Inici > novedades > www.briega.org
Articles
-
A vueltas con los indultos
9 d’abril, per adiospgou09/04/2026Fuente:Los últimos ejemplos los hemos visto además en dos de los casos represivos más mediáticos y sonados de los últimos tiempos: los conocidos como 6 de Zaragoza y las 6 de La Suiza. Para quien no lo sepa, y muy resumidamente, los primeros fueron encarcelados a raíz de unos disturbios en una manifestación antifascista contra Vox; la propia sentencia del Tribunal Supremo declara probado que juntamente con otros perpetró él mismo, amparándose en el grupo, conductas típicas con la finalidad de alterar gravemente la paz pública, acometer a los agentes que, en el ejercicio de sus funciones, procuraban la protección del bien jurídico y mediante el lanzamiento de objetos y adoquines causar lesiones de distinta entidad y daños en vehículos y elementos del mobiliario urbano.
Es decir, que no pudiendo probar la autoría directa de los 6 acusados en el "lanzamiento de piedras", les condena por estar en la manifestación (antifascista) desde la que se lanzaron; con este antecedente, cualquiera que vayamos a una manifestación antifascista o popular en la que haya algún tipo de altercado, somos susceptibles de ser condenados y encarcelados sin que el Estado tenga que echar mano de sus famosos montajes policiales, herramienta con la que venía haciendo esto mismo contra centenares de activistas desde hace décadas; ahora ya no necesitan ni el disimulo ni la careta.
Por su parte, las 6 sindicalistas de CNT Xixón condenadas por el caso de La Suiza lo fueron por participar en simples piquetes informativos con panfletos y una pancarta frente al establecimiento donde se había producido el conflicto laboral (originado por un supuesto caso de acoso sexual del jefe a una empleada), movilizaciones todas ellas llevadas a cabo siguiendo los cauces legales marcados, con los debidos permisos y sin que se registrase ningún altercado; además, el otro delito que se les imputa, de obstrucción a la justicia, viene de la negociación con la empresa, durante la cual la CNT ofreció retirar las demandas cruzadas (cosa totalmente habitual en estos procedimientos).
Por lo tanto, una vez más, se asienta una peligrosa jurisprudencia mediante la cual, a partir de ahora, cualquiera que participe en una acción de protesta frente a una empresa o entidad (aunque se haga de manera legal y totalmente pacífica), o en una negociación con una empresa en la que haya denuncias cruzadas, corre también el mismo riesgo de dar con sus huesos en la cárcel. Como dijo el abogado de la empresa, el exjuez de la Audiencia Nacional Gómez Bermúdez, tras conocer la sentencia, a partir de ahora se pensarán muy bien qué piden y cómo lo piden. Todo un aviso a navegantes.
Ambos han basado su estrategia ante la cárcel en campañas pidiendo los indultos (que han sido concedidos por el gobierno), entrando por su propio pie en prisión, aceptando terceros grados que implican lo que los carceleros entienden por "buen comportamiento" y volver cada día motu proprio a esa cárcel a la que nunca deberían haber entrado. Hemos escrito numerosos artículos y tratado en infinidad de charlas por qué creemos que, ante un problema político y colectivo como la represión, aunque se focalice de manera individual, tenemos que intentar buscar siempre una respuesta política y colectiva, que no es otra que luchar por la amnistía total.
Por el contrario, las salidas individuales (pactos con fiscalía, arrepentimientos, indultos, tratamientos penitenciarios o terceros grados…), sí, consiguen de manera aparente que una persona (o un grupo concreto) salga de prisión. Pero siempre con las manos atadas: estos procesos implican reconocer el "delito cometido" y asumir el compromiso de no "reincidir". Es decir, no podrán, en estos casos, volver a manifestaciones, piquetes, protestas… Y es que, en la lucha por nuestras libertades, no hay atajos que valgan.
