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Un taller para escribir y hablar en Ombeayiüts
1 de maig, per Admin2Se ha venido transformando nuestro pueblo,
hay años que llueve, otros sólo es sequía.
Teat Lex
Es abril, el fino pastizal que cubre las lagunas de temporal reverdece en espera de la lluvia. Las obras de pavimentación del camino que lleva al mar muerto, han terminado. Desde la esquina de la calle principal se aprecia la mancha verde. Otro verde que anuncia la cancha de pasto sintético inaugurada el año pasado en Barrio Deportivo, la fuerza de las ráfagas zarandea una de las esquinas. La temporada de viento se ha extendido hasta la primavera. Antes, los caminos de tierra rodeaban al barrio. Ahora, algo ha variado en el paisaje, como el sabor de la lisa dentro del meng, en la mordida nace el aroma, la sazón familiar del maíz, el epazote y el chile, pero también algo sabe distinto. Algo se mira diferente.
La organización comunitaria Monapaküy, integrada por ocho mujeres Ikoots de la comunidad de San Mateo del Mar, organizaron un taller de enseñanza del Ombeayiüts para infancias, en las instalaciones del Centro Comunitario ubicado en Barrio Espinal. Las compañeras que se organizan desde dos mil diecisiete, enfocan sus esfuerzos en actividades que fortalezcan a las mujeres, a las infancias y a las familias vulnerables de su comunidad,
A partir de actividades didácticas y artísticas como el dibujo, la profesora Lesvia Esesarte, dedicó parte de sus vacaciones de semana santa, a trabajar con niñas y niños de la comunidad y que viven en otras partes como Oaxaca, y por lo mismo, se les dificulta hablar en la lengua de sus madres y sus abuelas. “Damos los talleres en las vacaciones, en los descansos de la escuela, ya sea en abril o en diciembre, cuando vamos al mercado invitamos a las mamás que quieren que sus hijos aprendan Ombeayiüts, especialmente a niñas y niños no hablantes que se integran a estas actividades”.
El taller, que en esta ocasión se llevó a cabo durante la segunda semana de abril, tiene como objetivo atender la pérdida de la lengua que las profesoras observan en las infancias de la comunidad. Con la asistencia de alrededor de veinte niñas y niños cuyas edades varían desde los seis hasta los doce años. La actividad, gestionada con recursos propios de la organización comunitaria Monapaküy, se desarrolló con la intención de promover, por medio de propuestas lúdicas enfocadas en la pronunciación y lectoescritura de la lengua ombeayiüts: “quien tiene tinta, me ayuda, la señora Roselia imprimió las copias. Como parte de las actividades, primero practican la oralidad, la presentación, cómo se llaman, de dónde vienen, luego les pregunto: ¿quieres aprender a hablar Ombeayiüts? Lo primero que trabajamos es el alfabeto, estamos armando un librito, compramos una libreta, ayer empezamos nuestro taller de dibujo, eso fue con las vocales, hoy, trabajamos la escritura, la repetición de palabras con vocales largas, mañana vamos a trabajar parte de las consonantes y así, hasta terminar el alfabeto”.
Se había propuesto realizar el taller únicamente tres días, pero debido al interés de las mismas infancias que asistieron, se prolongó toda la semana. La profesora comparte las actividades que las niñas y los niños realizan para aprender: “recortamos y pegamos figuras para practicar las vocales largas como cheeb, netoob y naab, trabajamos la repetición con imágenes, para que conozcan el alfabeto, la próxima etapa del taller, que sería en vacaciones, vamos a trabajar frases”.
La profesora Lesvia hace énfasis en la importancia de apuntalar procesos de lectoescritura que fortalezcan la lengua originaria, explica: “la mayoría de las infancias que participan en el taller, no tienen el Ombeayiüts como primera lengua, lo escuchan y lo entienden, pero no la hablan, por eso trato de que lo repitan, para que se familiaricen con la forma de pronunciar.”, consciente de lo que implica la pérdida de la lengua en las infancias, comparte: “El objetivo es primero que escuchen y que vayan repitiendo palabras, que las hablen, porque lo que tienen es que les da pena porque pronuncian mal, yo les digo que no hay problema, así empezamos todos, lo primero es que practiquen su oralidad, cuando ya empiecen a escribir, como ya están en primaria, sepan qué letras ocupar, cuáles son las grafías en el Ombeayiüts, porque cambian algunas con el español, y que lo escriban bien”, finaliza.
