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Movilización por la salud pública: los crímenes de la motosierra
dijous 21 de maig de 2026, per
Masiva marcha en defensa de la salud pública, en tiempos en que parece naturalizarse la destrucción del sistema sanitario. Símbolos en la marcha y datos sobre de qué modo el ajuste que se aplica a la salud (mientras se bajan los impuestos a la riqueza y siguen en cuestión los casos de corrupción en áreas como la Andis). Lo que cuentan trabajadores de la salud que se convierten en choferes de aplicaciones para compensar salarios aplastados. Los carteles, las imágenes y las voces que advierten de cuántos modos la vida está en peligro.
Por Lucas Pedulla y Francisco Pandolfi
Foto de portada: Eduardo Gómez, de Tiempo Argentino.
Mientras miles de personas (60.000 según los organizadores) marchan con sus guardapolvos, sus carteles, sus cantos y sus incertidumbres por Avenida de Mayo en defensa de la salud pública que está siendo desguazada por el actual gobierno, un ejemplo viviente del valor de ese reclamo está también ahí, caminando.
Lleva una gorra de lana de Independiente, un pantalón de jogging azul, una campera abrigada, y una cámara colgada del cuello. “Caminando” es una forma de decir: da un paso y lo paran a sacarse una, diez, cien fotos. Camina otro paso, alguien lo reconoce, empiezan a corear su nombre y tendrá que hacer otras decenas de selfies.
–Más fotos que Axel– comenta riendo Pablo Grillo, pero ya un poco cansado del trajín.
Si no fuera por la salud pública, este muchacho de 36 años hoy no estaría caminando ni sacando ni sacándose fotos. Ni riendo. A Pablo Grillo le salvó la vida el Hospital Ramos Mejía, tras la granada de gas lacrimógeno que el gendarme Héctor Guerrero le disparó en la cabeza el 12 de marzo de 2025 en una marcha de jubilados.
Y este miércoles fue emblema tal vez involuntario de la marcha federal de la salud pública.
–¿Cómo no voy a venir? Soy un trabajador de la salud (del hospital Evita, de Lanús). Además, hay que seguir en la lucha– le dice a lavaca, entre la muchedumbre que lo envuelve.
Su papá Fabián, que lo escolta y lo cuida como siempre, agrega: «No hay otro lugar donde estar hoy. A la salud pública le debemos la vida de Pablo».
Y dice que le preocupa algo: “La estamos defendiendo. Conceptualmente, es un retroceso porque nos acostumbramos a estar a la defensiva. Debemos empezar a discutir el avance, el cómo mejorar. Como decía César Luis Menotti, la mejor defensa es el mejor ataque”. https://lavaca.org/wp-content/uploa... <https://lavaca.org/wp-content/uploa...>
Pablo Grillo en la marcha en defensa de la salud pública. Es fotorreportero, trabajador en un hospital, y su propio caso es un símbolo de lo que representa la salud pública para salvar vidas.
Foto: lavaca.org.
Pablo se queda por unos segundos mirando a su alrededor y plantea sorprendido: “Cuánta gente que hay”.
63 mil millones menos
La convocatoria, replicada en distintas ciudades del país, fue realizada por el Foro por el Derecho a la Salud. El lema: “El derecho a la salud hoy no está garantizado”. Las principales problemáticas planteadas por el Foro: El cierre del programa Remediar, que garantiza el acceso a medicamentos esenciales. El desfinanciamiento del PAMI. El desguace del Programa Nacional de Inmunizaciones, que garantiza las vacunas. El retroceso en políticas de Salud Mental. El último recorte de 63.000 millones de pesos firmado por Manuel Adorni y Luis Caputo hace una semana en el área sanitaria a cargo del ministro Mario Lugones. Recorte que se suma a lo que el propio gobierno ya consideraba “el ajuste más grande de la historia humana”. No es difícil imaginar a quién perjudica.
Como en Bolivia
Hay un síntoma a la vista: lo que el martes pasado fue la movilización universitaria, este miércoles es la marcha federal por la salud pública.
