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No hay dos sin tres. «Fanzinerosas», tu fanzine antifascista de confianza, reincide con una tercera creación
15 de gener, per Nadia15/01/2026Etiquetas:Nos hemos modernizado. ¡Tenemos Instagram! No aseguramos que lo usemos mucho, pero nos puedes escribir por ahí si eres más de redes sociales que de correo electrónico. Este es nuestro perfil: @fanzinerosas
El último número que sacamos fue en junio. De repente dijimos: “mierda, se acaba el año y no hemos hecho na”, así que nos pusimos a currar. “Estaría bien hablar de las Navidades”. Y ahí
empezamos: “las Navidades son una mierda”, “el día que falten mis padres no pienso ir a una cena familiar más”, “yo no sé ni qué hacer”, “si no fuera por los niños…”Vamos, que nuestro espíritu navideño es escasito, por eso es que casi no vamos ni a hablar de ello. Lo que sí vamos a hacer son dos nuevas secciones.
RosaAnfeta le quiere retirar los “Buenos días” a mucha gente. Harta está. Esta vez le ha retirado el saludo a esos políticos a los que le dan ganas de…
Hemos querido hablar también del territorio que habitamos, Cantabria. Para ello inauguramos “El txoto subversivo”.
En Castro, choto es capucha de-toda-la- vida, de las que llevan las sudaderas, pero en otras zonas de Cantabria solo se entiende como la cría de la cabra (y en otras partes del territorio español incluso es la cría de la vaca) y a ver cómo te quedaría un choto en la cabeza…
Como suponemos que el “choto” de Castro viene por la influencia vasca, le hemos puesto la t y la x correspondientes y nos ha quedado un “txoto subversivo”, que puede lo mismo ser una cabra, una capucha o una cabra con capucha, lo importante es que sea subversivo, y que defienda el territorio, con su riqueza cultural y su hibridación.
Y por supuesto tenemos claro que comienza un nuevo año, pero que no acaba el genocidio del pueblo palestino a manos del Estado de Israel, que el cínicamente llamado “alto el fuego” sólo era una estratagema para desactivar la contestación de la población civil organizada, y que los medios de comunicación se han hecho partícipes de dicha farsa y el genocidio ya no existe en las redacciones y parrillas televisivas.
Aún así, la solidaridad con Palestina permanece, la movilización social en favor del pueblo palestino sigue existiendo y el ejemplo de la resistencia de la población palestina continúa
moviendo conciencias.Tampoco queremos olvidar al resto de pueblos cuya población civil está siendo masacrada por intereses económicos, geoestratégicos o cualesquiera otros que sólo benefician a las élites del planeta:
Sudán, Burkina Faso, Malí, Níger, R.D. del Congo, Somalia, Yemen, Siria, Etiopía, Haití, Myanmar.Como ya advirtió el Che: “Si no luchamos junt@s, nos matarán por separado”. En ello están.
Las fanzinerosas
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Infancias tras las rejas: la expansión del encarcelamiento de mujeres y un protocolo que busca frenar el daño invisible
15 de gener, per Nadia15/01/2026Fuente:En la provincia de Santa Fe, el encarcelamiento femenino y de disidencias atraviesa una curva ascendente que ya es difícil de disimular. En sólo una década, la población encarcelada en la Unidad N.º 5 (Sub 2) de Rosario y en el resto de los establecimientos penitenciarios que alojan mujeres en Argentina multiplicó sus cifras de manera exponencial. En 2015 eran 45 personas detenidas, ese número asciende hoy a 573 mujeres y disidencias distribuidas en Rosario y Santa Fe, este crecimiento no se explica solamente por una mayor persecución del delito, sino que se sostiene, evidentemente, en procesos de feminización de la pobreza, precarización extrema y políticas punitivas que recaen sobre los eslabones más vulnerables de la cadena del microtráfico.
Este incremento se dio de manera tan abrupta que, entre 2024 y fines de 2025, la población detenida prácticamente se duplicó y sin la presencia de políticas públicas que previeran nuevos espacios de alojamiento, las consecuencias se sienten de forma transversal, pero afectan especialmente a las infancias, invisibilizadas, tanto las que viven presas junto a sus madres como las que quedan fuera e interrumpen sus vínculos familiares.