Al respecto de porqué la pérdida de la lengua es una problemática que se observa de manera más frecuente en las infancias de la cabecera municipal, la profesora y madre de familia Ana Cristina, comparte: “lo primero es en la casa, nosotros en algún momento decidimos que nuestros hijos no hablen el Ombeayiüts, por algún motivo, si algún papá sufrió discriminación. Muchas veces lo que sucede en las familias, es que estamos más en contacto con el español, muchas veces como mamás y papás nos faltan esas herramientas, a pesar del trabajo de la escuela que hacen los docentes bilingües, no está de más brindar otra forma a los niños de relacionarse con la lengua. Hace falta mucho material didáctico, no existen libros en nuestra lengua que podamos comprar en la papelería, estos talleres son una opción para que lo normalicen, para que sepan que su lengua es válida, que su lengua tiene diferentes formas de usarse, que está bien hablarla y usarla en los diferentes contextos, es como un impulso para que se vayan empapando de la lengua, para que dejen de sentir la pena, la vergüenza, porque a veces lo sentimos. Los que aprendimos a hablar en español y luego en lengua originaria, nos damos cuenta de que es bien importante que existan estos entornos donde los niños se sientan seguros de hablar su lengua y vayan perdiendo esa pena de usarla”.
Consciente de las implicaciones de la pérdida de la lengua no afectan sólo el ámbito lingüístico, la profesora Ana Cristina explica: “La lengua nos conecta con toda la cosmovisión de nuestra cultura, no es sólo una lengua más, no es un idioma más, trae toda una carga cultural, espiritual de lo que nos conecta con nuestras tradiciones, con nuestras costumbres, por medio del cual aprendes cultura, gastronomía, expresión, artes, danza, conlleva un gran peso cultural, económico, es importante rescatarla, pero no es que esté secuestrada, sino que la estamos olvidando, entonces es revitalizarla, volverla a revivir pero no solamente al expresarla sino que en nuestros niños haya esas ganas de decir y de identificarse como indígena, porque muchas veces el contexto nos hace olvidar eso, y al olvidar que pertenecemos a una cultura y que tenemos una historia que nos respalda detrás de nosotros, como que nos quitan un poquito de corazón”.
La docente reflexiona sobre el pensar, el sentir y la interrelación de la lengua con los diversos aspectos de la cosmovisión: “cuando una persona está desculturizada, está desconectada de la naturaleza, es importante utilizar la lengua para que el niño entre a nuestro mundo, para que vea todo el valor que tenemos. Al quitarle a nuestros niños la oportunidad de aprender su lengua materna, les quitamos todo que nos respalda. La generación de papás que pertenecemos a los cuarenta, crecimos en un contexto distinto, esta generación es más difícil hacerles entender porque dicen, bueno para qué me va a servir”. Cristiano Talle documenta la pérdida léxica relacionada con el entorno natural, apunta cómo, el español “mejor equipado para expresar la modernidad” consuma la reducción de la lengua sobre su propio entorno (1).
Al finalizar la semana, las y los niños realizaron la presentación y la lectura de su material para practicar la oralidad y la pronunciación, compartieron el alfabeto que fueron construyendo y parte de su experiencia en el taller. Adrián tiene doce años, habla muy poco ombeayiüts porque casi no practica la lengua en el día a día, comparte que le interesó asistir al taller para aprender más sobre su cultura porque es una gran parte de lo que lo define como persona, aprendió algunos nombres de los animales, las vocales y las consonantes. Génesis comparte que estudia cuarto año de primaria y habla muy poco la lengua porque vive en Oaxaca, pero sí la entiende, le gustaría saber escribir en Ombeayiüts para ser como su tío. Cuenta que en el taller pintó, dibujó y escribió, que le gusta mucho la pintura, que ella practica el dibujo, que entiende la lengua pero no habla Ombeayiüts, dice que lo pronuncia chistoso y por eso no le gusta mucho hablarlo, pero practica con sus primos, sus hermanos y su familia, comparte que como va a tener una hermanita, quiere aprender para enseñarle la lengua, y cuidarla, y cambiarla.