Pero hay más. Al asumir la justeza de la condena, legitimamos la represión y la fortalecemos de cara al resto de luchas, tanto las presentes como las futuras. Y es aquí donde estos dos casos se revelan terriblemente ejemplarizantes. Al haber sellado las respectivas sentencias con sus propias firmas pidiendo el indulto, las mismas 12 personas encausadas que venían alertando de los peligrosos precedentes que suponían… ¡¡están cimentando esa misma jurisprudencia con la que nos condenarán al resto!!
Y no solamente eso, los efectos sobre el conjunto de la lucha se dejan sentir desde el primer día: tras la entrada en prisión de las 6 de La Suiza, la CNT dio la directriz de que las movilizaciones que se organizaron en todo el Estado en repulsa fueran tranquilas y pacíficas, que no molestaran demasiado al Estado, que al fin y al cabo tenía que dirimir todavía la medida de gracia solicitada.
La lucha contra la represión debe conseguir que esta sea un arma de doble filo para el Estado que intenta amedrentarnos. Que por cada militante o activista que se lleven, salgamos diez mil más. Que le acabe saliendo tan cara la represión que no le quede más remedio que devolvernos a quien se hayan llevado tras sus barrotes y que se lo piensen dos veces mejor antes de venir a por más.
Ejemplos hay: Cándido y Morala, por ejemplo, sindicalistas de la misma ciudad que las de La Suiza condenados por el mismo juez, fueron liberados tras solo 3 semanas gracias a la tremenda lucha popular tras su encarcelamiento. En aquella ocasión también salieron con un indulto del gobierno, solo que ellos no lo habían pedido, sino que se lo otorgó el Estado, acorralado por las protestas, sin que ellos renunciaran a nada (obviamente, si nos abren las puertas de la cárcel, lo suyo es salir). Si nuestra respuesta ante su represión es amedrentarnos y agachar la cabeza, esta cumple su función y el Estado se crece. Cada centímetro que retrocedamos ante tan poderoso enemigo costará el doble recuperarlo.
Entendemos que cuando nos vemos cara a cara con la represión, especialmente con su lado más duro, es muy difícil afrontarla y se entremezclan un montón de cuestiones personales y particulares que son muy difíciles de obviar. Por eso no condenamos a nadie por su forma de actuar ante esta tesitura. Pero al entender la represión como una cuestión política, creemos que, al igual que el resto de actos y prácticas políticas, es perfectamente criticable cuando así se considere. Y lo que, desde luego, es todavía más opinable, es qué hacemos con dichas acciones. No podemos tolerar, por ejemplo, que desde los grupos de apoyo a las 12 personas represaliadas en estos dos casos se proclamaran la concesión de estos indultos como una "victoria", básicamente porque son todo lo contrario: una rendición personal, la desmovilización y ceder al chantaje del Estado.
En definitiva, queremos hacer un llamamiento a la reflexión a todas las personas militantes, colectivos y organizaciones. La lucha por los derechos y libertades que nos niegan, por unas condiciones de trabajo y de vida dignas, nos puede poner en cualquier momento ante la represión, sin importar nuestro ámbito de lucha, nuestros métodos ni nuestra ideología. Debemos prepararnos por si nos llega el turno para tratar de resistir con la mayor entereza posible y devolverle todas las embestidas al Régimen multiplicadas, fortaleciendo y no debilitando las luchas ni el conjunto del movimiento.
----
Texto completo en: https://madrid.lahaine.org/a-vueltas-con-los-indultos
-
Seis de la Suiza - Ni delito ni indulto: organización y lucha
9 d’abril, per Nadia09/04/2026Fuente:Etiquetas:) Comunicado de CNT - Ni delito ni indulto: organización y lucha: https://www.cnt.es/noticias/comunicado-ni-delito-ni-indulto-organizacion...
El indulto concedido a las compañeras conocidas como Las Seis de La Suiza no es un gesto de generosidad del poder. Es el resultado directo de la lucha.