Hay un remedio: salir a la calle.
En la ciudad de Buenos Aires se marchó desde el Ministerio de Salud nacional en 9 de Julio y Belgrano hasta la Plaza de Mayo. “Hagamos como en Bolivia, basta de cosas tibias”, canta un grupo de jubiladas y jubilados que aplauden a un costado mientras pasa una marea de personas de blanco. Se refieren a la rebelión boliviana de las últimas semanas encabezada principalmente por trabajadores, mineros, campesinos y comunidades originarias contra un ajuste que recién está comenzando implementado por el gobierno de Rodrigo Paz con el previsible apoyo de su vecino Javier Milei, que ante el problema humanitario envió un avión Hércules con parafernalia represiva.
Entre la multitud de este miércoles está Marta Álvarez, salteña, 63 años y 43 de enfermera. Lleva junto a Roberto y José Luis, sus compañeros, y una bandera con la cara de una mujer poniéndose un barbijo. “Enfermería Hospital Santa Lucía”, dice la inscripción que sostienen con orgullo y con la mirada hacia la Casa de Gobierno. Los tres son licenciados en el centro oftalmológico porteño.
–Cobramos un salario de un millón de pesos, pero hay colegas que por la antigüedad no llegan a los 600 mil. Casi todos los enfermeros tienen 2 o 3 trabajos para llegar a fin de mes.
Marta aporta una percepción que no figura en ninguna estadística oficial: “Crece el promedio de fallecimiento de los enfermeros entre 45 y 50 años. La salud lo es todo, pero los gobiernos nos esclavizan y nos precarizan. A nosotros no nos cuida nadie”. https://lavaca.org/wp-content/uploa... <https://lavaca.org/wp-content/uploa...>
Imagen de la marcha en defensa de la salud pública.
Uber de noche, enfermera de día
Nieves Villegas, 53 años, es un ejemplo: es enfermera por las mañanas, docente por las tardes y chofer de aplicación los sábados, los domingos “y hasta algunas noches de semana también”, cuenta. Marcha por Avenida de Mayo con sus compañeras del Hospital Magdalena Villegas Martínez, en General Pacheco, conurbano norte. “La situación es crítica. Un enfermero de planta puede llegar con todos los descuentos a 1.200.000 pesos por mes, pero un personal con beca no llega a los 500.000. Se suma a que los insumos son escasos, los tratamientos se demoran y eso hace que esté en juego la salud. Muchos pacientes no vienen al hospital porque no tienen para pagar el boleto”.
Sol no es paciente sino estudiante de Enfermería en la Escuela de Gobierno en Salud “Floreal Ferrara” (dependiente de la provincia de Buenos Aires) en el Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero, La Plata, y el boleto para ir a cursar le subió a 1.800 pesos. “Menos que mal que estoy cerca”, dice, mientras llega a Plaza de Mayo con sus compañeras y docentes. “Tengo un hijo de dos años que crío sola. La Asignación Universal por Hijo me ayuda mucho, son 150.000 pesos por mes, pero imaginate que ya comprarle una campera me sale 60.000 pesos. Limpio casas de familia por la mañana y por la noche voy a estudiar para el día de mañana tener un trabajo en blanco: por suerte los apuntes me lo están mandando en PDF porque no puedo comprar las fotocopias”.
–¿Qué le dirías al Presidente?
–¿Qué le vas a explicar a un hombre que no tiene empatía? No sé si alguna vez estuvo en un barrio. Yo además tengo un comedor: todos los jueves hacemos una olla a la que vienen 45 familias. Me parte el alma.