La cárcel como primera infancia
De las 573 mujeres y disidencias encarceladas, sólo nueve conviven con sus hijos en el pabellón de madres de la Unidad N.º 5 (sub2) de Rosario. A pesar de que, según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) , el 90% de las mujeres presas son madres, la posibilidad de conservar el vínculo cotidiano es mínima. Cuando ese contacto existe, ocurre en condiciones extremadamente precarizadas: celdas donde los bebés duermen en la misma cama que sus madres, sin cunas ni elementos básicos; espacios sin ventilación adecuada; interrupciones constantes de luz y agua; patios sin sombra y con juegos inseguros; y una oferta alimentaria que ni siquiera satisface los requerimientos nutricionales de la primera infancia.
Ninguna de estas realidades es menor. La Organización Mundial de la Salud y los organismos de derechos humanos coinciden en que los primeros mil días de vida son decisivos para el desarrollo emocional, neurológico y físico. Cuando las maternidades y crianzas se producen en contextos de encierro, sin acompañamiento especializado ni estimulación temprana, con rutinas que son forzadas por la autoridad penitenciaria y sin espacios seguros, el impacto puede ser profundo y duradero.
Este panorama es desolador si tenemos en cuenta que la provincia de Santa Fe carece de normativa específica que regule la permanencia de infancias en prisión, lo que deja que las decisiones cruciales queden a criterio de cada autoridad de turno. El ingreso, los traslados, la atención médica e incluso la salida definitiva, depende de la voluntad institucional.
La investigación de G. Rojas y S. Drueto, Lxs hijxs de mujeres presas se preguntan: ¿Y nosotrxs qué?, plantea que “una vez que las mujeres son aprehendidas se desmorona la estructura familiar que sostienen, produciéndose una diáspora con sus hijxs que recaen sobre otras mujeres que casi siempre son del entorno familiar, del vecindario y/o del círculo afectivo o en última instancia institucionalizados.” (2023/ pág.3) La cotidianeidad carcelaria produce aislamiento y desconocimiento del afuera, por lo que las mujeres madres privadas de su libertad quedan desconectadas de las infancias y adolescencias que quedan en el afuera, provocando “angustia, desazón e inquietudes exponiéndolas a constantes reclamos ante las autoridades carcelarias por información al respecto” (idem). La pena de esas madres trascienden lo carcelario y coloca a los hijos e hijas “en co-pagadores del ilícito cometido por su madre, rompiendo así la personalidad de la pena que impide que otra persona pague por un hecho ajeno.”
Las visitas de los familiares traen noticias sobre las situaciones problemáticas que atraviesan las infancias y adolescencias al tener a sus madres privadas de la libertad, se producen abandonos de la escolaridad, o un ida y vuelta constante, aparecen enfermedades diversas, problemas de socialización, aumenta la violencia, baja el respeto a la autoridad de la persona a cargo (generalmente otras mujeres), se produce una escasez económica debido a nuevas bocas que alimentar y la falta de trabajo. Esta situación “profundiza la carga emocional de las mujeres que perviven dentro de la cárcel como en sus círculos externos a la unidad. Las aquejan situaciones difíciles dentro del penal, de convivencia, de subsistencia, de control y se suma un “afuera” que se torna inmanejable por las distancias”(2023-Pag 4).

Un protocolo como horizonte
Frente a este escenario, un equipo multidisciplinario integrado por la ONG Mujeres Tras las Rejas, Asociación Pensamiento Penal –Capítulo Santa Fe- y el Dpto. de Derecho penal y Criminologías de la Facultad de derecho de la Universidad Nacional de Rosario elaboró el Protocolo para Niñes que Conviven con sus Madres Presas en la Unidad Penitenciaria N.º 5 de Rosario. La propuesta surge para llenar un vacío y para ordenar prácticas que hoy son improvisadas, inestables y, muchas veces, lesivas para derechos fundamentales.
El documento, que recoge principios de la Convención de los Derechos del Niño, las Reglas de Bangkok, las Reglas Mandela y las leyes nacionales de niñez y ejecución penal, se sostiene en un concepto clave: el interés superior del niño debe prevalecer por encima de cualquier lógica punitiva.
Por eso, el primer principio es contundente: el protocolo sólo se aplica si no existe una opción alternativa al encarcelamiento. Es decir, la cárcel debe ser el último recurso, no la primera respuesta.
