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Lourdes Ruiz, Madre Buscadora de México: «Ahorita son alrededor de 70 personas al día las que están desapareciendo»
dissabte 8 de novembre de 2025, per
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Lourdes Ruiz. Foto: Mora de Vicentis.
Lourdes Ruiz es una de las miles de Madres Buscadoras que hoy salen a luchar por la aparición con vida de sus hijos e hijas en un México que ya cuenta con más de 130.000 denuncias de personas desaparecidas. Acompañada por una red que la acompañó y la incentivó a expresar su dolor, el año pasado publicó junto a la editorial La Rueda Cartonera el libro “Hasta Encontrarles. Crónica de una Esperanza en Jalisco” donde se plasman todos estos años de búsqueda y lucha frente al Narco Estado mexicano. Gracias a la
varias colectivas feministas y migrantes que apañaron
su estadía,
en el
mes de octubre presentó el libro en Madrid y en Barcelona, donde la entrevistamos. Por Lucía Fernández y Mora de Vicentis, para ANRed.
México atraviesa hace casi dos décadas las consecuencias de la mal llamada “Guerra contra el Narco”, proceso por el cual no se ha hecho más que profundizar el arraigo del crimen organizado en el poder como lógica de Estado, militarizar el país, y multiplicar la cantidad de asesinatos y desapariciones de personas, que este año han superado las 130.000 denuncias. Para las organizaciones sociales de madres y familiares que buscan a sus seres queridos y van recibiendo los casos que no llegan a denuncia, las cifras reales son aún mucho mayores que las oficiales.
En ese contexto, Lourdes busca a dos de sus hijos en Jalisco. Primero fue su hijo José Marcos Alejandro Maldonado Ruiz, quien desaparece junto a otros tres jóvenes en 2015, y cinco años después, en 2020, su hija María de Lourdes Maldonado Ruiz es secuestrada de su casa frente a su pequeña hija de 8 años. Desde entonces, se ha dado la incansable tarea de encontrarlos, primero sola, y luego conformando colectivos de búsqueda y acompañamiento junto a otras madres y familiares. Tras años pegando las Fichas que elaboran sobre cada persona desaparecida en las calles, el libro le permitió expandir su voz:
– Me hicieron la invitación para hacer el libro y yo estaba totalmente bloqueada que yo dije, espera, que yo no sé, no hablo, no sé ni qué decir, estoy totalmente bloqueada. Yo me decidí cuando dije “no tengo plata para seguir sacando fichas”, y vaya que se necesita para estar haciendo pegas. De esa manera, se hizo el libro. Yo dije, esto ya no me lo va a poder quitar el Gobierno y, ahora sí, que se vaya cruzando fronteras. Lo que yo necesito es alzar la voz. Yo quiero seguir buscando a mis hijos y ahora sí que, ya con el libro, que llegue hasta el último, hasta donde tenga que llegar. <https://www.anred.org/wp-content/up...>
Lourdes publicó junto a la editorial La Rueda Cartonera el libro “Hasta Encontrarles. Crónica de una Esperanza en Jalisco”. Foto: Mora de Vicentis.
Ahorita son alrededor de 70 personas al día las que están desapareciendo. Nada más imagínate, 70 personas al día (sólo en el Estado de Jalisco). Más aparte las que no hacen su denuncia por miedo, porque las amenazan. Te dicen “se lo llevaron”, pero al momento de estar en Fiscalía, luego estando ahí adentro, reciben la llamada de celular: “Sabemos dónde estás, te sales de ahí inmediatamente, porque si no esto va a valer madre. Sabemos dónde vives y sabemos que tienes más hijos”, ¿y si no quieres perder más hijos? Entonces ya no levantan la denuncia y salen llorando, con el miedo, porque claro que uno ya no quiere perder hijos. Sabemos que esto es el narco gobierno que nos está manipulando. Tristemente, es el narco gobierno.
– Hace 10 años la cifra de desaparecidos estaba en 30.000. Hoy está por encima de las 130.000 desapariciones…
– Y eso es no contando, como te digo, las personas que no hacen su denuncia. Además, que no todos los desaparecidos están en el sistema de desaparición en las instituciones del gobierno. Uno de mis hijos no está. Mi hijo ha desaparecido cuatro veces. Nada más para que se den cuenta de la magnitud del problema, que un desaparecido no lo desaparecen sólo físicamente. Va y hace uno la denuncia y lo desaparecen por segunda, por tercera vez. Mi hijo ha desaparecido cuatro veces, porque no está el registro en el sistema de México. Entonces, ¿ante las manos de quiénes estamos?