Durante años, seis sindicalistas fueron perseguidas, juzgadas y encarceladas por hacer lo que siempre ha hecho el movimiento obrero: organizarse frente a la explotación y defender a una trabajadora que denunciaba acoso y vulneración de derechos laborales. Por ello fueron condenadas a tres años y medio de prisión en un proceso que ha puesto en cuestión los límites mismos de la acción sindical.
Entraron en prisión. Y no lo hicieron solas.
Detrás había una organización, la CNT, que no abandonó a las suyas, y cientos de miles de personas que llenaron las calles, sostuvieron cajas de resistencia, difundieron el caso y señalaron la injusticia. Hubo movilizaciones, pronunciamientos sindicales, apoyo social y presión política constante durante meses, reclamando una solución que la justicia negaba.
Agradecemos el gesto del indulto parcial (las penas económicas siguen en pie) propuesto por el Gobierno pero llega tarde. Llega después del castigo. Llega después de intentar convertir la solidaridad en delito.
Pero que nadie se equivoque: si hoy están fuera, no es por la benevolencia del Gobierno, sino por la fuerza colectiva de la clase trabajadora organizada.
Este caso ha demostrado algo fundamental: que el sindicalismo que molesta, el que señala al patrón, el que no negocia la dignidad, sigue siendo perseguido. Y precisamente por eso, sigue siendo necesario.
Frente a quienes quieren un sindicalismo dócil, institucionalizado y sin conflicto, la experiencia de La Suiza reafirma lo contrario: el anarcosindicalismo, basado en la acción directa, el apoyo mutuo y la solidaridad, no solo sigue vigente, sino que es más útil que nunca.
Porque cuando tocan a una, respondemos todas. Porque sin organización no hay defensa. Porque ningún derecho se ha conquistado sin lucha.
Hoy celebramos que nuestras compañeras estén fuera.
Pero no olvidamos: nunca debieron entrar.Solidaridad, organización y lucha.
Secretariado Permanente del Comité Confederal

2) Comunicado de Sofitu 6 de la Suiza - Las 6 de La Suiza recuperan la libertad: https://6delasuiza.info/les-6-de-la-suiza-recuperen-la-lliberta-comunicado/
Tras el indulto concedido hoy a nuestras 6 compañeras, desde el grupo de Sofitu a les 6 de La Suiza queremos manifestar lo siguiente:
Nos sentimos muy contentas de que nuestras compañeras hayan recuperado su plena libertad, un hecho que celebramos y sobre el que próximamente daremos más información.
Sin embargo, debemos recordar que este procedimiento y su posterior ingreso en prisión no debieron haber ocurrido nunca. A nuestras compañeras se las ha condenado y criminalizado por haber ejercido sus derechos.
A día de hoy, con la jurisprudencia sentada por este caso, la acción sindical está en entredicho y el ejercicio de los derechos de reunión y manifestación también. Este ha sido y es el gran problema de este caso, y debemos seguir prestándole atención.
De cualquier modo, tenemos que ser conscientes de que este indulto es resultado de la solidaridad, el apoyo mutuo, la lucha y la unidad de clase. Será solamente desde lo colectivo y la lucha como podremos dejar un mundo nuevo a las generaciones venideras.
No podemos olvidarnos de los diferentes casos de represión que aún siguen activos en el Estado español, persiguiendo y encarcelando a quienes osan enfrentarse a la explotación, la injusticia o el fascismo.
Realizaremos una asamblea abierta para el próximo día 8 de abril, en la que informaremos con todo detalle sobre el proceso.
Güei ye un día allegre, pero la llucha nun acaba equí. Les consecuencies d’esti casu hai que les siguir enfrentando.