Según la UNESCO, el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, tiene el propósito de llamar la atención mundial sobre la situación crítica de varias lenguas indígenas y que plantea la intención de movilizar a los interesados y recursos para su preservación, revitalización y promoción; que el número de hablantes del Ombeayiüts haya disminuido en la cabecera municipal, y cómo en las colonias y las agencias que son parte del municipio, como en la colonia Costa Rica, la mayoría de las infancias tienen al Ombeayiüts como primera lengua, puede dar indicios respecto a cómo incide la perspectiva desde la que se ejecuta la educación pública en las comunidades, y cómo a veces esta perspectiva contrasta con la forma como las personas hablan, viven y desarrollan sus actividades en su lengua.
Monapaküy es una palabra que expresa la condición de una vida plena y saludable a partir de acciones entre personas y el entorno, donde se sostiene el equilibrio con el territorio a partir del cuidado, esto es parte del trabajo colectivo recíproco para vivir (2). Desde el trabajo de cuidados, mujeres Ikoots han procurado el bienestar comunitario, como la doctora Marisa Gutiérrez que atiende la salud desde el marco lingüístico de las personas, müm Roselia Gutiérrez promueve el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos desde la perspectiva de género.
Con actividades como el taller para escribir y hablar el Ombeayiüts, las compañeras de la organización comunitaria Monapaküy, realizan desde la autogestión, su práctica comunitaria de cuidados alrededor de la educación en lengua originaria, participan en el servicio comunitario, trabajan por el bienestar de la comunidad. Mientras los próximos objetivos para preservar, conservar y revitalizar las lenguas se definen desde las instituciones, en Tikambaj, las lagunas, la jaiba, el camarón, el mangle, esperan pacientes por el próximo temporal de lluvia.
*Red de Defensoras y Defensores de los Pueblos de Oaxaca
abril, luna menguante sobre mar Tileme
1 Cristiano Talle, Tiül miiüT, tiül mindek mixejchiiüts.
2 íbid.
Este material se comparte con autorización de Educa Oaxaca
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Pueblo Hñähñu – Otomí en resistencia ante despojo cultural
1 de maig, per Admin2Las palomitas blancas bordadas en la imagen forman parte de la iconografía ancestral del pueblo Hñähñu – Otomí del Valle del Mezquital, Hidalgo, conocida como Flor y Canto. Son parte de su cosmovisión y está plasmada en el vestido, la gastronomía, la poesía, la pintura y en la vida comunitaria. Tradicionalmente se representan de frente, y cuando así ocurre, significa que resguardan la vida, los saberes y las historias de su pueblo, pero también que están en comunión, se miran y se comunican entre ellas.
Sin embargo, estas palomitas mirando hacia lados opuestos están en resistencia. Fueron tejidas por Trinidad González García, bordadora y vocera del colectivo Guardianas de la Cultura Ancestral del Pueblo Hñähñu, durante una defensa legal en contra de una apropiación cultural indebida de una particular. Las palomitas mirando hacia afuera significa que tienen “la responsabilidad de ponerse en alerta, hablar hacia afuera y resguardar lo que somos”, explica Trinidad.
Apropiación cultural indebida
El jueves 23 de abril se celebró la tercera audiencia de desahogo de pruebas en el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor), en un juicio promovido por integrantes del pueblo Hñähñu por robo cultural de la iconografía Flor y Canto y otros registros, para uso comercial de la empresaria Alejandra Leal.Las Guardianas de la Cultura Ancestral exigen una disculpa pública, la garantía de no repetición y resarcimiento de daños. “Es lo justo y lo correcto”, dice Trinidad entrevistada por este medio. Sin embargo, se ha llegado a la tercera audiencia, porque en las previas, audiencias conciliatorias, no hubo ningún acuerdo. La empresaria y su equipo legal no reconocen haber cometido ningún error en el uso de la iconografía y dicen que es indignante pedir una disculpa pública.
Entre los argumentos presentados por las Guardianas de la Cultura Ancestral, con respaldo del Centro de Estudios y Derechos Culturales Chimalli (que a la fecha no han cobrado un peso), está un peritaje elaborado por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) donde determina que la iconografía en cuestión sí pertenece a la cultura del pueblo Hñähñu – Otomí aunque no es exclusiva del Valle del Mezquital.