– ¿Y crees que este aumento que hay de las denuncias se debe a la intensificación de la violencia? ¿O crees que también en los últimos años se han animado más familias a denunciar la desaparición de sus seres queridos?
– Mira, en lo que yo llevo se acercaron más familias a preguntarme, a decirme: “yo no tengo a mi hijo, no he ido a ser la denuncia a fiscalía, quiero que me digas que lo que tengo que hacer, yo tengo miedo porque tengo más hijos”. Entonces es cuando uno les empieza a asesorar. Pero sí, también sabemos que se enteran luego, que están ahí en Fiscalía para levantar la de denuncia y que no quieren que hagan una denuncia. Que no quieren que se enteren de que está la persona desaparecida. Entonces, uno con más hijos como que ya no quiere tener más desaparecidos.
– ¿Y cómo son las familias a las que le están desapareciendo los hijos? ¿Cómo decís que son trabajadores, son campesinos, son comunidades indígenas?
– Son personas con un nivel medio, no te digo totalmente, pero sí que van al día. Son trabajadores y que van con el subsistir del día a día. Y yo me imagino que lo hacen porque es la manera en que nos pueden estar amedrentando, porque piensan que no tenemos los medios para irlos a buscar, para pagar un investigador, para hacer todo lo humanamente habido y por haber.
Entonces, yo digo, yo no tengo dinero, no tengo dinero. Nunca me han dicho a mí que pague un rescate. Yo creo que me tienen bien investigada para decir “ésta no tiene manera de pagar rescate”. Entonces, por eso, nunca he recibido ninguna llamada.
Hay familias que reciben llamadas y que les dicen deposítame ahorita 300 mil pesos, 500 mil. Si ven que tienen la manera, hasta les han pedido un millón. Y les dicen: “ahorita a la noche ya va a estar tu hijo de regreso”. Les quitan el dinero, pero no hay regreso del familiar.
Entonces, les vuelven a hacer, a los días, otra llamada: “te lo vamos a regresar pero deposítame tanto” -Oye, pero ya te deposité…-. Uno con la desesperación, con el querer que ya nos los regresen, hace cualquier cosa. Y más si hay manera de que puedan reunir la cantidad que les están pidiendo.
– ¿Qué crees que logran los que llevan adelante las desapariciones en Guadalajara? Porque Jalisco es el estado mexicano con mayor cantidad de casos y hace poco es donde encontraron el centro de exterminio, el Rancho Izaguirre. ¿Por qué crees que Jalisco es una zona de tanta violencia?
– Mira, en primer lugar estamos con las ventas de órganos, que ganan un dineral al vender los órganos. También está la trata de mujeres, la prostitución. Lo otro es el reclutamiento para ponerlos a trabajar, tenerlos en la escuelita del terror, que fue lo que pasó en el Rancho Izaguirre.
Uno del Gobierno de México -que no recuerdo su nombre- salió a decir que el Rancho Izaguirre no era un lugar de exterminio, que era mentira. Entonces, si para él es mentira, ¿cómo le nombraríamos? ¿De qué manera le podríamos nombrar si para él no es un lugar de exterminio? El hecho de que se hayan encontrado muchas evidencias, los crematorios clandestinos… ¿no es un lugar de exterminio?, ¿cómo la vamos a llamar? Si estamos ante un genocidio de una magnitud terrible. Entonces ahí nos damos cuenta de que no es nada más Jalisco, México, Chihuahua, Ciudad Juárez. Todo está comunido con la mafia. Todo es un Narco gobierno.
Y lo que ha pasado es que quienes llegan al gobierno y de veras quieren trabajar, ¿qué ha sucedido con ellos? Los matan. Porque no quieren cooperar, no quieren aliarse a estar entrelazados con ese Narco gobierno. Y sabemos que los que están de gobernantes no los pusimos nosotros, porque no son personas que nosotros elegimos: son gente que nos están poniendo los narcos. Son los que tienen el poder, son los que están manipulando, y son los que están controlando a todos los gobernantes que dicen que quieren trabajar, que quieren hacer buenas por nuestros desaparecidos.
– Los grupos de madres buscadoras son cientos, ¿no? hay muchos grupos…
Simplemente en Guadalajara, en Jalisco son 24 o 25 colectivos. No contamos los que están en la ciudad de México, no contamos los que están en Chihuahua, no contamos los que están en Culiacán, que ahorita también ya van de número uno. Cuando yo me vine, en Jalisco estábamos en número en desaparecidos. Pero yo pienso que ya estas alturas van jugando competencias, Sinaloa con Jalisco, ya van a ver quién llega el primer lugar de los lugares… No, es terrible. <https://www.anred.org/wp-content/up...>
Lourdes nos enseña los banderines que elaboran para cada desaparecido: “Aquí están en la fundación. Si te percatas, alrededor en la pared están unos banderines con las fotografías de nuestros hijos. Esto es porque no se han podido imprimir, porque pos no se puede, no se puede en todos los casos al momento. Entonces, aquí los tenemos a todos”. Foto: Mora de Vicentis.