3) "Hoy han sido ellas pero mañana podemos ser todas": https://migijon.com/hoy-han-sido-ellas-pero-manana-podemos-ser-todas-recuerda-el-grupu-de-sofitu-a-les-6-de-la-suiza/
El día después de la aprobación en Consejo de Ministros de los indultos a ‘Les 6 de La Suiza’, y en la misma jornada en la que eran efectivos al salir publicados en el Boletín Oficial del Estado, el Grupu de Sofitu a ‘Les 6 de La Suiza’ y los sindicatos hacían una valoración sobre el mismo. «Hoy se demuestra que somos muchas más que 6. Es una victoria en lo personal de seis personas, pero lo colectivo, que es la pérdida de derechos sindicales, los derechos individuales, todavía está por zanjar. Porque hoy han sido ellas, ayer han sido otros y otras, y mañana podemos ser todas», concluía Inés González Pérez, portavoz del colectivo de personas que llevó el peso de la campaña de solidaridad con las seis sindicalistas, cinco mujeres y un hombre, que acabaron en julio en prisión por una condena por coacciones durante una campaña de denuncia y protesta por un presunto caso de acoso laboral a una trabajadora de la pastelería gijonesa La Suiza en 2016.
Antes, uno a uno, fueron tomando la palabra los representantes de diferentes sindicatos presentes, organizaciones que mostraron una unión sindical clave para la llegada del indulto. Consideran que ésta ha de mantenerse «ante las amenazas que la clase trabajadora tiene en el horizonte, para poder hacerle frente con la misma contundencia», expresaba Damián Manzano, de Comisiones Obreras (CCOO). «Es una alegría para todos aquellos que creemos en el modelo sindical, de la aportación que hacemos como organizaciones a la sociedad para una sociedad más equilibrada y más justa», comentaba por su parte Miguel Rivero, secretario general de la Unión Sindical Obrera (USO), que calificó de «atentado» la situación vivida por ‘Les 6 de La Suiza’, «algo que nunca debería haber pasado en democracia».
Feli Sierra, del Sindicato de Trabajadoras de Ayuda a Domicilio, coincidió en que «esto nunca debería haber pasado, porque no es justo que trabajadores y sindicalistas estén condenados por defender nuestros derechos». «Supón un aliviu pa les compañeres y pal entornu», reseñó Lena Sarasúa, de Intersindical Asturiana, que incidió en las consecuencias, a nivel personal y sindical sufridas, por las condenadas. Incidió también en el daño hecho a sus familias Juan José Iglesias, de la Unión General de Trabajadores (UGT), quien aseguró que la entrada en la cárcel de ‘Les 6 de La Suiza’ fue «un atropello a un derecho constitucional». CSI, CGT y Sindicatu Asturianu LCT también estuvieron presentes, además de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), en el que militaban las condenadas. «Ningún derecho se ha conseguido sin lucha», recordó Cristina Mencía, de CNT Xixón.

4) El movimiento obrero asturiano celebra el indulto de La Suiza, pero advierte del deterioro de la democracia: https://www.nortes.me/2026/04/01/el-movimiento-obrero-asturiano-celebra-el-indulto-de-la-suiza-pero-advierte-del-deterioro-de-la-democracia/
Alivio, satisfacción y una advertencia: las libertades democráticas están amenazadas, y pueden todavía estarlo mucho más. Los sindicatos asturianos han celebrado este miércoles, con diferentes tonos y matices, el indulto a ‘Las seis de La Suiza’, si bien han alertado de que todo el proceso y su entrada en prisión ha supuesto un paso inquietante en la “criminalización del sindicalismo”.
Sofitu, el grupo de apoyo de ‘Las seis de La Suiza’ y portavoces de las organizaciones sindicales asturianas (CCOO, UGT, USO, CSI, CGT, CNT, CT y LCT) valoraron este miércoles en rueda de prensa un indulto que llega tras medio año desde que las sindicalistas ingresaran en prisión, si bien con un tercer grado.
El secretario ejecutivo UGT, Juan José Iglesias, valoró el indulto, si bien lamentó el “atropello” que se produjo con la entrada en la cárcel de las seis sindicalistas el pasado verano. El responsable de Acción Sindical de CCOO de Asturias, Damián Manzano, llamó a que los sindicatos sigan vigilantes, frente a “las amenazas” de involución social y democrática, y tiró de una de las frases más celebres de Marcelino Camacho, “Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar”, para rematar su intervención.