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Los efectos de la motosierra
El Instituto de Estudios sobre Estado y Participación de la Asociación de Trabajadores del Estado realizó un informe que entre otras cuestiones señala: La caída presupuestaria acumulada supera el 34%. A esto se adicionó un recorte administrativo directo de $63.000 millones de pesos en mayo de 2026. Más de 740.000 personas dejaron de tener cobertura de salud privada desde que comenzó la gestión Milei con subas de hasta 417% en las prepagas y un deterioro del empleo registrado. Quienes abandonaron el sistema privado pasaron obviamente al público, que está colapsado. La Fundación Soberanía Sanitaria publicó un informe que muestra las variaciones negativas en el financiamiento de hospitales de referencia como el Garrahan que sufrió una baja del 14%, El Cruce del 23% y el SAMIC de El Calafate del 32% Disminuyeron en un 62% los fondos remitidos por Nación a las provincias para sostener la atención sanitaria local, sobrecargando los sistemas sanitarios municipales y provinciales.
Sobre las bajas en programas críticos y falta de medicamentos, el ajuste presupuestario impactó directamente en tratamientos para patologías crónicas y graves: Cáncer y VIH: Se denunciaron recortes masivos en las partidas para la provisión de drogas oncológicas, tratamientos de VIH, tuberculosis y hepatitis C. El presupuesto del Instituto Nacional del Cáncer en 2025 se redujo un 61% comparado con 2023. Cierre de la DADSE, Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales, que interrumpió los subsidios para medicamentos de altísimo costo destinados a personas vulnerables sin cobertura médica. El programa Remediar, encargado de distribuir botiquines con medicamentos esenciales a los centros de atención primaria de todo el país, sufrió un fuerte vaciamiento, afectando la cobertura de más de 20 millones de usuarios. El PAMI experimentó un recorte del 41,3% en el primer trimestre de 2026 frente al mismo período del año anterior, limitando de manera severa la cobertura médica y farmacéutica de los jubilados. https://lavaca.org/wp-content/uploa... <https://lavaca.org/wp-content/uploa...>
“Nunca vi algo así”
En la calle proliferan los carteles:
–Los recortes en sanidad matan.
–Sin salud no hay salud mental.
–Al gran pueblo argentino salud.
Y un afiche totalmente en blanco, con una frase en el medio, casi ilegible:
–Vacío como presupuesto de salud.
En Plaza de Mayo no hay acto ni escenario. Muchos profesionales llegan, se sacan una foto con sus compañeros y compañeras, y se despiden rápido con un saludo común: “Tengo que volver al trabajo”.
Hay profesionales del Hospital Paroissien de Isidro Casanova (La Matanza) o del Hospital Zonal Especializado en Rehabilitación El Dique, del municipio de Ensenada. María Yezzi Herrera, 38 años, es la directora ejecutiva de la institución: “Somos 600 trabajadores haciendo malabares, poniendo turnos donde podemos. Vemos desde recortes en CUD (Certificados Únicos de Discapacidad) en personas amputadas que no tienen nada que demostrar hasta pacientes que pagan 30.000 pesos por un copago. Y es impresionante que estamos viendo de nuevo casos de ACV, diabetes o hipertensión que requieren una intervención que nos estalla. Nunca vi algo así”.
La manifestación está terminando. Un grupo de jubilados y jubiladas de Lomas de Zamora canta tres palabras que sintonizan con lo tan básico y elemental que cuenta María:
–¡Queremos los-remedios!, ¡queremos los-remedios!
Solo repiten eso: queremos los remedios, queremos los remedios, queremos los remedios.
El jubilado Walter Piriz, quien a sus 69 años recorre todos los miércoles –todos los miércoles– los 81 kilómetros que separan su Campana bonaerense del Congreso de la Nación porteño para marchar con sus pares, resume con su afiche blanco una situación que ya no alcanza con palabras, con voces, con notas, y que tal vez sea uno de los mejores editoriales políticos de estos tiempos:
“No puedo creer que tengamos que protestar x esto”. https://lavaca.org/wp-content/uploa... <https://lavaca.org/wp-content/uploa...>
Foto: lavaca.org
https://lavaca.org/suscripcion"... <https://lavaca.org/wp-content/uploa...>
Veure en línia : https://lavaca.org/crisis-por-el-aj...