– ¿Cómo fueron organizándose los grupos de madres? Vos empezaste en algún momento todo tu proceso de búsqueda, que sucede al mismo tiempo con cientos y cientos de mujeres que salen a hacer exactamente lo mismo.
– Cuando yo inicie, solo había tres o cuatro colectivos. Yo inicié sola, yo sola me iba porque yo no le sabía a las redes, yo no sabía que existían estos colectivos. Y yo inicie yo sola, sin saber a quién pedir ayuda, sin saber a quién tenía que me dijera qué tenía que seguir. Y fue muy duro el estar caminando una sola.
Yo recuerdo la expresión de la cara de mis hijas, cuando yo llegaba de las búsquedas, cuando me tocaba que estuviera lloviendo, toda enlodada… Y la expresión de ellas fue: “madre, ¿qué pasa?”. Entonces, la expresión de ellas cuando les decía “es que yo me fui a buscar a mi hijo, quiero encontrarlo”. Esa desesperación de tener que encontrarlo…
– ¿Y por dónde empezó?
– Yo empecé en las carreteras, en los montes, todo alrededor de donde se lo llevaron. Se encontraron a las tres personas que se llevaron junto con él. A ellos se los llevaron el 22 de julio (de 2015). Al día 3 de agosto fue cuando se encontraron esas personas, entonces yo dije “tengo que salir a buscar a mi hijo”, y con más ganas y más desesperación para andar arriba en los montes, veía bolsas de basura y todas tenerlas que romper. Yo decía, por aquí me lo dejaron. Es algo terrible.
¿Y cómo te encontrás con otras madres? ¿Qué te pasa cuando te puedes encontrar con otras madres en situaciones parecidas?
Cuando yo me encuentro con otras madres fue cuando sacaron a mi hija de su casa, que me dijo una de mis hijas: -mamá, no quiero que vayas a andar buscando tu sola-. Va a haber una reunión de un colectivo afuera SEMEFO (Servicio Médico Forense)-.
Anótame, yo me voy a unir a este colectivo, a lo mejor lo que me hace falta salir en un grupo a buscar. Y fuimos a buscar, y ahí fue cuando empecé yo con el colectivo, pero… es una desesperación. Vive uno en agonía, porque yo veía que ese colectivo trabajaba nada más viernes, sábado y domingo. Yo decía, yo siento que yo no estoy buscando mis hijos, yo necesito estar activa toda la semana. Entonces, por mi cuenta, yo les he seguido los demás días de la semana. Colectivamente me decían, no puedes ir a todas las búsquedas. Porque se estaban uniendo cada vez más mamás, y entonces no podemos estar todas en la misma búsqueda. Entonces, tú vas un día, las demás mamás van otro día.
Pero vamos todas a buscar cuando vamos a las penales, cuando vamos a las cárceles. No podíamos ir todas, porque el cupo era limitado, pero yo también quiero ir, yo quiero saber. Y en las cárceles hablamos con los presos que están ahí, que nos digan, o antes de estar presos, que hayan convivido con ellos, que los hayan visto en algún lugar. De esa manera, es como se hace búsqueda en vida.
– Porque los métodos que tienen de búsqueda son salir por las carreteras y los montes a rascar la tierra, pero también van a las cárceles, hablan con los presos…
– También vamos a las morgues y a los institutos de ciencias forenses. También vamos a esos lugares a buscar, y vamos también a los albergues que son para rehabilitar a las personas que son consumidoras de drogas, vamos a los hospitales, son búsquedas en vida. Esas son búsquedas en vida.
– Y cuando van a las instituciones más gubernamentales, como puede ser una estación de policía, me imagino que habrán ido también. Ahí, ¿qué respuestas consiguen?, ¿cómo es el trato?
– En las cárceles nos ponen en un patio, con todas las lonas que ponemos, y ya van sacando a todos los reclusos, que vayan desfilando, viendo todas las fotografías, todas las lonas. Llevamos lonas grandes con todos.
Sabemos también que en la cárcel se maneja todo lo de la droga, se maneja desde dentro. Sabemos también que hay gente que está vinculada con el Narco. Pero sacan a los que ellos quieren, y están siendo vigilados para ver quiénes van a hablar. Y no sacan a todos. Pero muchos se han animado a decir “yo a esta persona la conocí, la vi en tal lugar…”. Pero ellos también se arriesgan, y no nos sacan a los que tienen información.