Desde CSI se denunció el incumplimiento por parte del Gobierno progresista de suprimir la Ley Mordaza.
En un sentido parecido la representante del sindicato CT y el secretario general de USO Asturias, Miguel Rivero, reconocieron que aunque sea un “día de alegría” para los que creen en una “sociedad más justa”, este miércoles tocaba también lamentar que se haya llegado a encarcelar a seis trabajadoras por realizar acción sindical: “Nunca tendría que haber pasado en democracia”.
Visiblemente emocionada, la portavoz de la Intersindical Asturiana Lena Sarasúa recordó “casi seis meses de un largo proceso”, con “consecuencias a nivel personal, sindical y social”, mientras que, desde la CGT, Yanira Hermida mostró su alegría, pese a “lamentar profundamente la demora de este indulto” y la “criminalización del sindicalismo”.
Por su parte, el portavoz del Sindicato de la Clase Trabajadora LCT Pedro Pariente, destacó que “con la unidad sindical las batallas pueden seguir avanzando y ganándose”.
Cerró las intervenciones Cristina Mencía, portavoz de CNT Xixón, sindicato al que estaban vinculadas las condenadas, que también interpretó el indulto como un “resultado directo de la lucha sindical” y no como una concesión del Estado.
Inés González, de Sofitu, recordó que a pesar del indulto las seis condenadas mantendrán de cara al futuro antecedentes penales. También se señaló que CNT ha tenido que pagar una indemnización de 150.000 euros a los dueños de la pastelería.
Todos los sindicatos denunciaron la permanencia en vigor de la Ley Mordaza, así como otros casos de vulneración de las libertades de protesta como el de Los Seis de Zaragoza. Preguntados sobre si esta unidad de acción se va a mantener en el tiempo, los sindicatos respondieron, sin concretar, con un indefinido: “¡Ojalá!”.
-
Primera huelga estatal de alquileres contra ‘Alquiler Seguro’
9 d’abril, per Nadia09/04/2026Fuente:Etiquetas:La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha anunciado que inicia una campaña para organizar una huelga de alquileres contra la inmobiliaria Alquiler Seguro, a la que acusa de sostener prácticas "sistemáticas y estructurales" contrarias a la legalidad.
La campaña llega tras años de conflictos, denuncias y procesos judiciales. Desde la organización son contundentes: "No podemos esperar más. Estamos hartas de los honorarios ilegales, de la imposición de seguros y de suministros con empresas del mismo grupo, de la falta de mantenimiento y de decenas de abusos como el cobro de hasta 200 euros por visitar una vivienda".
Como punto de partida, La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha afirmado que recorrerá las casi 30.000 viviendas gestionadas por Alquiler Seguro en todo el territorio estatal para informar y organizar a las inquilinas. Según afirman, ya cuentan con cientos de familias organizadas, muchas de ellas afectadas que han acudido a los Sindicatos por iniciativa propia: "Son inquilinas que nos han llamado tras años de abusos. La gente está harta y quiere pasar a la acción".
Las principales reivindicaciones son la recuperación del dinero estafado, pero esta lucha no es sólo por las inquilinas de Alquiler Seguro si no para combatir el aumento del precio por acceder a una vivienda de alquiler "cada 5 o 7 años nos vemos obligadas a desembolsar más de 4.000€ para entrar en una vivienda de alquiler y subiendo".
Una batalla que viene de lejos
El origen del conflicto se sitúa en el 1 de febrero de 2024, cuando el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid presentó una demanda en los tribunales y seguidamente presentó una denuncia ante la Dirección General de Consumo por prácticas como el cobro ilegal de honorarios, la imposición de cláusulas abusivas o la vulneración del derecho de desistimiento. Esta denuncia ha derivado en una sanción de 3,6 millones de euros por parte del Ministerio de Consumo, pendiente de una resolución definitiva.