El protocolo para infancias convivientes dentro del penal contempla algunas propuestas claves: las condiciones dignas de alojamiento, con cunas, elemento de seguridad, ventilación adecuada, refrigeración, espacios de guardado y acceso garantizado a luz y agua; la existencia de patios seguros con sombra, juegos adecuados y por lo menos 6 horas diarias sin depender del personal de guardia; espacios de uso infantil equipados con materiales educativos, lúdicos, acceso a libros adecuados y a herramientas de estimulación; presencia de acompañantes infantiles capacitados; una nutrición adecuada, diseñada por profesionales y supervisada mensualmente; acceso a la salud integral, con consultorios pediátricos para controles regulares de las infancias, también controles obstétricos y seguimiento en ambos casos. Cabe destacar también la importancia de establecer una normativa clara sobre las salidas, tanto con las madres como con las personas de referencia afectiva, y de crear mecanismos de preparación para la salida, evitando que la niña se enfrente a rupturas abruptas del vínculo materno o se vea sometida a vínculos forzados con familiares desconocidos .
Cuando la política criminal choca con la política de cuidados
Los cambios en la política judicial de Santa Fe, enmarcada en un escenario excesivamente punitivista y habilitada por la desfederalización parcial de los delitos vinculados a estupefacientes (Ley Nacional 26052 y Ley Provincial 14239), transfirieron a las policías estatales la lucha contra el tráfico minorista de drogas, el llamado microtráfico. En la práctica, la implementación de estas medidas pone foco en la persecución penal de mujeres pobres extremadamente vulneradas, jefas de hogar, con roles generalmente secundarios y de bajo nivel en las estructuras de microtráfico. Si bien son piezas fácilmente reemplazables, sus detenciones generan impactos familiares profundos: hijos separados, vínculos interrumpidos, crianzas fracturadas.
Paradójicamente, mientras la tasa de encarcelamiento de la provincia supera la media nacional, todavía no existen políticas públicas que evalúen el impacto que estos encierros tienen en la vida de miles de infantes. El protocolo aparece entonces como una herramienta puente, un piso mínimo de derechos en un sistema que históricamente los ha omitido.
El desafío urgente
La pregunta que deja planteada la dramática evolución del encarcelamiento femenino es simple y devastadora: ¿qué sociedad estamos construyendo cuando el Estado no garantiza la protección de las infancias que conviven con el encierro?
No se trata sólo de condiciones habitacionales, ni de asistencia material. Es, sobre todo, la necesidad de reconocer que la maternidad en prisión no puede gestionarse desde la lógica punitiva, y que el impacto emocional y corporal del encierro en los primeros años de vida es un asunto de derechos humanos.
Mientras la población penitenciaria crece y los indicadores sociales retroceden, el desafío se vuelve ineludible: pasar de la reacción a la planificación, del castigo al cuidado, y de la omisión estructural al cumplimiento efectivo de los compromisos internacionales que la Argentina asumió hace más de tres décadas.
El protocolo es un avance, un mapa posible. Pero su existencia no será suficiente sin voluntad política y recursos que permitan transformar la vida cotidiana de esas mujeres y de esas infancias que hoy, en silencio, también cumplen condena.
Fuentes:
- ONG Mujeres Tras las Rejas, Asociación Pensamiento Penal –Capítulo Santa Fe- y el Dpto. de Derecho penal y Criminologías de la Facultad de derecho de la Universidad Nacional de Rosario – Protocolo para el Tránsito y el alojamiento de niñes en las Unidad Penitenciaria N° 5 de Rosario – 2024
- Graciela Zulema Rojas y Stefania Soledad Druetto – Lxshijxs de mujeres presas se preguntan: ¿Y nosotrxs qué? – 2023
- Informes del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP):https://www.argentina.gob.ar/justicia/politicacriminal/estadisticas/sneep/2015
- Informe de la Procuraduría Penitenciara de la Nación (PPN) https://ppn.gov.ar/index.php/institucional/noticias/3674-la-ppn-presento-un-informe-con-datos-actualizados-de-las-estadisticas-penitenciarias-de-paises-del-g20-y-america-del-sur#:~:text=Argentina%2C%20por%20ejemplo%2C%20presenta%20una,da%20en%20Am%C3%A9rica%20del%20Sur
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De Alepo a Cantabria: defender la revolución de las mujeres frente a la barbarie
13 de gener, per Redacción13/01/2026Etiquetas:El pasado 9 de enero, la plataforma Women Defend Rojava lanzaba un grito de auxilio que, aunque nace en el norte de Siria, resuena con una fuerza demoledora en cualquier rincón donde se entienda la libertad como un ejercicio colectivo. El comunicado «De Alepo a Europa: llamamiento urgente a la solidaridad» no es solo una crónica de guerra; es una advertencia sobre el ataque sistemático a uno de los proyectos emancipadores más avanzados de nuestro siglo, el Confederalismo Democrático.