– Y cuando aparece alguien que sabe algo de una persona, ¿qué cuentan?
– Ellos nos dicen “yo tengo apenas aquí meses, pero antes de caer aquí yo vi a esta persona en tal lugar, ahí nos conocimos”. En la calle, en algún lugar donde supuestamente vendían droga, en algún fumadero. Esa persona empieza a describir cómo era la persona, y entonces pues sí es… Entonces uno dice “voy a ese lugar”, y anda uno en ese lugar, y todo lo más que se pueda hacer un recorrido por ese lugar… Y ahí se pegan fichas, de todos, pero más de la persona que nos dijeron que allí lo vieron.
Sí hemos encontrado, preguntando a personas en situación en calle, que les llevamos café, agua, lonche, galletas. Les empezamos a mostrar fichas y nos dicen “sí, aquí esta persona andaba rondando”. Ha habido gente que te dice “trae tal tatuaje, yo le vi tal tatuaje, yo lo vi así”. Y ya ponemos nota que sí coincide con alguno del grupo que buscamos.
Tenemos como una enciclopedia, donde vamos juntando los tatuajes, las fotografías y todo lo que tenemos de los desaparecidos. Entonces buscamos y si coincide con esta persona, esto y esto. Sí hemos encontrado… pocos, pero sí hemos encontrado.
– Me impresiona todo lo que abarcan, porque son todas las instituciones del Estado: hospitales, morgues, la cárcel misma. Pero también la calle, los montes… Ahora a nivel México, siendo que hay tanta cantidad de desaparecidos y que ustedes hacen un trabajo muy artesanal de ponerles rostro a cada desaparecido, ponerle una historia, reconstruir quién era, llenar esa enciclopedia además de las memorias que van recolectando de las personas. Y esto es un trabajo que sólo lo pueden hacer en pequeños colectivos, porque abarcar los 130.000 en todo el territorio, con 70 u 80 desapariciones por día, perdés la capacidad de nombrar los casos. Por ahí volviendo a la organización pequeña es la escala que te permite reconstruir…
– Creamos la Fundación Entre Cielo y Tierra porque vemos la necesidad de toda la gente que viene de fuera. La gente que le desaparecen a sus familiares en Jalisco tiene que ir a hacer la denuncia a Guadalajara, y nos dimos cuenta de que había mucha gente que se quedaba a dormir en la central camionera, que se quedaban a dormir afuera de Fiscalía. Y al gobierno no le interesa nada de eso. Entonces, viendo esa situación, fuimos a hablar con nuestro gobernador, y nos dijo “adelante, hagan la fundación, yo las apoyo”. Pues es no más un decir, porque de ahí no pasó. No recibimos el apoyo del Gobierno.
Lourdes nos enseña los banderines que elaboran para cada desaparecido: “Aquí están en la fundación. Si te percatas, alrededor en la pared están unos banderines con las fotografías de nuestros hijos. Esto es porque no se han podido imprimir, porque pos no se puede, no se puede en todos los casos al momento. Entonces, aquí los tenemos a todos.”
Nosotras hacemos venta de pozole, venta de comida, pedimos el apoyo de la gente, que nos donen ropa para ir a venderlos a los tiraderos, a los tianguis (ferias), entonces nosotros nos vamos a vender para recaudar fondos para que esa gente, aunque se duerma en el suelo, pero que tengan un techo… porque no hemos tenido la manera de poner una base de cama. Nos donaron unas 10 colchonetas, sábanas, cobijas. Por lo menos están en una colchoneta…
– Y cuando ustedes le plantean la desaparición de sus familiares, ¿cuál es la respuesta del Gobierno?
– Que nos van a ayudar, que van a buscar los medios para ayudarnos para que la gente sea localizada, pero nada más son palabras… a las palabras se las lleva el viento. En eso queda.
– Y ahora estuviste en Barcelona y pasaste por Madrid,
¿qué respuestas tuviste?, ¿qué te llamó la atención de lo que te dicen la persona cuando te escuchan?
– Me dicen que aquí no llegan esas noticias, que no saben de qué manera se ha extendido tanto este dolor. No sabían la intensidad de esto que se está viviendo, de la gravedad.
– ¿Qué es para usted qué es lo más urgente que necesitarían en cuanto apoyo?
– La difusión. Lo que necesitamos es la difusión, para ver la magnitud del problema, que aquí no se dan cuenta. Ahorita sería para empezar por la difusión, porque no llegan hasta acá.