El propio INPI ha ido cancelando hasta 5 registros de marca (así como las denominaciones “DA´MUI NXUTSI” y “DAMUI NXUTSI”) que la empresaria Leal había hecho desde 2019. Durante el proceso, que inició en 2023, la empresaria ha denunciado por difamación y por el uso de su nombre a la comunidad, e incluso demandó al INAH. La resolución del Indautor se dará en dos o tres meses.
Discriminación y violencias
En un documento elaborado por la defensa legal del pueblo Hñähñu se denuncian malas praxis y ejercicios de violencias cometidos por individuos concretos, empresarios y trabajadores de instituciones de gobierno. También se denuncia la falta de consulta libre e informada, decisiones unilaterales de instituciones y actos tendentes a favorecer la apropiación cultural, por facilitar los registros.Además señalan que con esta apropiación cultural indebida se cometieron actos de discriminación en contra el pueblo Hñähñu-Otomí por razones étnicas, culturales y de género, y se fomentan y fortalecen estereotipos raciales, culturales y de clase.
Chimalli plantea que el despojo cultural es una violencia de facto, articula diversos mecanismos como la violencia de género, la cultural, la simbólica y la estructural. También existen impactos culturales, pues la despersonalización de la cosmovisión de los pueblos desplaza sus significados espirituales y culturales. Con ello, se puede caer en la explotación laboral indígena, la trivialización y la descontextualización de prácticas, símbolos o tradiciones culturales.
De la sorpresa a la resistencia
Las bordadoras, las tejedoras y toda la comunidad Hñähñu – Otomí del Valle del Mezquital se enteró del uso comercial de su iconografía en 2023. “Fue algo que me impactó, que me dolió, que me lastimó”, dice Trinidad González.En un acto público la empresaria Alejandra Leal y autoridades del gobierno de Hidalgo presentaron a una muñeca con la iconografía del pueblo Hñähñu como embajadora de la mujer otomí. Posterior a eso, en una entrevista la empresaria señaló que esa muñeca era suya y amenazó con llevar a tribunales a quien se atreviera a hacer algo similar.
Las tejedoras comenzaron a investigar y se dieron cuenta de la existencia de los registros desde 2019. Pero además entendieron que no era un problema personal.
“No era un sentimiento individual, aislado. Nos dimos cuenta que no era un problema solamente de artesanas, no era un problema del tejido o del bordado, sino era un tema mucho más amplio y se empezaron a involucrar cocineras tradicionales, maestros, pintores, poetas, escritores de la cultura otomí. Entendimos el uso de esa iconografía como parte de la vivencia diaria de la comunidad otomí”.
Publicado originalmente en La Coperacha
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La historia del antiguo Egipto en serie de estreno por TV UNAM
1 de maig, per Admin2A lo largo de milenios, Egipto ha cautivado a millones de personas con su grandeza arquitectónica, su profunda espiritualidad y el legado de una de las civilizaciones más fascinantes de la historia. Sus templos, levantados en honor a dioses y faraones, son testimonio de un universo donde el poder, la fe y el arte se entrelazan para trascender el tiempo. Para conocer más sobre sus templos más emblemáticos, TV UNAM estrena el ciclo de documentales Egipto, los viernes del 15 al 29 de mayo, a las 19:30 horas, con retransmisión los sábados, a las 16:00 horas.
El ciclo inicia con la transmisión de Karnak. El templo más grande de Egipto (Francia, 2023), de Benoît Poisson, una de las construcciones más impresionantes de la antigua civilización egipcia. Karnak no solo es un testimonio de la grandeza arquitectónica, sino también un vasto complejo religioso que, a lo largo de más de dos mil años, fue ampliado por diversos faraones en honor al dios Amón. Sus imponentes columnas, avenidas de esfinges y santuarios, revelan la magnitud del poder político y espiritual que concentró este sitio, considerado el corazón ceremonial del antiguo Egipto.
El ciclo continúa el viernes 22 de mayo con la transmisión de Filae. Últimos templos del antiguo Egipto (Francia, 2023), de Benoît Poisson. En la isla de Filae se alzan algunos de los últimos templos construidos en la tradición egipcia, un lugar cargado de simbolismo donde la devoción persistió incluso durante la dominación grecorromana. Este conjunto monumental, dedicado a la diosa Isis, no solo destaca por su belleza arquitectónica, sino también por su historia de resistencia cultural, marcando el ocaso de una era y la transición hacia nuevas creencias y formas de organización social.
