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«Rotos»: el grito desde un comedor de Temperley que denuncia el hambre, la burocracia y el abandono
dissabte 4 de juliol de 2026, per
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Lomas de Zamora vuelve a ser noticia por los obscenos casos de corrupción. A la escandalosa salida de Adorni y en la interna a ver quien es más corrupto le siguió la difusión de videos de la ex-pareja de Martín Insaurralde, en los que se observan millones de dólares guardados en los cajones de un vestidor; un vestidor en el que podría caber un comedor comunitario como el que sostiene el MTL en Temperley. Mientras las imágenes exhiben una riqueza obscena, el espacio comunitario denuncia desde hace días los requisitos burocráticos impuestos por el Municipio de Lomas de Zamora que dificultan que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.. En una carta titulada «Rotos», realizada por Patricia, una de las referentes del espacio, quien retrata el deterioro social que atraviesa el territorio y cuestiona la distancia entre los discursos oficiales y la realidad cotidiana. Por ANRed.
En medio de una nueva ola de frío, el comedor del Movimiento Territorial de Liberación (MTL), ubicado en las calles Tarija y Senillosa de Temperley, lanzó un duro llamado de atención sobre el crecimiento del hambre y las dificultades para sostener el trabajo comunitario en los barrios populares.
La carta, titulada «Rotos» y escrita por Patricia, una de las referentes del espacio, pone en palabras una realidad que se repite todos los días: familias enteras que llegan en busca de un plato de comida, jóvenes atravesados por consumos problemáticos, personas sin trabajo y vecinos que encuentran en el comedor no solo alimentos, sino también un lugar donde ser escuchados.
«La llegada a pedir no es solo por el pedido. También es por sentirse escuchado, por contar el por qué llegó a esa situación: la falta de trabajo, los consumos problemáticos. Eso es lo que más duele», escribe.
Patricia describe escenas cotidianas que, según señala, reflejan el deterioro social. Jóvenes «avejentados», marcados por el frío y la mala alimentación, familias que golpean la puerta a cualquier hora y mensajes que llegan durante la madrugada pidiendo apenas «algún arroz o algún fideo». Incluso, cuenta, reciben consultas de familiares de personas privadas de la libertad para saber cuándo podrán retirar mercadería para preparar el denominado «bagayo». Patricia sostiene que la demanda supera ampliamente la capacidad de respuesta de la organización y cuestiona tanto la ausencia de otras organizaciones sociales como las trabas burocráticas para acceder a la asistencia estatal.
«¿Dónde están? ¿Qué no ven mi misma realidad?», se pregunta en la carta, al tiempo que critica los requisitos administrativos que enfrentan quienes viven en la exclusión más profunda.
Desde el comedor explicaron que recientemente enviaron al Municipio de Lomas de Zamora un listado con 50 vecinos solicitando asistencia alimentaria, incluyendo nombre, apellido, domicilio y número de DNI. Sin embargo, afirman que desde el Ejecutivo local les exigieron además presentar fotocopias impresas de cada documento.
«Los vecinos tienen hambre del mismo hambre que los funcionarios describen en sus discursos cuando cuestionan, con razón, las políticas de Javier Milei. Pero como organización no podemos pedirle a una persona que no tiene para comer que consiga una fotocopia en papel para acceder a una bolsa de mercadería», señalaron desde el espacio.
También advirtieron que muchas personas desconfían de entregar documentación por temor a que esos datos sean utilizados con otros fines, como disputas políticas o mecanismos de afiliación.
«Hablar de empatía desde la oficina es fácil. Acá estamos, sin recursos, pero con la convicción de que cada uno de esos pibes, esas familias, esos vecinos que llegan a nuestra organización, se va con un abrazo al alma.»
El incremento de la demanda en comedores comunitarios y el crecimiento de la población en situación de calle se convirtieron en dos de las expresiones más visibles del deterioro social atravesado por amplios sectores de la población desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Si bien las estadísticas del INDEC muestran que, tras el fuerte salto de la pobreza registrado en el primer semestre de 2024, los indicadores comenzaron a descender durante 2025 gracias a la desaceleración de la inflación, organizaciones sociales advierten que esa mejora no se tradujo en una reducción de la emergencia alimentaria. Comedores populares de todo el país sostienen que cada vez asisten más familias trabajadoras, jubilados y personas con empleo informal cuyos ingresos ya no alcanzan para cubrir la alimentación básica, mientras denuncian además recortes en la asistencia estatal destinada a estos espacios.
La situación también se refleja en el aumento de personas que viven en la calle. Según el relevamiento oficial de la Ciudad de Buenos Aires, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024 la población en situación de calle creció un 23,2%, mientras que el Censo Popular realizado por organizaciones como el Proyecto 7, junto a otras entidades sociales, sostiene que la cifra real duplica ampliamente los registros oficiales y continúa en ascenso. Estas organizaciones atribuyen el fenómeno a la pérdida de ingresos, la crisis habitacional, el aumento de los desalojos y el debilitamiento de las políticas públicas de contención, advirtiendo que la cantidad de familias completas viviendo en la vía pública crece año tras año.
Veure en línia : https://www.anred.org/rotos-el-grit...