Parque Natural de Oyambre es la dejación de funciones y el abandono de los objetivos
de gestión por parte de la administración del Estado en Cantabria y del actual y los
anteriores gobierno autonómicos, que evidencia la falta de voluntad política de
ordenar la capacidad de carga y los usos dentro del parque, y la pasividad, inacción y
complicidad de las autoridades regionales y municipales en abandonar la gestión de este
espacio protegido.Oyambre 30 de junio de 2.026
PLATAFORMA SALVAR OYAMBRE
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«Hay que fingir normalidad mientras estamos cada vez más dementes»
1 de juliol, per Nadia01/07/2026Fuente:Etiquetas:El establishment subjetivo ya no reconoce su condición de precaridad. Niega su condición de por debajo de la pobreza pero sin embargo acude al reservorio del capitalismo: tarjetas de créditos explotadas, buen civismo de felicidad en las redes y buena corrección “rebelde” extraída del progresismo. Fingir un poco parece ser la norma del día. Fingir la diplomacia de la conversación bajo el código de que el otro me importa pero en el orden moral de preguntar cómo está. Cabe bien en esta época lo que el fascismo pregonó y surtió efecto: creer que podemos en algo que no somos. Sacrificamos e inmolamos nuestras vidas al estamento del status.
A pesar de las travesías de la precaridad por el bien común, es imprescindible poner un bozal a lo que nos pasa. Darle condición de tabú a los que nos mantiene tristes porque de lo contrario habrá un couching o un astrólogo que medie para cortar con las «vibras negativas» y nos enseñará a «vibrar alto». Hay que aprender a alejarse de allí, desertar del precarizado que no habla del «poder de voluntad». Siempre habrá un esoterismo y delirio místico para la normalidad que permita poner en escena el malestar. Esto es un signo de distanciamiento. Pero claro, indistintamente uno puede poner la lupa en el heterocapitalismo en donde hay que mostrar rudeza. También poner la lupa en el darwinismo social que propone ser fuerte e implacable ante la debilidad.
Me parece que la idea de status entendiéndolo como aceptación social y un falso simbolismo hegemónico que completa, parece hacer un pacto con la normalidad. Un pacto que exige positividad, resilencia, un cuerpo pobre pero idealizado a la estética de época. O del lado B de la normalidad que es la aprehensión de lo raro, lo exótico como modo de identidad que no deja de ser parte del status. Que está en él, pero que goza el privilegio de la pose inestable, inaprensible.
Si se está bien, hay que fingir malestar. Si se está mal, hay que fingir bienestar. La catarsis la detentan los psicólogos que no dejan de esforzarse en el voluntarismo mágico. El consultorio es el depósito del llanto y el lamento para, después, mostrarse fuerte en el darwinismo social. Incluso ya han aparecido psicólogos de las finanzas que sobrellevan y guían la vida del rico, del endeudado. Que esgrimen la importancia subjetividad versus dinero. Ningún psicólogo avala la idea colectiva que propone «pidamos lo imposible», el diván existe para rearmarse en la realidad, hacerse un lugar en ella aunque se sepa que la realidad es una enfermedad terminal. A veces se escucha en las sesiones que el trabajo levanta el autoestima, pero no se piensa que las condiciones de ese trabajo pueden destruirte o anularte por completo.
A costa de qué, no importa. Hay que fingir normalidad mientras estamos cada vez más dementes. Hay que fingir buenos modales ante lo insoportable. Hay que fingir diplomacia contra la violencia. Hay que fingir heterosexualidad ante la homosexualidad. O ser un homosexual fingiendo heterosexualidad. Hay que fingir fortaleza aunque estemos débiles. Hay que fingir buena economía aunque estemos endeudados. Hay que fingir poesía aunque la poesía esté vacía de pólvora. Hay que fingir solemnidad aunque seamos inmaduros, adultez aunque vivamos en una eterna adolescencia.
¿Será la masculinidad heteropatriarcal en la que no hay que mostrar flaquezas? ¿Será que se volvió establishment subjetivo? La emocionalidad es vista como desequilibrio, el vasallaje de la debilidad. Parece que hay que pactar con el resguardo a las malas energías, a volverse estoico para poder dar rienda a la normalidad y al status que no aceptan doblegarse al confesionalismo de lo que nos pasa porque no hay mejor obrero rudo en el capitalismo que dice «ya pasará» o «todo pasa» e insiste en el oficio de un porvenir en el que hay que mantenerse a flote para no decepcionar al patrón.
Lo novedoso es volverse un chupapijas del status, mirarlo a los ojos y obedecer a sus manoseos. Para así no perder la cordura y apelar a la mentira de que estamos sosteniendo una normalidad funcional a una crisis apocalíptica. El enredo diplomático nos acobija en la individualidad y lejos de la grasitud. Un buen consumo material y simbólico, nos da la calma de un posible bienestar que pactamos como una ficción quijotesca que pone como barrera la desgracia ajena. Ni más ni menos, todo se traduce a que no nos soportamos a nosotros mismos y en la egolatría de nuestra miseria, el status viene a darnos el consuelo de que quizás, yendo de vacaciones que no podemos pagar pero sí endeudamos, nos quitará los pesos y el karma de la vida diaria.