Para finalizar, el viernes 29 de mayo se transmite El templo de Hatshepsut reina de Egipto (Francia, 2025), de Stéphane Sallé de Chou. La reina Hatshepsut desafió las normas de su tiempo al proclamarse faraón y consolidar un reinado próspero que impulsó el comercio y la construcción monumental. Su templo funerario en Deir el-Bahari, integrado de manera magistral al paisaje, es una de las obras más extraordinarias del antiguo Egipto. Sin embargo, tras su muerte, sus enemigos intentaron borrar su legado, destruyendo su imagen y reescribieron la historia. Este documental recorre su impresionante obra arquitectónica y rescata la figura de una gobernante única, cuyo poder, inteligencia y visión perduraron miles de años después.
No te pierdas el estreno del ciclo de documentales Egipto, los viernes de 15 al 29 de mayo, a las 19:30 horas, con retransmisión los sábados, a las 16:00 horas, por la señal de TV UNAM.
Sigue la programación de TV UNAM por 20.1 TV abierta / 20 Izzi y Totalplay 120, Dish, Sky y Megacable y a través de cualquier dispositivo móvil por tv.unam.mx. Síguenos en Facebook: TVUNAMoficial, Instagram: TVUNAMoficial, Twitter: @tvunam y Tik Tok: @tvunam
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TV UNAM estrena «El nuevo homo sapiens», ciclo de documentales sobre la evolución del ser humano
1 de maig, per Admin2En un mundo que no deja de cambiar, donde la tecnología avanza a gran velocidad, el consumo influye en la vida cotidiana y las formas de relacionarse se transforman, también cambia la manera de entender al ser humano. Ya no solo se trata de una evolución biológica, sino también de un proceso que atraviesa la cultura, la tecnología y las emociones. Cada vez resulta más difícil separar lo individual de lo colectivo, lo real de lo virtual o lo necesario de lo superfluo, lo que obliga a replantear identidades, hábitos y aspiraciones. En este contexto, el ser humano contemporáneo se redefine de forma constante, entre tensiones, contradicciones y nuevas posibilidades.
Para conocer los cambios y transformaciones de la especie humana, TV UNAM estrena el ciclo de documentales El nuevo homo sapiens, cuatro trabajos que exploran las múltiples facetas del individuo contemporáneo que se transmitirán los martes, del 5 al 26 de mayo, a las 19:30 horas, con retransmisión los sábados, a las 18:00 horas.

El ciclo inicia con la transmisión de Homo turisticus (Francia, 2012), de Jérôme Semla y Charles-Antoine de Rouvre. ¿Qué ocurre cuando viajar se convierte en un estilo de vida marcado por el consumo masivo? Este documental propone un recorrido al corazón del turismo contemporáneo, donde el deseo de conocer el mundo se entrelaza con dinámicas económicas que transforman destinos enteros. A través de distintos escenarios, se analiza cómo la industria turística impacta culturas, ciudades y ecosistemas, poniendo en tensión la autenticidad de las experiencias y la sostenibilidad de los territorios, al tiempo que cuestiona el papel de los turistas.

El ciclo continúa el martes 12 de mayo con el estreno de Homo plasticus. La invasión silenciosa de los microplásticos (Francia, 2025), de Elodie Bonnes. Este documental revela el impacto invisible de los microplásticos en el medio ambiente y en el cuerpo humano, siguiendo su rastro desde los océanos hasta los organismos vivos. A partir de investigaciones científicas, la película expone la magnitud de una contaminación silenciosa que ya forma parte de la vida cotidiana y plantea la pregunta: ¿hasta qué punto el ser humano se ha vuelto inseparable de este material que ha invadido el planeta?
El martes 19 de mayo se estrena Hacer mejores personas (Estados Unidos, 2022), de Cody Sheehy, un documental que explora el polémico nacimiento de los primeros bebés modificados genéticamente, situando la mirada en científicos, familias y debates que marcaron un antes y un después en la historia reciente. A través de este caso, se abre una reflexión sobre los límites éticos de la ciencia, las implicaciones sociales de intervenir en la vida desde su origen y la creciente competencia global por diseñar el futuro de la humanidad.