Y luego, tristemente, que se vino a vivir para acá el gobernador Enrique Alfaro, que dejó nada más todo así, que vino a pedir su asilo. Todos, desde Felipe Calderón, están aquí viviendo en Madrid, en España, que piden asilo. Todos se han venido para estar protegidos, porque más de alguno va a buscar la manera de… Entonces es algo que dicen, la verdad, todo está podrido.
– ¿Te interesaría que esto se publicara también en Argentina? Porque eso también es una forma de colaborar, si se hacen otras ediciones, en otros países, yo creo que está bueno sumar, como decir, una de las formas de acompañar es republicar este libro, además…
– Claro que sí me interesaría, yo siempre desde que presenté el libro, yo dije que esto, por medio de todas ustedes, que esto llegue hasta el último rincón del mundo. Y mira, que sí está llegando… porque ve dónde estoy, yo jamás me imaginé que iba a estar junto con el libro. Yo dije que se publique el libro y que se vaya cruzando fronteras, entonces sí, si estaría feliz…
– El trabajo que están haciendo, sistematizando los datos de las personas desaparecidas, como que es un banco de datos, que yo creo que en el futuro eso va a ser muy útil como lo fue con el caso de las Madres y Abuelas de plaza de mayo. ¿Eso lo tienen organizado?
– En la Fundación no, pero sí estamos solicitando, por colectivo, a ver quién ya emitió sus datos del ADN, que tenga su boca. Entonces todo lo estamos haciendo también así, también ir a otras ciudades y dejar la ADN. Pero a donde vamos, afuera de SEMEFO y afuera de Fiscalía pegamos las fichas y dejamos una copia de la ADN. Entonces es lo que estamos haciendo, salir fuera porque no sabemos si se los llevan a algún otro lugar.
– Y en los casos donde han encontrado a sus familiares, ¿cuál fue la forma más efectiva de búsqueda? ¿qué es lo que más les resulta?
Salir a buscar en los campos y encontrar los positivos, porque nos da una tranquilidad el saber que vamos a llevar la paz a un hogar. (Un positivo es cuando encuentran un resto y está cotejado con el ADN). Los entregan muy luego-luego, porque se tiene que estudiar, se tiene que hacer las confrontas, porque los encontramos en pedacitos, entonces es unir todo el cuerpo y que todo sea positivo, que son de la misma persona. Entonces, ahora sí que todo eso se tarda… <https://www.anred.org/wp-content/up...>
Foto: Lucía Fernández
Y cuando ustedes, por ejemplo, encuentran los restos de un familiar que no es parte del colectivo, ¿hay un encuentro con esa familia, se conversa o simplemente han colaborado en encontrar los restos?
No, les damos el acompañamiento hasta el último momento, desde que le avisan a la persona en SEMEFO, salió un positivo a tu familia y, por ejemplo, la cabeza o el tórax. Entonces nada más hay que seguir buscando todas las partes, las piernas, todo… pues sí se tardan hasta un año hasta que regresan el cuerpo, pero ya completo.
Entonces, en México, no solamente es enorme la cantidad desaparecidos, sino que todas las semanas se encuentran cuerpos, todas las semanas hay positivos, ¿no?
Todas las semanas hay positivos porque ahora se está trabajando en un lugar que se llama Las Agujas, ahorita van arriba de 400 bolsas que se han encontrado en ese predio. Es otro de Jalisco, en Zapopan. Al parecer todavía hay mucho más, mucho más, que sí, se sigue trabajando, sigue el procesamiento.
La última vez que habíamos escuchado a nivel internacional de un caso tan fuerte en México, antes del Rancho Izaguirre, fue cuando desaparecieron los 43 de Ayotzinapa, y con los 43 de Ayotzinapa, un poco que se volcó la mirada a ver qué estaba pasando en México que podían desaparecer 43 estudiantes y que no pasara nada.
Desde Felipe Calderón está así, con todos los presidentes, con todos los gobernantes, con todos. Ahora que estuvo Andrés Manuel (López Obrador) también, y esto va en aumento. Con el Gobernador que tuvimos en Jalisco, Enrique Alfaro, ahí se soltó feo, ahí empeoró, ahí se empezó a ver que de diario había desaparecidos. Empezaron con 10, seguían 20. Ahorita a la fecha, que va unos meses que Alfaro dejó, pero antes de que saliera Alfaro ya eran 70 personas por día en Jalisco. Y no contamos ahí las personas que no hacen su denuncia porque las tienen amenazadas. Esto es un caos. Está horrible. Así estamos… Nosotras solas no podemos. Necesitamos el apoyo de todas ustedes.
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