La población de Alepo —especialmente en los barrios de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh—, que durante años ha apostado por la autoorganización, la convivencia entre pueblos y la centralidad de la liberación de las mujeres, está siendo atacada en un intento de aplastar cualquier alternativa real al “orden” estatal, capitalista y patriarcal.
Como señala el propio comunicado:
«Lo que está sucediendo en Alepo es un ataque político deliberado al derecho de los pueblos a la autodeterminación. El objetivo es destruir el modelo de vida democrático y confederal y someter a las sociedades a sistemas centralizados, patriarcales y autoritarios».
Un escenario de terror planificado
Los avances de grupos mercenarios vinculados a facciones islamistas radicales, con el respaldo directo del Estado turco, no son fruto del azar ni de un vacío de poder. Se trata de una ofensiva diseñada para desarticular una experiencia política que ha demostrado, en condiciones extremas, que es posible construir estructuras de vida basadas en la autonomía, el apoyo mutuo y la democracia radical.
Las compañeras de Women Defend Rojava insisten en que no estamos ante un avance militar fortuito. Los ataques contra barrios de mayoría kurda en Alepo buscan castigar a comunidades que decidieron organizarse fuera del control estatal y de la tiranía religiosa, demostrando que otro modelo de sociedad no solo es deseable, sino viable.
La mujer como objetivo central de la guerra
En este contexto, la violencia contra las mujeres ocupa un lugar central en la estrategia de la ofensiva. El modelo político desarrollado en Rojava sitúa la liberación de las mujeres en el corazón de la vida social, organizativa y defensiva, a través de herramientas como la Jineolojî, las estructuras autónomas de mujeres y la copresidencia.
Por eso, allí donde avanzan estas facciones —herederas directas de la mentalidad del Daesh— reaparecen el secuestro, la esclavitud, la expulsión de las mujeres del espacio público y la destrucción de sus formas de organización. No es solo una conquista territorial: es un intento de borrar la memoria de que otra forma de vida ha sido posible.
La caída de estas zonas supondría mucho más que una derrota militar. Sería la clausura forzada de una experiencia histórica que ha demostrado que la lucha feminista puede ser estructural y no meramente discursiva. Es, en palabras claras, el ataque del fascismo contra la esperanza de los pueblos.
El silencio cómplice de Europa
El llamamiento dirigido a Europa señala la hipocresía de unos Estados que se llenan la boca con discursos sobre derechos humanos mientras mantienen acuerdos comerciales y de control migratorio con Turquía, principal instigador de esta estrategia de desestabilización.
La pasividad internacional confirma que, para el capital y los equilibrios geopolíticos, resulta preferible un orden autoritario, patriarcal y represivo antes que una experiencia de autonomía popular que cuestione sus privilegios. La derrota del Daesh sobre el terreno por parte de las fuerzas populares y feministas de la región no fue suficiente para garantizarles legitimidad ni protección.
De Alepo a Cantabria: una solidaridad que desborde fronteras
Desde Cantabria, y desde cualquier territorio en lucha, la solidaridad no puede limitarse a la empatía distante. Defender Rojava es defender nuestra propia posibilidad de imaginar futuros no gobernados por el Estado, el capital y la violencia patriarcal.
Las compañeras de Women Defend Rojava nos piden acción: presión en las calles, boicot a los intereses del Estado turco y, sobre todo, la difusión constante de lo que allí está ocurriendo. Si la revolución de las mujeres cae en Alepo, todas habremos perdido un trozo de nuestra libertad.
Jin, Jiyan, Azadî
(Mujer, Vida, Libertad) -
Memoria, cine y lecturas disidentes marcan la agenda cultural de la semana en Santander
12 de gener, per Redacción12/01/2026Etiquetas:Santander acoge esta semana una serie de actividades que apuestan por la memoria, el debate político y la reflexión colectiva como herramientas para leer el pasado y tensionar el presente. Librerías y centros sociales vuelven a servir de lugares de encuentro donde compartir preguntas incómodas y construir relatos al margen de los discursos dominantes.