Para finalizar, el martes 26 de mayo, se estrena Después del trabajo (Suecia, Italia, Noruega, 2023), de Erik Gandini. En una era atravesada por la automatización y la inteligencia artificial, el trabajo tal como se conoce, está cambiando de manera radical. Este documental recorre distintas realidades alrededor del mundo para explorar qué sucede cuando el empleo deja de ser el eje central de la vida. A partir de historias y reflexiones, cuestiona el sentido del trabajo, el valor del tiempo libre y las posibles formas de organización social en un futuro que ya comienza a tomar forma.
No te pierdas el estreno del ciclo de documentales El nuevo homo sapiens, los martes del 5 al 26 de mayo, a las 19:30 horas, con retransmisión los sábados, a las 18:00 horas, por la señal de TV UNAM.
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La visita fallida del Alto Comisionado
1 de maig, per Admin2Especialmente decepcionante, de la visita de Volker Türk a México, fue cómo evitó confirmar a cabalidad el planteamiento del Comité CED de la ONU sobre el rebasamiento del Estado para enfrentar la crisis de desapariciones de personas en el país y sobre la necesidad de que se adopten medidas extraordinarias con asistencia internacional
El mensaje final emitido por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, al término de su visita a México, no estuvo a la altura de la crisis de desapariciones de personas que vive el país.
La visita ocurrió en un contexto muy particular. Unas semanas antes, el Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas (Comité CED) publicó su muy relevante decisión de elevar la situación de México ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en aplicación del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.
La determinación de activar por primera vez este artículo por considerar que las desapariciones son sistemáticas o generalizadas visibilizó la magnitud de la crisis que vive el país y despertó, también, una respuesta defensiva de parte de las autoridades mexicanas.
En esta coyuntura, tanto los colectivos de víctimas como la comunidad de derechos humanos esperaban que los mensajes públicos del Alto Comisionado hicieran eco de las consideraciones del Comité CED, al menos en lo relativo a apuntar que México enfrenta una crisis de desapariciones de la mayor gravedad.
Esta expectativa parecía cuesta arriba dado el actual panorama: si bien la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas ha sido fundamental desde su llegada al país en 2003, lo cierto es que no pasa por su mejor época. Pese a que en el sexenio 2012–2018 refrendó su capacidad de asistencia técnica y monitoreo en terreno con iniciativas como el informe temático sobre la tortura en el caso Ayotzinapa o su posición sólida y ejemplar ante la Ley de Seguridad Interior, su voz independiente, guiada por los estándares internacionales, ha sido menos sonora en años recientes.
En el sexenio pasado, por ejemplo, la Oficina -siendo Alta Comisionada Michelle Bachelet- aceptó a instancias del gobierno federal suscribir un convenio para coadyuvar en la incorporación de la perspectiva de derechos humanos en la naciente Guardia Nacional, misma que la cerrazón militar volvió irrelevante, sin que hubiese mayor consecuencia.
Más recientemente, ya en este sexenio, el actual liderazgo de la Oficina se ha caracterizado por su alineamiento con la agenda gubernamental.
Pese a esto, la visita de Türk despertó expectativas, acaso por la falta de más espacios formales de escucha. Lamentablemente, la posición del Alto Comisionado en su mensaje final confirmó los temores.
En su discurso Türk eludió hablar de crisis de derechos humanos; evitó, a diferencia de sus predecesores, pedir la desmilitarización de la seguridad, y reconoció las actuales políticas gubernamentales frente a las desapariciones.
Su énfasis en la impunidad prevaleciente quedó diluido por su inesperado y poco pertinente apoyo a la reforma judicial (que celebró aduciendo que las elecciones de personas juzgadoras han contribuido a hacer más “inclusiva” la judicatura), al tiempo que anunció un convenio -otro más- con la actual Suprema Corte para el intercambio de “buenas prácticas”.
Así, la misma semana en que actores relevantes del partido en el poder presentaron una iniciativa de contrarreforma judicial, aceptando explícitamente la disfuncionalidad del diseño actual, el Alto Comisionado no sólo no secundó la necesidad de modificar el actual esquema sino que respaldó el fallido modelo de jueces electivos.