En paralelo, el Sindicato mantiene una demanda judicial contra la empresa por el cobro encubierto de honorarios y la gestión irregular de depósitos. El juicio, sin embargo, no comenzará hasta febrero de 2028, lo que evidencia, según denuncian, la incapacidad de la justicia para responder a la emergencia habitacional actual, "La justicia es demasiado lenta para frenar abusos que sufrimos cada día. Por eso hemos decidido tomar la iniciativa".
En opinión de la Confederación ni la sanción del Ministerio de Consumo, que no tiene efecto para arrendatarios que ya han pagado, ni la vía judicial particular podrán hacer justicia y por ello se propone la campaña de huelga, "como acto de desobediencia y acción directa contra los abusos". Pero esta iniciativa requiere informar primero a todo el mundo. Así pues, la campaña se desarrollará por fases y la convocatoria definitiva de huelga se debatirá y aprobará en asambleas de inquilinas una vez la primera fase de la campaña, centrada en entrar en contacto con todas las inquilinas, finalice. Por esa razón el inicio de la huelga aún no tiene fecha.
Alquiler Seguro en peligro
Desde la Confederación advierten de que el modelo de negocio de Alquiler Seguro no podrá soportar una huelga de estas características y se verá obligado a reorganizar su funcionamiento. "No podrán hacer frente a la garantía de pago que ofrecen", afirman desde los Sindicatos de Inquilinas y considera probable que la inmobiliaria deje de cumplir también con sus obligaciones hacia los caseros, del mismo modo que ya incumple sistemáticamente sus responsabilidades con las inquilinas. "Es un modelo que se sostiene sobre el abuso y la desinformación, y que colapsa cuando las inquilinas se organizan".
Confederación de Sindicatos de Inquilinas
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas es una agrupación de sindicatos de inquilinas de más de una docena de ciudades, nacionalidades y territorios del Estado (Catalunya, Madrid, València, Zaragoza, Sevilla, Málaga, Ibiza, Cádiz, Asturias, Vigo, Guadalajara, Segovia...) que coordina estrategias comunes en defensa del derecho a la vivienda.
La Confederación nació el pasado año como espacio de coordinación del movimiento de inquilinas a nivel estatal y tiene como objetivo impulsar campañas conjuntas contra los abusos del mercado del alquiler, promover la organización colectiva de las arrendatarias y actuar como herramienta para extender conflictos locales a escala estatal.
A la campaña contra Alquiler Seguro se han unido también el Sindicato de Vivienda de Murcia, LAB Etxebizitza (Euskal Herria), el Sindicat d'Habitatge de Carolines (Alacant) y Derecho al Techo (Gran Canaria)
-
¡El briega en papel de abril ya está en las calles!
8 d’abril, per adiospgou08/04/2026Etiquetas:Recibimos la plena primavera con un número muy casero, cuyas temáticas tienen que ver con cuestiones muy cercanas a este proyecto de contrainformación. La defensa de los centros sociales con los que crecemos, el nacimiento de nuevos proyectos que tienen que ver con nuestra afinidad política, así como la crítica a ese concepto pilar del sistema capitalista en el que vivimos, el encierro.
Es por ello que en este numero podrás encontrar el artículo difundido en este y otros medios de contrainformación, así como medios de comunicación periodísticos; Salvar La Libre: una librería autogestionada frente a la presión inmobiliaria, el nacimiento de la asamblea libertaria de Cantabria y la entrevista a Ricardo Genelhú, co-autor del libro «Yo, la prisión ¡Confieso!»https://www.briega.org/es/entrevistas/entrevista-a-ricardo-genelhu-co-au...
Para ello tendréis que encontrarlo en los habituales puntos de distribución. SI quereis ampliar la lista de lugares donde encontrar el periódico mensual briega en papel, entonces sólo teneis que escribirnos y proponer.
¡salud y fuerza!
-
Marta Plaza, in memoriam
8 d’abril, per adiospgou08/04/2026Fuente:Etiquetas:Nota de Briega: Marta Plaza participó del ciclo "A vueltas con la salud mental" que se llevó a cabo durante años en la ciudad de Santander.