La semana comienza el miércoles con una mirada directa a uno de los episodios más silenciados de la historia reciente. En La Vorágine, la presentación del libro 27 de septiembre de 1975 recupera los últimos fusilamientos del franquismo y pone el foco en las víctimas, sus familias y las luchas que, décadas después, siguen reclamando verdad, justicia y reparación. La propuesta se plantea como un espacio de memoria viva y de reflexión colectiva sobre la impunidad sobre la impunidad heredada y sus efectos en el presente.
Ese mismo día, el Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca acoge la mesa redonda y exposición «Memoria gráfica del pueblo saharaui. 50 años de resistencia», organizada por Alouda Cantabria. A través de imágenes, archivos y testimonios, la actividad propone una lectura crítica del pasado colonial español en el Sáhara Occidental y de la resistencia de su pueblo, conectando memoria histórica, solidaridad internacionalista y luchas anticoloniales aún abiertas.
El jueves, la memoria se traslada al barrio y la organización popular. En el Centro Cívico Tabacalera se proyecta el documental «El barrio que no se rindió», que reconstruye las luchas vecinales en Santander durante los años setenta. Tras la proyección, se abrirá un coloquio que permitirá repensar esas experiencias de autoorganización y defensa de lo común en un contexto urbano marcado hoy por la precariedad, la turistificación y la pérdida de tejido comunitario.
Ese mismo día, la Biblioteca Central de Cantabria celebra una nueva sesión de su club de lectura sobre la Guerra Civil, un espacio de debate que, desde la lectura compartida, cuestiona los relatos hegemónicos sobre el conflicto y sus consecuencias. Lejos de una mirada académica neutral, el club funciona como un lugar para pensar colectivamente cómo el pasado sigue atravesando el presente social y político.
El sábado, el debate se desplaza hacia el modelo de desarrollo y la relación con el territorio. En el Ágora Luis Toca se proyecta el documental «Vidas Irrenovables», que analiza críticamente el despliegue de macroproyectos de energías renovables y sus impactos sobre el medio rural y las comunidades que lo habitan. La proyección invita a cuestionar la idea de transición energética como proceso neutral y a abrir un debate sobre justicia ambiental y toma de decisiones.
La semana se cierra el domingo en el Centro Social Okupado La Lechuza con la charla «Todos somos líquenes. La vida desde una perspectiva de simbiosis», a cargo de Daniel Delgado, profesor de Filosofía. La actividad se enmarca en el ciclo Fuego amigo: Filosofía de variedades y propone pensar la vida, la cooperación y la interdependencia desde una mirada que rompe con el individualismo dominante, situando la filosofía como herramienta para imaginar otras formas de habitar el mundo.
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Santander acogerá el 2º Encuentro de Formación Antifascista en torno a la música y la resistencia
12 de gener, per Redacción12/01/2026Etiquetas:La Librería asociativa La Libre y la asamblea Las calles contra el fascismo convocan este viernes el 2º Encuentro de Formación Antifascista, una cita que busca generar espacios de análisis, debate y organización frente al avance de la extrema derecha. El encuentro tendrá lugar a las 19:00 horas en el local de La Libre, situado en la Rampa de Sotileza, en Santander.
La sesión girará en torno al libro Arde Babilonia, una obra que analiza el papel de la música como herramienta de resistencia antifascista en el Reino Unido durante los últimos sesenta años. A partir de su lectura, se abordarán experiencias como Stars Campaign for Interracial Friendship, Rock Against Racism o Love Music Hate Racism, movimientos que lograron confrontar y frenar el crecimiento de organizaciones fascistas desde la cultura popular y la movilización social.
El encuentro pretende ir más allá del análisis histórico y cultural para establecer paralelismos con el contexto actual, marcado por la normalización de discursos racistas, autoritarios y excluyentes. Desde la organización señalan la importancia de recuperar experiencias de lucha colectiva que demuestran que el antifascismo no es solo una respuesta reactiva, sino una práctica política sostenida en el tiempo.
Este segundo encuentro da continuidad a una línea de formación y autoorganización que apuesta por el pensamiento crítico y el intercambio de saberes como herramientas fundamentales para combatir el fascismo en todas sus expresiones. En un escenario de creciente presencia de la ultraderecha en las instituciones y en la calle, iniciativas como esta buscan fortalecer redes locales de resistencia.
La actividad está abierta a todas aquellas personas interesadas en el antifascismo, la cultura como espacio de disputa política y la construcción de alternativas desde abajo.