Especialmente decepcionante fue cómo el señor Türk evitó confirmar a cabalidad el planteamiento que hizo el Comité CED sobre el rebasamiento del Estado para enfrentar esta tragedia de las desapariciones y sobre la necesidad de que se adopten medidas extraordinarias con asistencia internacional.
Fue descorazonador que, en sintonía con la narrativa oficial, encuadró la crisis de desapariciones en el marco de la polarización política. Esta caracterización es errónea: una cosa es que esta tragedia que México vive desde hace 15 años sea indebidamente instrumentalizada por los partidos políticos en función de quién está en el poder y quién en la oposición; otra muy distinta es que se estigmatice como discurso polarizante la denuncia proferida por víctimas y organizaciones en el sentido de que hay una crisis que ha rebasado al Estado.
En suma, el señor Türk pareció sugerir que con la pretendida voluntad política existente y con las mismas políticas hasta hoy adoptadas, inercialmente México podrá enfrentar las desapariciones, sin calificar la situación como una crisis.
Más allá de la valoración puntual de esta lamentable visita y sus implicaciones, se imponen dos reflexiones.
La primera es que el tono de Türk y la actual deriva de su Oficina (la Oacnudh) obligan a volver con un mínimo principio de realidad a la discusión sobre el procedimiento abierto por el Comité CED en aplicación del artículo 34 de la Convención. Sin duda, la activación de este procedimiento ha generado la máxima exposición pública e internacional del tema, y hay que reconocer por ello a las víctimas, organizaciones y especialistas que lo promovieron.
Simultáneamente, la reciente visita del Alto Comisionado ha sido un recordatorio de la debilidad en que hoy se encuentran el multilateralismo y el régimen de derechos humanos.
Ese procedimiento, sin duda, seguirá su curso en la Asamblea General de la ONU, pero, de manera realista hay que tener presente que serán unos estados y una burocracia, con visiones similares a la que externó Türk, quienes analizarán la situación de México. No lo menciono para dejar de presionar en esta vía, pero sí para no dejar de diversificar las apuestas y estrategias.
Ese principio de realidad debe llevar a la segunda reflexión: ante el acomodo estratégico y acrítico al nuevo status quo de las instancias internacionales de derechos humanos y de los propios organismos públicos nacionales, más que nunca se vuelve relevante hacer eco de las reivindicaciones de los colectivos y los organismos de derechos humanos.
Las circunstancias son adversas, pero a las víctimas les debemos persistir y amplificar su voz. Seguir el horizonte al que apuntan nuestras brújulas morales es indispensable. Y más que en las burocracias, esta guía moral la podemos encontrar en la trayectoria de quienes han mantenido su congruencia en estos tiempos de alineamiento político oportunista.
Referentes indomables como Rossana Reguillo, quien hasta el final de su vida nos convocó a no parar de crear “Contramáquinas de paz”: “prácticas, estéticas y dispositivos de intervención sobre lo público que buscan desmontar las narrativas normalizadas de las violencias, visibilizar y nombrar personas, situaciones e injusticias que permanecen silenciadas, y alterar los mapas de lo posible”. Como “los colectivos juveniles caminantes que bordan semana a semana por la paz, con hilos infinitos de solidaridad, los nombres de las y los desaparecidos, de las mujeres víctimas de feminicidio, prestando manos y corazón para no permitir el olvido”, o como “las juventudes que acompañan y participan en organizaciones para la defensa de los derechos humanos, entre jóvenes expertas y expertos en derecho internacional y en derechos humanos que suman sus cuerpos como bloqueos amorosos contra la barbarie y la impunidad”. O como hace este portal de noticias.
Frente a visitas y pronunciamientos fallidos, es en estos esfuerzos que ocurren en los márgenes donde pervive la esperanza.
*Santiago Aguirre es abogado y licenciado en Estudios Humanísticos. Maestro en Derechos Humanos y Democracia. Ha trabajado por más de 20 años en organizaciones civiles como CADHAC, en Monterrey, Nuevo León, el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, en la Montaña de Guerrero y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) en Ciudad de México, del que fue director del 2019 al 2025. Actualmente colabora en la Universidad Iberoamericana.
Foto de portada: Mariana Maytorena / Obturador MX
Publicado originalmente en A dónde van los desaparecidos