El 29 de marzo de 2026 falleció Marta Plaza. Decidió que se iba y se fue. No pilló por sorpresa, pero la hostia cayó, cae y caerá igual.
La conocía desde hacía aproximadamente una década. Que si uno lo piensa, ya es tiempo. Hemos estado más cerca y más lejos. Pero hemos estado cuando el guion decía que no deberíamos, o que deberíamos hacerlo solo con la boca cerrada y la mirada perdida, que todxs sabemos que es una forma de no estar. Estar | ser | existir. Y morir y no ser olvidada. La política es esto, y por eso estamos politizadxs por más que la psiquiatría no quiera o no sepa entenderlo. Ha costado asomar la cabeza y abrir la boca, articular ruidos con los que construir palabras. Han ardido los pulmones y nos han escuchado. La mayor parte de las veces de mala gana, pero sabe dios que llevan años escuchándonos. Aun así el camino está siendo lento. Extenuante y jodidamente lento.
“Para tener esperanza hay que alimentarla y no sé si yo acabé comiéndomela alguna madrugada”, dejó escrito Marta en su última publicación en redes sociales. No son buenos tiempos para la esperanza. No solo en lo que tiene que ver con la salud mental. Hay momentos en los que la esperanza no se puede exigir. No en tanto que atributo individual: ser esperanzado. La vida aplasta, te empuja al suelo y el campo de visión se va estrechando según pasa el tiempo. No es una cuestión voluntarista, no es una disposición autónoma del ánimo. Marta no pudo alimentar su esperanza y ahora toca llorar y temblar. Sin embargo, el que nuestros deseos sigan siendo algo que entra dentro de lo posible tiene una dimensión, de nuevo, política, compartida, que va más allá del individuo. Porque el individuo, nos recordaba Paolo Virno, “no es una realidad última, sino más bien un espejismo que si no tiene quien recoja sus pedazos cuando se rompe, no es nada”. Y aquí estamos, recolectando una miriada de fragmentos esparcidos por la ciudad. No se va a perder ninguno. Es una tarea grata, gozosa, implica conversaciones, cientos de mensajes telefónicos y abrazos. Nos prestamos fuerza lxs unxs a lxs otrxs. Hay esperanza en ello, pero ya no podemos contárselo.
Contarle cosas a Marta. Creo que esto es algo que sucede cuando se muere alguien con quien tienes cercanía. Se quedan cosas por contar. Unas se podrían haber dicho y otras se rumiaron cuando la muerte ya había irrumpido en escena. Quiero escribir algunas palabras sobre ambas, se trata de una estrategia más o menos tramposa para poder llegar a ciertas afirmaciones (la escritura suele ser eso). Empezaré por las segundas.
Tu velatorio fue bonito. No he estado en muchos, siempre he intentado zafarme porque me dan pavor los tanatorios, funerales y demás; desde chiquito. Este fue sin duda el mejor. A años luz. Tuve mucha ansiedad y comí. El primer día y el segundo. El segundo comí demasiado. Cruasanes, galletas con almendra, bombones, donuts, tequeños, falafeles, patatas fritas e incluso una mandarina. Cada uno gestiona sus demonios como puede (gracias a quienes llevaron toda esa comida, de verdad). Hubo lágrimas y también risas. Muchos abrazos, muchos afectos que iban y venían, como corrientes que discurrían entre las personas y sus distintas trayectorias a través de la sala. Cero impostura. Sé que muchxs de nosotrxs pensamos en nuestros propios potenciales velatorios y sentimos que queríamos algo o mucho de lo que allí estaba sucediendo. No fui capaz de pasar a la segunda sala y ver el féretro y tu cuerpo. No creo que te hubiera importado. Hablé, abracé, sollocé y comí cada vez que no sabía bien qué hacer ni qué decir. Llegué rozando la medianoche del lunes, vine en tren desde Cantabria, la estación donde me monté se llamaba Tanos. Muy oportuno. Te apreciaba y te aprecia una enorme cantidad de gente. Gente diversa y distinta, gente con la que apetece estar aunque no la conozcas. Cuesta entender este mundo terrible y hermoso.
En cuanto a las cosas que sí se podían haber dicho, estuve pensando si contarte mi último percance con la casta médica. No encontré la manera, porque si lo hacía era con el objetivo de poder reírnos, y no tenía claro poder contarlo sin que el efecto fuera el contrario, sin que predominara la rabia y se vinieran al recuerdo otros mucho roces y choques donde hemos salido dañadxs, especialmente tú… que hubo gente que tenía el mandato social de cuidarte y te destrozó desde la distancia profiláctica que les proporcionaba sus batas blancas. Básicamente la historia se reduce a que voy a mi médico de cabecera por un problema de salud, no está y me atiende una airada residente que ni siquiera se presenta, revisa mi medicación, sé que le salta mi diagnóstico psiquiátrico, me pregunta por las benzos que tomo para dormir, le digo que trato de no hacerlo a diario, “Lo haces mal” me dice, algo respondo distraído, cero conflicto, y mientas teclea con ímpetu, sin mirarme a la cara, escupe: “Yo he estudiado medicina, tú no”. Tuvo mucho de patetismo por su parte. Deberíamos haber hecho un fanzine con ese título, o una obra de teatro, o pedirle a alguien que compusiera una canción. Dice mucho de la historia de nuestras vidas, de ese esfuerzo disciplinario incansable por colocarnos en un lugar muy concreto. Siempre debajo.
También quería contarte / contaros en ese grupo de mensajería cada vez más reducido que tenemos de nuestro desaparecido colectivo, que el otro día me levanté en mitad de la noche y me fallaron las piernas. Se aflojaron y luego agarrotaron. La cría lloraba, su madre me llamaba y yo no llegaba porque las malditas piernas iban desacompasadas, tenían flojera y se tensaban a la vez. Resulta que es un efecto del lormetazepam. Nunca me había pasado. Nos cogieron de críos y nos atiborraron a pastillas: los medicamentos son seguros, no tomarlos es lo peligroso, nos dijeron. ¿Cómo no fiarnos? Habían estudiado medicina (guiño, guiño). Tú hablabas con contundencia de ello, de esa negligencia social destinada al fracaso. Nuestros cuerpos son el lugar donde se inscribe. Gracias por haber abierto ese camino.
Didier Eribon dice aquello de que cuando se tiene delante el cuerpo de una obrera no se pueden negar las clases sociales. El adiós de Marta me ha hecho pensar sin cesar en que cuando se tiene delante el cuerpo de una persona psiquiatrizada no se puede negar la violencia de la psiquiatría. Su hacer chapucero y incompetente queda expuesto. El problema viene de que no suelen vernos. Ella realizó un sinfín de incursiones en espacios para recordar que existimos y que el abuso de poder contra las personas psiquiatrizadas es algo estructural. Supongo que cada cual la recordará de una manera que la pueda traer cerca cada tanto, yo quiero hacerlo así. De razia en razia.
Tengo un libro que nunca le devolví. Un chiste que quise contarle y se me olvidó. Una aversión a los tequeños que me llevo a mi propia tumba. No quiero naturalizar jamás el que haya quien no tenga “lugar en el vasto mundo” y decida marcharse de él. Mañana madrugo y ha pasado de largo la medianoche, voy a ponerle un fin a estas líneas porque sé que si no lo hago nunca lo haré. Cierro los ojos e invoco a Raymond Williams: quienes nos quedamos tenemos el objetivo radical de no dejar que la desesperación sea convincente. Pese a los pellizcos en las tripas y el escozor en los ojos, pese a que parece que todo va a ser consumido por un incendio de un momento a otro. Marta estará presente en las tareas donde estaba embarcada y que trataremos de finalizar. Pero también en todas aquellas que inventemos y despleguemos en un futuro cercano.
Un abrazo fraternal a su compañero y amigas. Salud y fuerza.



